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El otro día publicaba una posible solución para el desastre surgido con los repos de Ubuntu 8.04 LTS, pero los comentarios y algún artículo por ahí perdido me han convencido de que en realidad la solución es aún más sencilla. Nada de editar ficheros. Os vais a Sistema->Administración->Orígenes del Software, y en la ventana que aparece tendréis que seleccionar en el menú desplegable “Descargar desde:” la opción “Otro…“.
Eso hace que os aparezca esta ventanita con todos los repositorios oficiales disponibles, y tan sólo bastará con pinchar en “Seleccionar el mejor servidor” para que según vuestra localización Ubuntu seleccione la mejor fuente de paquetes software.
Con todo y con eso, es una vergüenza que los repos españoles vayan tan y tan mal.
Lo comenté en The Inquirer y ya en una ocasión había hecho uso del servicio ShipIt de Canonical que hace algo totalmente asombroso para el mundo en que vivimos: no sólo no cobra por la distribución para que cualquiera se la descargue, sino que además te manda los CDs de forma totalmente gratuita. Una forma ejemplar de promocionar el uso de la distribución.
Yo hice el pedido el 8 de octubre y un mes después ya tengo mis CDs en casita. Vale que no es tan rápido como descargarlos directamente, pero aún así, triunfa tener los CDs estampados oficiales de Canonical. En el pedido puedes especificar qué versiones deseas que te envíen, y a mí me han enviado dos CDs: el de la versión de 32 bits y el de la de 64 bits, además de un pack de pegatinas para presumir de Ubuntu.
¡Mola!
Aunque soy un fan casi incondicional de [tag]Amarok[/tag] – a ver si sale de una vez la versión para Windows – de vez en cuando me da por probar otros reproductores de música para Linux: [tag]Banshee[/tag], [tag]RythmBox[/tag] o [tag]Listen[/tag] son los más representativos, pero siguen sin convencerme del todo por una u otra razón. Pero hace poco redescubrí [tag]Songbird[/tag] y me puse a darle una oportunidad.
Songbird es algo más que un reproductor multimedia: también es un navegador web – que soporta pestañas, cómo no -, ya que se basa en la plataforma [tag]XULRunner[/tag] de [tag]Mozilla[/tag] – antes conocido como Gecko Runtime Environment. Eso le convierte en un binomio muy potente no sólo a la hora de catalogar música, sino también cuando queremos encontrar nuevos temas y opciones como las letras – las famosas ‘lyrics’ de los que ya tenemos. La instalación para [tag]Ubuntu[/tag] hay que hacerla a mano – curiosamente no hay paquetes precompilados y disponibles para esta distribución – pero en el tutorial de HowToForge lo explican con mucho detalle – casi casi, para tontos – y en 10 minutos lo tienes todo funcionando a la perfección.
Una vez en Songbird os encontraréis con un reproductor que en apariencia parece asemejarse al conocido [tag]iTunes[/tag] de Apple por su forma de catalogar la música y por sus opciones. La barra lateral izquierda muestra una serie de accesos al sitio web del proyecto – en el que se destacan algunas de sus capacidades más relevantes – y a secciones como nuestra biblioteca musical o las listas de reproducción disponibles, pero pronto comprobaréis que esta aplicación destaca por su componente de navegación. La omnipresente barra de navegación en la parte superior da acceso a un ‘Firefox embebido’ desde el que poder acceder a toda la información que necesitemos, con una parte superior destinada a la información de reproducción y a los típicos menús de opciones.
Esas funciones de reproducción se ven acompañadas por las tres grandes virtudes de Songbird:
1. SkreemR: esta utilidad integrada (palabreja que en realidad es un juego de palabras con el vocablo ‘Screamer’) es un potente buscador que nos permitirá encontrar la música que nos gusta para descargarla directamente a través de Songbird. Resulta curiosa la introducción de esta característica – es posible encontrar música tanto protegida por derechos de autor como música sin esas restricciones – y la gestión de descargas es perfecta, con unas barras de progreso en la parte inferior derecha que al finalizar se destacan con un icono en forma de ‘checkmark’ que indican que podremos encontrar nuestra canción en la sección ‘Downloads’ del menú de la barra izquierda.
