Om Malik -una de mis referencias- ha publicado hace pocas horas un artículo sobre la batalla en el mercado de los libros electrónicos -en el que parafrasea al maestro Yoda, de ahí el título-, y sobre todo en el de los lectores de libros electrónicos, que se ha vuelto a recrudecer tras la reducción de precios, primero del nook de Barnes & Noble, y luego del Kindle de Amazon.

El nook de B&N ha bajado de 259 dólares a 199 dólares, y además han anunciado una versión “sólo WiFi” (sin 3G) que costará 149 dólares. Amazon por su parte ha bajado el precio de su modelo base desde los 259 a los 189 dólares, una medida que parecía simplemente haber estado esperando el momento oportuno.

En ambos casos la idea es la misma: tratar de ser más competitivos ante productos como el iPad de Apple, que con su tienda de libros electrónicos -ahora disponible también en iPhone e iPod touch gracias a iOS 4- quiere convertirse en la verdadera referencia en este segmento, cada vez más popular.

Sin embargo en esta ocasión -y no es la primera- no estoy de acuerdo con Malik, que afirma que Amazon acabará ganando la guerra de lectores de e-books. Al menos en Estados Unidos, claro, que es donde ese lector físico está disponible. Puede que allí tenga alguna posibilidad, pero ni aún así. ¿por qué?

En GigaOm se ofrecen tres razones claras para la superioridad del Kindle como plataforma de libros de futuro:

1. Compra una vez, lee donde quieras

Cierto que esta es una ventaja del Kindle y de la tienda de libros electrónicos de Amazon. Una vez hayas comprado el libro electrónico, luego podrás leerlo como más te guste. O en el propio Kindle, o en dispositivos que dispongan del lector software (Kindle for PC y Kindle for iPhone ya están disponibles, y Kindle for Android lo estará muy pronto).

Apple te limita a leer esos libros electrónicos comprados en iBooks en sus dispositivos, pero no veo un gran problema en que acaben sacando su iBooks para PCs y portátiles con Windows y también para otras plataformas móviles, incluida Android. Es un mercado demasiado jugoso para que quieran dejarlo escapar, y de hecho iTunes lleva tiempo demostrando que una tienda multiplataforma da muchas alegrías a los de Cupertino.

2. Amazon supera a B&N y Apple en su papel de librería digital

Cierto también: Amazon empezó antes que nadie y es la gran protagonista del mercado… por ahora. Barnes & Noble lo tiene aún más complicado porque no es una marca internacional por mucho que se esfuercen, pero de nuevo nos encontramos con una Apple que seguro que podrá hacer buen uso de su inercia para impulsar su plataforma.

De hecho, cuando Apple sacó su iTunes había otras alternativas en el mercado de la venta de música en Internet. ¿Alguien se acuerda de ellas ahora? Pues eso.

3. Software, software, software

Malik cree que Amazon lo ha hecho genial en el desarrollo de su cliente de Kindle multiplataforma. De hecho Amazon nació siendo una empresa tecnológica que aplicó el software a la venta de todo tipo de artículos, incluidos los libros. Aunque muchos relacionan a Amazon con el mundo de la venta de libros, Malik da en el clavo: Amazon es una empresa de software, ese software que ha convertido sus tiendas online en verdaderos megastores digitales.

Eso se ha sabido traducir en resultados en la proyección de su cliente de Kindle para PCs, portátiles o el iPhone, pero de nuevo nos encontramos con una Apple que empezó siendo una empresa de hardware, pero que ahora es claramente una empresa dedicada al software. Y si alguien tiene capacidad para contrarrestar a Amazon en ese sector es Apple. Bueno, y otra más de la que hablo más adelante.

Esos tres argumentos ya están contrarrestados, pero es que hay al menos dos más para darle la vuelta a la tortilla y aportar más razones coherentes por las cuales según mi opinión el Kindle no puede ganar esa batalla tal y como están las cosas.

4. El usuario quiere algo que mole

El Kindle tenía cierto “sex-appeal” cuando apareció: era un lector que no revolucionaba el mercado -ya existían lectores de e-books desde hace años- pero que aparecía con el apoyo de Amazon, que dedicaba parte de sus recursos a impulsar la lectura en pantallas de tinta electrónica. Eso hizo que esta tecnología subiese enteros, pero también dejó claras las limitaciones de unas pantallas que tienen demasiados peros a pesar de sus ventajas.

Y es que el usuario ya está acostumbrado a leer en pantallas retroiluminadas, pero si además de eso le ofreces todas las posibilidades de un dispositivo como el iPad -y futuros tablets Android, dios nos oiga- las prestaciones del iPad se quedan mordiendo el polvo. No es cuestión de qué es mejor para leer. Es cuestión de que a los usuarios les entra por los ojos un producto que da muchas más opciones y que, como siempre digo, mola más.

5. Google

Este verdadero imperio de Internet ha comenzado a darse cuenta de lo que se cuece en este mercado, y hace meses que está moviendo ficha en el terreno de los libros electrónicos. Sus acuerdos con editoriales para digitalizar sus volúmenes probablemente se traduzcan más pronto que tarde en un nuevo servicio que competirá de tú a tú con los de Amazon y Apple, y todos los argumentos anteriores serán aplicables a Google en su superioridad en el apartado software. Tanto por recursos, como por su propia ingeniería, que ha demostrado que funciona como un reloj.

Bueno, no siempre, pero casi.