Incognitosis de fin de semana (VI)

22 de marzo de 2014

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Vamos con la sexta entrega de estas Incognitosis de fin de semana. Además de entrar en esta lista probablemente he incluido estos artículos tanto en mi cuenta de Twitter en algún momento de la semana como, sobre todo, en Flipcognitosis, esa joya (je) de revista en Flipboard con estos contenidos y algunos más. Ahí van los enlaces:

  • ¿Las Peores Empresas del Año?: Miguel Ángel Uriondo hace una buena reflexión sobre ese ránking de peores empresas del año en el que las telcos siempre se llevan la peor parte. Tienen parte de culpa, desde luego, pero no toda, debido esencialmente a un factor: su gran tamaño.
  • On your permanent record: un fantástico repaso a un mercado en alza y su verdadero sentido, que nos llega de Austin Hill, que de hecho es todo un experto en esto, ya que entre otras cosas fundó Zero Knowledge hace ya unos años.
  • Desarrollo de aplicaciones móviles: orgulloso estoy de mi particular esfuerzo en dos partes para hablar de la situación del mercado del desarrollo de aplicaciones y juegos móviles. La primera parte, con estudios sobre el tema, y la segunda, con entrevistas a desarrolladores españoles, creo que dan una buena imagen de por dónde van los tiros a día de hoy, y por dónde irán en los próximos meses.
  • The Cutting Up Of Content: MG Siegler reflexiona sobre cómo algunas series han demostrado que dividir una trama larga en episodios –perogrullada– funciona y hace que ese contenido sea no solo mejor (True Detective, que aún tengo pendiente), sino más digerible. Lo de dividir en trocitos no solo esas “películas reconvertidas a series) como novelas (lo hacen en Rooster o The Underwriting) o grandes reportajes (Circa, Yahoo! News Digest) parece una tendencia acertada. Curiosa reflexión.

  • The Price of Music: Gran análisis de la situación actual de la venta y sobre todo distribución de música en la que queda claro que los servicios de suscripción son mucho más caros de lo que la inmensa mayoría de usuarios está dispuesto a pagar. Las discográficas, una vez más, mandan.
  • How to suppress women’s coding: grandiosa columna sobre las mujeres programadoras. No me gustan los discursos extremistas (machistas/feministas), pero lo cierto es que este artículo es impecable. Bueno, quizás algo feminista. Y aún así, ole.
  • The problem with data journalism: hacía breve comentario sobre el post Antonio en Error500 esta semana, y lo cierto es que está curiosa esa reflexión sobre ese boom de estos medios basados en los datos –cuidado con las perspectivas– que ahora parecen estar tan de moda.
  • Jonathan Ive designs tomorrow: la verdad es que la entrevista es previsible en todo momento y Ive vuelve sobre el discurso eterno de Apple y la búsqueda de la excelencia, pero aún así está bien. Una conclusión tras leerla: el iWatch va a salir sí o sí.
  • De vendemotos y meapilas: me voy a hacer autobombo, porque este post es lo mejor –y más sincero, creo– que he escrito en mucho tiempo.
  • “Get a nice desk job kid”: curiosa e interesante reflexión sobre la desaparición de los trabajos manuales y sobre lo mucho que, a pesar de todo, seguimos dependiendo de quienes los hacen. Quizás en parte por eso EE.UU. y China están donde están.
  • Tech.Mixx.io: Matías (@matiass) es compañero en Weblogs SL, y se ha sacado de la manga junto a @alexvega un Techmeme a la española. Todavía con mucho camino por recorrer, pero con buenas sensaciones. Debo reconocer que sube el ego que  algún articulito mío salga allí destacado  –no es inter-peloteo, que conste–, pero aunque no fuera así, ya tenía pensado meterlo en esta lista particular hoy. A seguirlo de cerca.
  • Hoy es el futuro I: Los buffet libre chinos: Si alguien no lo ha vivido, que lo haga cuanto antes. Y en su defecto, que se lea este fiel retrato de esa experiencia sin igual. Redacción fantástica, por cierto.

¡Buen fin de semana!

Xkcd y el resultado de la genialidad

21 de marzo de 2014

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Si leéis habitualmente Incognitosis, probablemente os suene el nombre de Randall Munroe. Este chaval no llega a los 30 y ya se ha convertido en una pequeña leyenda por su archiconocida tira cómica, xkcd. El humor es el motor principal de esas tiras, pero en ellas hay un fortísimo componente friki/tecnológico/científico que ha hecho que sus viñetas se conviertan a menudo en enlaces más votados en Reddit, como antes lo fueron en Digg o Slashdot.