2. The Hype Machine: La tienda online de songbird tiene nombre propio, y está dedicada a ‘descubrirnos’ música sobre la que se está hablando en blogs y en la web en general. El diseño es brillante, con una breve descripción de los artistas que va acompañada de botones de reproducción inmediata, así como enlaces a las tiendas de música online a través de las cuales es posible obtener esas canciones de forma legal. Buena parte de la música destacada puede ser oída directamente a través de Songbird, y es una gozada comprobar lo bien que funciona. Por ejemplo, llevo media hora escuchando a un grupo llamado Playtone que suena la mar de bien y del que jamás había oído hablar.
3. InSound: esta es otra implementación de una tienda de música online, pero específicamente dedicada para artistas independientes. Lo cierto es que esta última resulta menos atractiva y da un aire un poco comercial al proyecto – algo que no gusta demasiado a los linuxeros – pero desde luego es una forma interesante de hacer que Songbird se pueda convertir en una buena plataforma para descubrir y comprar nueva música, algo que pocos programas Open Source – el código fuente está disponible para cualquiera – ofrecen. De hecho, la API de InSound también está disponible para desarrolladores, lo que demuestra las buenas intenciones del proyecto.
Además de estas tres grandes utilidades, Songbird demuestra su potencia con una sección de enlaces – en la página principal llamada Birdhouse, en su parte baja – a blogs musicales en los que podemos descubrir también todo tipo de artistas. Lo interesante de esto es que una vez entramos en esos blogs se abre una ventana de descargas en la parte inferior desde la cual poder tranferir a nuestro PC las canciones que nos interesen mediante el gestor de descargas de Songbird.
Pero ahí no acaban las virtudes de Songbird: si pinchamos con el botón derecho del ratón en alguna canción de nuestra biblioteca aparecerá una opción para buiscar la letra de esa canción a través de los motores de Google y Yahoo!. La personalización del aspecto visual se realiza a través de skins que en este caso se llaman muy apropiadamente ‘feathers’ (plumas) y también podremos convertir el reproductor en un mini-reproductor que ocupa apenas nada en nuestro escritorio.
Otras opciones como la suscripción a RSS de blogs musicales o el soporte multiformato – MP3, AAC, Ogg Vorbis, FLAC, WMA – completan un reproductor que es mucho más que eso, y que os recomiendo probar. Sigo apostando por Amarok, pero desde luego Songbird está muy, pero que muy bien.
Hace apenas 4 horas estaba asistiendo – en un céntrico hotel madrileño – a la presentación oficial de Leopard, el esperado sistema operativo de Apple que por fin ha llegado a su versión 10.5. Muchas son las cosas que se podrían decir de este desarrollo – como por ejemplo, que también se ha retrasado más de lo esperado – pero lo cierto es que viendo el resultado los chicos de Apple pueden estar tranquilos: la evolución de Tiger es sobresaliente, y hay un par de características que son especialmente impactantes cuando las ves en funcionamiento.
La primera es [tag]TimeMachine[/tag], la aplicación para creación y recuperación de copias de seguridad que funciona de forma increíble y que dispone de una interfaz igualmente sorprendente. No menos destacable es [tag]Quick Look[/tag], el nuevo previsualizador de varios formatos de fichero – DOC, PDF, XLS, JPEG, MOV – que permite acceder a los contenidos de forma casi instantánea desde el Finder.
Podría pasarme un buen rato hablando de este tema – de hecho, ya he hecho unas paginitas al respecto que saldrán publicadas en mi ex-revi el mes que viene – pero lo que también es notable es ver cómo la interfaz de Leopard ha sido copiada rápidamente para que uno la pueda adaptar a Linux casi al completo. Yo ya he dedicado un rato a hacerlo – en una cuenta nueva para el usuario ‘leopard’ que me he creado, y así no toco la mía de siempre – y no ha quedado mal del todo, pero está claro que el feeling no es el mismo, aunque es curioso ver que las cosas funcionan muy bien.
