Los medios tecnológicos se empeñan a menudo en mezclar churras con merinas y andar comparando tecnologías y productos que no tienen tanto en común. El ejemplo perfecto es el que está surgiendo cuando se habla del Kindle como lector de libros electrónicos de referencia y se le compara sí o sí con el iPad. Yo mismo he caído en el error -mea culpa- pero resulta casi inevitable cuando el tablet de Apple ya dispone de una función especialmente destinada  a la lectura de libros en su brillante y fantástica pantalla retroiluminada.

Y recalco lo de su pantalla retroiluminada porque precisamente esa es la diferencia clave entre el iPad y el Kindle -bueno, vale, hay más diferencias clave- ya que mientras que el Kindle es un lector de libros electrónicos puro destinado única y exclusivamente a esa tarea -aunque hay quien le está sacando partido para el acceso a algunos servicios web- el iPad es un ordenador, vale, sin teclado, pero que por lo demás ofrece todas las funciones básicas de cualquier PC o portátil.

Pero claro, lo de mezclar churras con merinas mola, sobre todo cuando uno tiene que hacer una campaña publicitaria poniendo verde al teórico competidor. Es lo que ha hecho Amazon, que ha creado un anuncio realmente chulo -de hecho, parece que lo hayan hecho los de Apple- en el que queda claro qué diferencia clave hay entre el nuevo Kindle -muy, muy apetecible- y el iPad. Atentos:

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Puede que no mucha gente acabe leyendo en la pisci o a la luz del sol -muchos acabamos haciéndolo en casita, o en cualquier sitio en interiores- pero aún así queda claro que el Kindle sirve… para leer. Sorpresa, sorpresa.