Ese gran trabajo (aunque yo diría que es más bien una afición) le ha valido a Munroe una legión de seguidores que querían más. Y Munroe ha respondido con la intención de publicar un libro con las mejores viñetas de “What If?“, una sección especial de sus tiras que analiza en clave de humor –pero sobre todo, de rigurosa ciencia– qué pasaría, por ejemplo, si tratáramos de darle a una bola de béisbol lanzada al 90% de la velocidad de la luz.

El libro, al que aún le quedan seis meses por salir –Munroe ya había publicado uno en 2010–, ya está de los primeros en las listas de best-sellers de Amazon, y eso le asegura a este autor unos jugosos ingresos que desde luego tiene merecidos.

Sobre todo porque resulta casi hasta extraño que hasta ahora no hubiera decidido dar el salto al libro impreso. Ahora que está de moda lo de escribir un libro y que lo del self-publishing es tendencia total, resulta importante recordar que si quieres vender libros será mejor que 1) Ese libro sea la pera y 2) Ya seas conocido al menos en tu mundillo. La cosa está más difícil (o fácil, según se mire) que nunca para los autores –lo comentaba hace tiempo en un artículo especial sobre el tema en Xataka–, y precisamente esa reputación que Munroe se ha ganado a pulso justifica el hecho de que de buenas a primeras lo que publique este hombre sea candidato inmediato a regalo de cumple/navideño. Yo ya me estoy planteando comprarlo, pero claro, soy un seguidor incondicional de su tira. Fíjate.

Por cierto: si lograsemos golpear esa bola al 90% de la velocidad de la luz, habría una explosión del copón. De verdad de la buena.

¿Quo vadis, Google Glass?

20 de marzo de 2014

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Nunca he tenido muy clara la validez de un dispositivo como Google Glass. Quizás porque como en muchos otros casos resuelve un problema que ni siquiera teníamos. Es un dispositivo que, simplemente, resuelve un problema que Google quiere crear. Hablo, eso sí –y eso es un punto muy en mi contra– desde una posición muy cómoda: la de alguien que ni siquiera lo ha probado.

Puede que ponerme un ratito las gafitas cambiara mi opinión sobre este singular cacharrito, pero sinceramente, lo dudo. He leído de todo, y me sigue pareciendo que Google ha enfocado mal un producto que parece solo destinado a la tecnoélite. Lo de crear –intencionadamente o no– esas divisiones es peligroso, y Glass ha creado una legión de críticos preocupados por temas como la privacidad. Aunque eso sí, sin demasiados argumentos, como bien explicaba Mike Elgan en ese enlace.

Sigamos. El caso es que me resulta curioso que alguien como Robert Scoble, ex-defensor a ultranza de Google Glass, haya comenzado desde hace tiempo a predecir un negro futuro para el invento de Google. El post de ayer en su cuenta de Google+ hacía mención a una circunstancia curiosa –ni Sergey ni Larry llevaban sus Google Glass durante una reciente aparición en TED– además de dar algunos indicios (sin pruebas) que apuntaban a una futura desaparición de Google Glass por parte de Google.

La verdad es que no me extrañaría nada que Google Glass acabara siendo abandonado. No sería la primera vez que Google toma una decisión así, y no estoy nada convencido de que un producto como este tenga cabida hoy en día para una cuota aceptable de usuarios. En Google ya llevan tiempo demostrando que ante todo son prácticos, y lo de cerrar proyectos no es algo que les ponga a temblar. Yo diría que Glass lo tiene muy crudo, sobre todo tras el anuncio de la plataforma Android Wear que parece ser el pistoletazo de salida definitiva a unos relojes inteligentes –como mola a priori el Moto 360, por cierto– que a mi juicio acabarán siendo la próxima gran compra navideña.

Quizás Glass se haya adelantado a su tiempo, simplemente.

La condena de los ecosistemas cerrados

19 de marzo de 2014

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Marco Arment:

Amazon making its retail business worse to prop up another part of its ecosystem shouldn’t be a surprise to anyone. Amazon doesn’t want you to be only a retail customer anymore, and they’ll keep making it harder to be.

They want to lock everyone into everything. Just like everyone else. And we’re all worse off for it.

El análisis de Marco es tan impecable como triste. Aunque habla de los muchos defectos de Amazon –esa misma que parecía hacerlo todo bien– los principios son válidos para todas las grandes hoy en día. Mis críticas a estos ecosistemas cerrados vienen de lejos, y ese concepto de jardines amurallados que tan bien suena al oído encierra muchos y graves problemas para los consumidores.