Existen un par de guías realmente detalladas para llegar a obtener un ‘look and feel‘ como el que ofrece Leopard en Linux, y más concretamente, en Ubuntu Gutsy:
1-. HowToForge: completísima, con ayudas para personalizar cositas como Pidgin o Tracker de forma que se asemejen a los programas de Leopard.
2. Tuxlink: más antiguo, pero desde luego más completo, con un buen montón de desarrollos opcionales por si el acabado del anterior tutorial no os convence.
El resultado salta a la vista. Eso sí, sin TimeMachine Buen apunte de Sebastián, que en un comentario nos recuerda que existe una utilidad para Linux llamada TimeVault que tiene el mismo propósito aunque no disponga de esa maravillosa interfaz. Aún así, deberías ver TimeMachine en acción: es una maravilla de la usabilidad.
En Coding Horror acaba de aparecer un post titulado “Your Desktop Is Not a Destination” – frase adaptada del temazo ‘Amazing’ de Aerosmith en el que decían aquello de “life’s a journey, not a destination” – , en el cual el autor habla de los [tag]fondos de escritorio[/tag] y de cómo en realidad su utilidad es nula: su opinión es que teóricamente el fondo o [tag]wallpaper[/tag] nunca debería verse, porque uno siempre tiene la pantalla ocupada con las aplicaciones que está utilizando.
No estoy nada de acuerdo con esa idea – y seguro que la mayoría de la gente, tampoco – por dos razones:
a. Cualquier usuario con un mínimo de interés por la informática tiene sus propios gustos, y le ocurre lo mismo que cuando se compra su coche de tal o cual modelo, y de tal o cual color. Nos encanta tenerlo todo a nuestro gusto, y el fondo de escritorio es uno de los primeros recursos – y los que más se ven – que los usuarios modifican al personalizar su sistema.
b. Nadie tiene el ordenador cubierto de aplicaciones el 100% del tiempo: la mayoría de nosotros ocupamos gran parte de nuestro tiempo con ventanas por todos lados, pero sí hay ciertos periodos de tiempo en los que uno tiene un escritorio más o menos despejado, así que me gusta ver un fondo a mi gusto. No soy el único, y de hecho mi post “Mi Ubuntu 7.10, cuca, cuca” está siendo uno de los grandes éxitos de mi blog en este pasado reciente, lo que demuestra que muchos usuarios tienen ese mismo interés.
Curiosamente, mi admirado Jeff Atwood tiene un fondo negro en su escritorio – o eso dice -, pero luego relaja su opinión y da un giro radical y algo extraño a su artículo al enlazar con una serie de páginas en las que es posible descargar fondos de escritorio para todos los gustos. Hace tiempo que tenía en mente listar algunos recursos, así que el artículo de Coding Horror me ha venido al pelo. Y los nominados son…
1. [tag]InterfaceLIFT[/tag]: Sin duda, la que en mi opinión es la mejor página para encontrar fondos de escritorio, con una clasificación por tamaños – incluso para el iPhone y la PSP – y que también dispone de secciones de iconos.
2. [tag]DeviantArt[/tag]: Este punto de reunión para artistas digitales se ha convertido en un excelente repositorio de imágenes, pero también de iconos – como los que utilizo en mis Docks de Ubuntu y openSUSE. La clasificación no es tan buena como en InterfaceLIFT, pero esta página, mucho más veterana, dispone de un catálogo inabarcable.
3. Flickr: como no podía ser de otro modo, este servicio para compartir fotos también dispone de infinidad de posibilidades, aunque de nuevo la clasificación no es su mejor punto a favor si queremos encontrar una imagen de unas dimensiones determinadas. Aún así, hay fotos realmente fantásticas, así que no dejéis de darle una oportunidad. Como indica CH, podéis acceder a dos (1 y 2) grupos de usuarios específicamente dedicados a esto, o pasaros por la sección Interesting de los últimos días, que es una maravilla.
4. [tag]DigitalBlasphemy[/tag]: Seguro que muchos habréis descargado de cuando en cuando un wallpaper con ese logotipo en la parte inferior, lo que indica que proviene de otra de esas páginas en las que descubriremos que hay verdaderos artistas totalmente desconocidos que pueden hacer fondos de escritorio espectaculares.
5. GNOME-Look y KDE-Look: Los dos servicios totalmente dedicados a la personalización de los entornos de escritorio más famosos de Linux no sólo disponen de wallpapers, sino de todo lo que necesitemos para dejar nuestra distribución a nuestro antojo. Iconos, desklets, temas para GDM o Splash Screens, sonidos, salvapantallas, plugins para Compiz y Beryl, scripts para Nautilus y Konqueror… en fin, de todo.
6. [tag]Customize.org[/tag]: Un interesante servicio muy ‘Web 2.0′ con nubes de tags para buscar y encontrar fondos de escritorio – y otros muchos recursos – de forma sencilla y potente.
7. [tag]Desktopography[/tag]: el diseño de la página ya merece que uno le eche un vistazo, pero además hay unos cuantos fondos realmente impresionantes.
8. ¿Tenéis dos o tres pantallas?: No hay problema:desde hace tiempo existen repositorios especialmente destinados a este tipo de usuarios (dos, tres, ¡cuatro!) que disponen de ‘rigs’ con dos, tres o incluso más pantallas – dios mío – y que pueden tener fondos de escritorio adaptados y muy, muy largos
Jeff Atwood enlaza otras como Veer - no la conocía, pero tiene diseños muy chulos – GameWallpapers - perfectos para los jugones -, pero parece que algunos de sus enlaces son los típicos recursos rápidos que ha encontrado en Google, porque yo no encuentro mucho interés en algunos de ellos. En los comentarios sí aparecen repositorios chulos, como Caedes , PixelDecor, PixelGirl, o los fondos abstractos de esta página que es un ejemplo de lo recurrentes que son los temas ‘hipnóticos’. Incluso en los blogs de MSDN uno se puede encontrar sorpresas como las que dan estos fondos de naturaleza, que son de mis preferidos.
De hecho, en mis marcadores tenía unos cuantos sitios para encontrar fondos de escritorios, como Socksoff, ProjectTres, VistaWallpapers, Geekopedia, y VladStudio (el de los fondos con el reloj en tiempo real que utilicé en Ubuntu).
Y acabo de encontrar otro recurso de lo más útil: un ránking de sitios de fondos de escritorio que dispone de muchos más enlaces para que os paséis horas y horas visitando fotitos. Cuidado: ¡esto vicia!
En la reciente entrada sobre mi Ubuntu cuca comenté que los Screenlets no están demasiado bien integrados, y lanzarlos es un poco rollo, así que me las he ingeniado para crearme un script que los lanza todos de golpe bien colocaditos cada vez que se inicia la sesión. El resultado es el siguiente – no he querido subir un vídeo de más calidad para no hacerlo muy pesado:
Para lograrlo únicamente tendréis que crear un ficherito de texto con los screenlets que queráis lanzar. En mi caso el fichero se llama screenlets-on (qué original) y su contenido es el siguiente:
#!/bin/sh
python /usr/local/share/screenlets/WallpaperClock/WallpaperClockScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/DragDropPlay/DragDropPlayScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/Netmonitor/NetmonitorScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/Execute/ExecuteScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/Notes/NotesScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/Diskusage/DiskusageScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/TorrentSearch/TorrentSearchScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/Sidebar/SidebarScreenlet.py&
python /usr/local/share/screenlets/CPUMeter/CPUMeterScreenlet.py &
python /usr/local/share/screenlets/ClearWeather/ClearWeatherScreenlet.py&
Una vez guardado tenéis que cambiarle los permisos meterlo en la carpeta adecuado, así que:
sudo cp screenlets-on /usr/local/bin
sudo chmod 755 /usr/local/bin/screenlets-on
Yo tengo un iconito en el escritorio, pero en realidad lo único que he añadido al proceso es añadir esa tarea en la apertura de sesiones (Sistema->Preferencias->Sesiones) para que cada vez que inicies sesión se carguen.