Al final todas pretenden lo mismo, como bien apunta el autor del artículo enlazado. Nos quieren bloquear a todos en todos los sentidos. Y nosotros nos dejamos.

Por ahora.

Los Chromecast llegan a España

19 de marzo de 2014

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Google dio una pequeña gran sorpresa en mayo del año pasado al presentar Chromecast, un dongle HDMI que prometía darle un guro al segmento del entretenimiento en el salón. Yo tuve la suerte de poder encargar unos meses después, y lo cierto es que me quedé impresionado con muchas de las prestaciones de este bichito.

La cosa no ha parado de mejorar desde entonces, y aunque Google sigue sin levantar del todo la mano en prestaciones nativas que yo considero importantes (reproducción de contenidos locales), esas mismas prestaciones se pueden lograr gracias a desarrollos como aVia Media Player o Plex, que aumentan las posibilidades de este dispositivo.

Esas buenas noticias continúan: ya tenéis disponible los Chromecast en España, donde los venden en varias tiendas. Si sois usuarios de Amazon Premium os podréis ahorrar los gastos de envío, así que el Chromecast en Amazon os costará 35 euros.

Lástima que Netflix no esté disponible de serie en nuestro país –una de las grandes bazas de este dongle en EE.UU., por ejemplo–, pero por supuesto, hay formas de resolver ese problema. Creedme: esos 35 euros son una de las mejores inversiones que podéis hacer ahora mismo en tecnología. Y más teniendo en cuenta que el SDK de Google  ya está disponible y que más y más desarrolladores irán integrando esa opción a sus aplicaciones y juegos. Esto promete.

Aviso: los enlaces de Amazon (tanto a Chromecast como a la App Store) son referidos. Ya sabéis, os cuesta lo mismo utilizando un enlace normal o no haciéndolo, pero al llegar por mi enlace Amazon me da una comisión para comprarles algún cacharrito en el futuro. 

Desarrollo de aplicaciones móviles: más allá del duopolio Android/iOS

18 de marzo de 2014

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Y aquí va el segundo post cortito del día, en el que vuelvo a hacer autobombo de un reportaje (en realidad, dos) que ha salido publicado esta mañana en Xataka Móvil. Se trata de “Desarrollo de aplicaciones móviles (II): ¿Para qué plataformas móviles desarrollar y para cuál primero?“, que se complementa con la primera parte, “Desarrollo de aplicaciones móviles (I): así está el mercado” y que repasa la actualidad de ese mercado.

Muchas lecciones aprendidas, como en el post anterior, de un texto que también ha llevado mucho tiempo preparar. La verdad es que la culpa es en parte mía: los pobres desarrolladores que han participado en el estudio (¡gracias mil a todos!) probablemente se esperaban un cuestionaro cortito de 3 o 4 preguntas. Pero naino naino. Si se hacen las cosas, se hacen bien. O como mínimo, a lo grande. El cuestionario era bastante más largo de lo que yo mismo había previsto, y eso ha provocado que la segunda parte del artículo, la que ha salido hoy, haya resultado ser lo más largo en palabras (cerca de 7.400) que he escrito por ahora en el tiempo que llevo en el equipo Weblogs SL.

El resultado ha sido interesante, sobre todo porque a pesar de que todo el mundo desarrolla para iOS y/o para Android, HTML5 parece tener su sitio a pesar de estar todavía muy verde. No tenía mucha fe en el futuro de Firefox OS y demás proyectos basados en este estándar, pero las reflexiones de los participantes me hacen reabrir la puerta a un futuro que tiene muchísimas ventajas. Tantas que es probable que Android e iOS hagan todo lo posible (directa e indirectamente) por frenarlo. Si tenéis un buen rato libre, dadle un tiento. A ver qué os parece el panorama.

Cartografiando a los cartógrafos

18 de marzo de 2014

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Primer post cortito del día para hablar de uno de los dos reportajes que he publicado hoy. El primero, “¿Quiénes son los dueños de los mapas en el mundo?” es un repaso a los sistemas que utilizan las grandes del mercado para elaborar sus mapas y, cómo no tratar de superar al contrario.

Como en el segundo caso, el artículo lleva bastante tiempo en cocina: conseguir hablar con responsables de cada servicio es sorprendentemente difícil –estamos en la era de la comunicación, y ni por esas–, pero además ni siquiera he podido incluir los testimonios de dos de las empresas que también tienen un papel relevante en este segmento. Apple y TomTom (TeleAtlas) –prefiero no comentar por qué no han participado– han dejado un poco cojo el artículo, que aún así yo creo que sirve para colocar a las que están en su sitio.