Si luego queréis quitarlos todos de golpe, basta con un
killall -9 python
Aunque eso matará todos los procesos que usen python en ese momento. Yo sólo tengo los screenlets, así que a mi me va de perlas, pero seguro que el parámetro se puede modificar para que sólo afecte a los Screenlets. Algún gurú del bash puede echar una mano aquí
Cuando se hablaba de las novedades que integraría [tag]Gutsy[/tag] muchos comentaban las bondades de [tag]BulletProofX[/tag], una idea que permitiría reconfigurar el servidor gráfico desde un asistente con GUI que simplicaría mucho un proceso que habitualmente se hacía a mano, mediante la edición del fichero /etc/X11/xorg.cong o el uso del comando “dpkg-reconfigure xserver-xorg” que fue todo un descubrimiento para mi. Teóricamente la idea es genial, y tenía ganas de probarla, pero cuando al fin he tenido la oportunidad resulta que no me tira ni para atrás.
El otro día instalé Gutsy en mi viejo portátil Omnibook 500 de HP que dispone de una ATI Rage Mobility 2x. Mi intención era ver si podía usar Compiz Fusion en ella, pero para eso primero tenía que conseguir lograr que el servidor X soportase efectos 3D, algo que es imposible por defecto. Encontré un viejo tutorial en UbuntuForums que explicaba cómo lograr al menos algo similar mediante la compilación de DRI y del driver Mach64, pero me he cargado el servidor de ventanas, que ahora no arranca ni para atrás.
No pasa nada, pensé: “siempre tendré mis soluciones del abuelo Cañete para solucionarlo a la vieja usanza”. Cuando reinicié en modo ‘recovery’ de repente me di cuenta de que algo raro pasaba: ¡se me activaba BulletProofX! En realidad podéis ver esa ventana inicial:

ya que la utilidad la podéis lanzar en cualquier momento con la orden
sudo python /usr/bin/xfailsafedialog
Pero no conseguiréis configurar nada a no ser que realmente estéis en modo de recuperación del sistema. En cualquier caso, a mí sí que me salía lo de “Configure”, pero tras probar varias configuraciones de todos los tipos y colores no logré absolutamente nada. Los xorg.conf generados son muy bonitos, pero no logran resolver el problema – sospecho que parte de culpa la tiene el teclado – así que ahora estoy desinstalando el servidor y gnome y volviéndolos a meter desde cero, aunque más me valdría volver a instalar de cero.
Lo cierto es que la utilidad tiene buena pinta, pero funcionar, no funciona. Menuda caca de tecnología a prueba de balas. Menos mal que acababa de instalarla y no había hecho gran cosa. Y lástima de Compiz Fusion en el portátil, aunque duda que hubiera corrido con la suavidad necesaria
Por cierto, ya está todo funcionando como antes de meter la pata. Ale, a dejarme de mamonadas con el portátil, que siempre me olvido del famoso “si funciona ,no lo toques“.
Supongo que ayer me pasó lo que a muchos de vosotros: no pude esperar a instalar Gutsy Gibbon. De hecho, ya estuve liado un buen rato por la tarde configurándola, y nada más levantarme – tempranito, supongo que por la impaciencia
– me he vuelto a poner manos a la obra para dejarla cuca. Y es que a mí lo de tener un escritorio bonito me priva, así que le dedico siempre cierto tiempo a esta tarea.
Lo primero que hice tras instalar Ubuntu 7.10 fue activar los controladores restringidos para NVIDIA y activar los efectos de escritorio. A pesar de que se ha hecho mucha publicidad con la integración de Compiz Fusion en esta edición, lo cierto es que no lo han puesto tan niqueladito como esperaba, y de hecho para activar el resto de efectos será necesario instalar el paquete compizconfig-settings-manager (entre otras cosas, para que funcione el centro de control de Compiz Fusion, ccsm). Además yo siempre instalo emerald como decorador de ventanas, así que tocaba instalar el paquete con ese mismo nombre. Tuve un problema al tratar de descargar los temas para emerald, algo que parece afectar sólo a Gutsy Gibbon y que se soluciona instalando Subversion (svn) – desde synaptic o con un apt-get – y luego en una consola de comandos introduciendo el comando
sudo svn ls https://svn.generation.no/emerald-themes
Con esto ya pude cargar el gestor de temas de emerald, y desde la pestaña “Repositorios” ya podéis pinchar en los botones “Fetch GPL’d Themes” y “Fetch non GPL’d Themes”, y desde ahí, acceso a todos los temas para este fantástico decorador de ventanas.
Actualización (27/12/2007): Si eso no funciona – reconozco que alguna vez no me ha servido de nada – podéis descargar temas de Emerald desde Compiz-themes.org, e incluso hay un paquete DEB con varios temas – los más populares, muy recomendables -, que podéis descargar. Para ello deberíais hacer algo como esto:
wget http://www.linuxlove.org/stuff/emerald-themes_0.2.1-0ubuntu1_all.deb
sudo dpkg -i emerald-themes_0.2.1-0ubuntu1_all.deb
¡Listo! Luego tocaba compilarse el nuevo Avant Window Manager con la nueva característica ‘curva’ que hace que el Dock tenga un aspecto curvo – valga la redundancia – y así se diferencia de los tradicionales docks. Ya hablé de los diferentes Docks que hay disponibles en Linux, y desde hace unos días volví a probar awn porque hay muchas novedades en la nueva versión, y eso que es solo la 0.2.0. No hace falta que explique el proceso porque ya lo indican todo en el hilo oficial de discusión, pero para avisar que será necesario compilarlo, y no tener instalado previamente otra versión de avant-window-navigator. Necesitaréis el paquete bzr – un gestor de versiones tipo Subversion – así que a darle al tradicional:
sudo apt-get install bzr
Y a partir de ahí, a seguir el tuto. El resultado es la mar de bonito, y el nuevo centro de control de las preferencias de awn lo hace todo mucho más sencillo, con efectos simpáticos cuando pasamos el ratón por los iconos o pinchamos en ellos. Y como digo, sólo están en la versión 0.2.
Ahora me tocaba instalar los widgets de escritorio, y está claro que la opción más atractiva ahora mismo son los Screenlets, que en su versión 0.0.9 se integran perfectamente con Compiz Fusion – las versiones anteriores no, cuidado. Los podéis instalar desde la página oficial – a compilar tocan, aunque la versión es más reciente, la 0.0.10 – o bien siguiendo alguno de los tutos que existen ya para Gutsy, de los cuales el mejor es el de uno de sus desarrolladores, aquí. Lo que está claro es que los 15 screenlets que vienen incluidos pueden ser escasitos para muchos, pero hay un par de opciones para descargar más widgets. Al final son siempre los mismos en uno u otro lado, pero podéis conseguirlos por ejemplo en el repositorio de la página oficial, en GNOMELook o en eesta otra página del mismo desarrollador de antes, que es la que mejor me ha ido a mi. Al terminar ejecutáis
screenlets-manager
Y os aparecerá la ventana de gestión de los [tag]screenlets[/tag], con la que podréis empezar a jugar. No obstante, instalar los screenlets tras descargarlos tiene algo de miga, porque los ficheros tgz no son aceptados por el programa, y si descomprimís los archivos e intentáis coger los directorios que se obtienen con la extracción tampoco pasa nada. El truco – ya no recuerdo dónde lo he visto – consiste en copiar estas carpetas a /usr/local/share/screenlets. Esa carpeta está solo accesible al administrador, así que tanto si lo hacéis desde consola como desde nautilus (con un gksu nautilus) tendréis que adoptar privilegios de superusuario. En ese directorio veréis las carpetas de los demás screenlets que están incluidos por defecto, así que simplemente hay que respetar esa estructura y copiar las carpetas con los screenlets que hayáis descargado allí mismo. Una vez hecho esto podéis cerrar y abrir el gestor de screenlets, que ahora sí mostrará los nuevos elementos.