Mi perfil y mi trayectoria me hacen tenerle un cariño especial a OpenStreetMap, con cuyos responsables hubo una comunicación inmediata (no fue el caso en el resto) y perfecta. Pero es que además el proyecto respira buen rollito por todos lados. Lástima que tenga carencias importantes. Para empezar, una buena aplicación que lo aproveche para implementar un navegador para Android/iOS. A mi OsmAnd me parece un desastre de usabilidad e interfaz de usuario, y la cobertura de sus mapas –al menos, en mis pruebas durante una semana– está por debajo de la de los rivales (números de casa, por ejemplo). A ver si algún iluminado mejora ese apartado.

Sea como fuere, las conclusiones son, como he apuntado en el artículo, tristes en cierta medida. Que no haya un entorno de colaboración en este sentido y que todas intenten hacer sus mapas para tener el control de los datos es una realidad –no solo aquí, sino en otros campos– que probablemente hace que estos servicios no avancen incluso un poco más. Una penita.

De vendemotos y meapilas

17 de marzo de 2014

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Vengo encantado de entrevistar junto a mi buen Matu-man (@matutweet) a una persona que a sus 34 primaveras ha hecho cosas que la mayor parte de la gente (yo incluido) no hará en su vida. Pero lo mejor de la entrevista no ha sido la entrevista en sí –que también, ya lo comprobaréis en unos días, cuando la publiquemos– sino el hecho de que nuestro interlocutor, además de haber sido sincero, amable, y humilde, me ha descubierto cosas.

Que alguien así acabe hablando de algunas de sus ideas de futuro con un sincero “no estamos seguros de qué tal irá, veremos” es muy distinto del discurso frecuente que te encuentras con vendemotos y meapilas a los que uno entrevista más por obligación que por devoción. Es parte del oficio, claro: para alguien a quien le guste el meollo tecnológico, hablar con jefes de producto y cargos directivos suele ser decepcionante. Porque estas personas, en muchos casos, no son ingenieros que te descubran ese meollo. Aún teniendo esa formación, dejan de serlo en las empresas de nuestro país.

Son (o se convierten en) vendedores.

No es culpa suya, supongo. O al menos, no del todo. Su trabajo aquí es vender: ya se encargan otros de tener las ideas, de desarrollarlas, y de mover el mundo. El problema es que cuando uno trata de obtener una respuesta rica, rica y con fundamento de uno de estos vendemotos –venda esas motos obligado o a su pesar– se encuentra con panfletos infumables y mensajes repetidos una y otra vez hasta la saciedad.

Es como oír hablar a los futbolistas después de un partido. No sé por qué les seguimos oyendo, si siempre van a decir lo mismo. Coñe, si has metido un golazo deja de actuar como un robot y muestra un poco de emoción. Que sí, que lo importante es el equipo, que hay que pensar solo en el partido siguiente, y que trabajas muy duro para que el míster y la afición estén contentos. Pero por dios, que has metido un chirlo del copón. Reacciona.

Pues eso, señores jefes de producto, directivos y altos cargos de esas empresas que innovan en otras partes pero venden aquí. A todos ustedes, vendemotos y meapilas profesionales, mi consejo es tan sencillo de dar como difícil de seguir: dejen el publirreportaje en la oficina. Dennos titulares, emociónennos, descúbrannos cosas.

Sorpréndannos un poquito para variar.

Nota: Sí, se escriben con dos enes, lo he mirado en el Diccionario de dificultades del español de Manuel Seco tras debatirlo con mi madre, filóloga española y artífice de que yo escriba así de requetebién. Va por ti, mami.

Actualización (24/03/2014): Una semana después, entrevista publicada, con vídeo y todo. A ver qué os parece.

Incognitosis de fin de semana (V)

15 de marzo de 2014

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Vamos con la quinta entrega de estas Incognitosis de fin de semana. Además de entrar en esta lista probablemente he incluido estos artículos tanto en mi cuenta de Twitter en algún momento de la semana como, sobre todo, en Flipcognitosis, esa joya (je) de revista en Flipboard con estos contenidos y algunos más. Ahí van los enlaces:

  • ONO sells for $9.5 billion and nobody cares: la noticia de la más que posible adquisición (esto se publicó el sábado 8, parece que la compra es una realidad) de ONO por parte de Vodafone es muy importante, pero también lo es el hecho de que apenas parezca tener relevancia en medios estadounidenses. La reflexión de Martín Varsavsky es perfecta, pero ya puestos, seguro que mucha gente la hubiera agradecido en su versión adicional en español.
  • I Failed My Online Course—But Learned A Lot About Internet Education: Nunca lo he intentado, pero lo de los cursos online con plataformas tipo Udacity tiene buena pinta. No obstante, esta chica cuenta su experiencia y su fracaso, pero argumentando con razones de peso que podrían comprometer el futuro de estos cursos.
  • This machine kills trolls: La Wikipedia se las gasta así de bien con los trolls. Muy curioso, y una demostración más de lo bien que suelen hacer las cosas en The Verge.
  • The infinite lives of BitTorrent: probablemente ya sepáis que hay una empresa detrás de ese protocolo, y en FastCo nos cuentan cómo esa empresa se ha tenido que reinventar una y otra vez. Parece mentira lo utilizado que es BitTorrent y las dificultades que han tenido para salir adelante como empresa.
  • Software Licenses in Plain English: si no te aclaras con los derechos y obligaciones que conceden las distintas licencias software, este sitio web te lo pone muy fácil. Brillante. Vía Ilya Grigorik, el crack del web performance en Google.
  • The Truth About Speed Reading: Buen análisis de Lifehacker tras la aparición de Spritz y de clones que han copiado ese sistema de lectura rápida. Yo por ahora disiento con las conclusiones, y aunque no he utilizado mucho estas herramientas, los resultados me parecen alucinantes.
  • Bill Gates: The Rolling Stone Interview: Larga, y aunque sin tener grandes revelaciones, casi siempre mola leer lo que dice el hombre más rico del mundo.
  • Por qué la película de ‘Veronica Mars’ puede suponer un antes y un después en el cine: Interesante artículo no ya sobre la película en sí –que puede estar más o menos curiosa– sino sobre el nuevo modelo de hacer cine que basa su presupuesto en campañas de crowdfunding. Efectivamente, esto podría ser la pera.
  • Popcorn Time: ¿cómo competir con esto? [Actualizada]: Hace unos días apareció de la nada Popcorn Time, una aplicación brillante en diseño y ejecución que demostraba lo bien que podrían hacer las cosas las grandes de la industria del cine y televisión. Lamentablemente, sus responsables han tenido que abandonar el proyecto, pero ya hay otros tratando de recoger el testigo, cuidado.

¡Que disfrutéis del fin de semana!

¿Dónde estábais hace 25 años?

13 de marzo de 2014

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A medio gas me pongo con este post –hoy he escrito ya para toda una semana–, que me hubiera saltado si no fuera porque ya se me pasó ayer. El tema es obligado, porque nuestra querida World Wide Web cumple nada menos que 25 años de vida. Al menos, si lo contamos desde el día que Sir Tim Berners-Lee publicó su “Information Management: A Proposal“. Aquel documento sentaría las bases de lo que hoy es un pilar fundamental de nuestras vidas, y que junto a Internet revolucionó el mundo.

Muchos homenajes –incluido el “oficial”, y este otro bastante majo de Engadget– están celebrando esos 25 años, pero yo me quedo con el AMA (Ask Me Anything) que el propio Sir Tim Berners-Lee realizó en Reddit y en el que se desvelan algunas curiosidades de lo más simpáticas. Por ejemplo, que nunca se imaginó que los gatitos fueran a convertirse en una razón para usar Internet y la WWW, o que pensó en llamar a su sistema “Mine of Information, The Information Mine y The Mesh”. No está mal tampoco el timeline que han montado en Pew.

Y claro está, el aniversario hace que uno se pregunte dónde estaba aquel 12 de marzo del 89. Yo tenía 15 añitos y desde luego ni me enteré de aquello. El Commodore 64 seguía dando buenos ratos, y no empecé a oír hablar sobre esa mística telaraña mundial hasta que entré en la facultad en el 91. Mi primera sesión con esa telaraña fue –modo abuelito on-- ante un terminal VMS y los navegadores Lynx que estaban instalados en el Centro de Cálculo. Durante cierto tiempo los alumnos no pudimos pasar de ahí, aunque recuerdo como si fuera ayer la primera vez que vi Mosaic en funcionamiento en una cuenta que uno de los enchufados a departamentos nos enseñó en su cuenta en una de las máquinas AIX de la facul.

Debió de ser en el 93, y por entonces la cosa ya llevaba algún tiempo rodando, pero para mi aquello fue una de esos pocos momentos en los que algo hace clic (y no era el ratón del enchufado en cuestión) y comprendes que lo que estás viendo es mucho más gordo de lo que podría parecer a primera vista. Qué momentazo.

Felicidades por esos 25, World Wide Web. Que cumplas muchos más.