Aquí las preferencias van con cada uno, pero a mí me gustan los de la predicción meteorológica y los de ejecución de comandos o búsqueda de torrentes. No creo que aguante mucho con el resto, pero para ir probando no está mal, y si os fijáis en la captura comprobaréis que hay un ‘sidebar’ que también está en forma de screenlet y que es en sí mismo un gestor de screenlets al que poder añadir o borrar widgets. Está chula, e imita el comportamiento del sidebar de Windows Vista, aunque con más opciones.
El último apunte: el fondo de escritorio con reloj en tiempo real, una cucada que no conocía pero que vi mientras estaba navegando por los screenlets. Para instalarlo con éxito lo primero que deberéis hacer es descargar el screenlet denominado Wallpaper clock. Una vez descargado, lo descomprimís en la carpeta de Screenlets, donde se generará la carpeta ‘Wallpaper Clock’. Eso ya nos permitirá acceder a este Screenlet desde el gestor de Screenlets. A partir de aquí podremos cambiar el tema del fondo de escritorio, y tenemos un buen conjunto de temas disponibles en esta página, donde podéis encontrarlos con extensión wcz. Estos no son más que ficheros comprimidos que tendréis que descomprimir en sus correspondientes carpetas para luego copiarlos en /usr/local/share/screenlets/WallpaperClock/wallpapers. Una vez hecho esto podréis activar el Screenlet y elegir el wallpaper que más os guste. El efecto del reloj en el fondo de escritorio mola un montón y eso de que se actualice sólo está realmente curioso.
Lo malo de los screenlets es que no se ‘propagan’ al resto de los escritorios, y además de eso algún error extraño hace que a pesar de señalar las dos opciones para activarlos y arrancar el demonio al iniciar la sesión estos screenlets no se carguen bien en el inicio.
Por lo que he visto es posible hacerlo por las duras, añadiendo en los programas de inicio (Sistema->Preferencias->Sesiones->Programas de inicio) los diferentes screenlets que queréis añadir con la ruta completa. Un ejemplo sería
python /usr/local/share/screenlets/DigitalClock/DigitalClockScreenlet.py
Habrá que probarlo. Una solución cutre, pero si no hay otra, habrá que aguantar con eso de momento… Pero sea como fuere, lo cierto es que estoy bastante contentillo con el resultado. Si a esto le unimos que todo lo demás ya tira más o menos bien – los códecs de los coj*****, entre otras cosas – lo cierto es que creo que Gutsy me está convenciendo
Y eso que todavía no le he sacado mucho partido a algunas de sus novedades, en las que tendré que indagar aún mucho más…
Ya casi está, ya casi está…¡Ya la tenemos disponible!

Las descargas, en el directorio tradicional del sitio web de Ubuntu. Como siempre, si podéis mejor tirad de BitTorrent. Irá más rápido – lo aseguro – y no saturáis los servidores de Ubuntu.
En media hora está en mis manos. Y luego a instalar
Hoy ha aparecido al fin openSUSE 10.3, la última edición de una distribución de Linux que fue durante mucho tiempo mi favorita y que desde la versión 10.1 perdió parte de mi interés por dos razones: [tag]Ubuntu[/tag] me conquistó, y además [tag]openSUSE[/tag] descuidó algo tan importante como el sistema de actualización de paquetes.
No obstante, habrá que darle una buena oportunidad a [tag]openSUSE 10.3[/tag] porque sus desarrolladores prometen muchas y buenas cosas, de las que he destacado 10 que creo que son las más importantes:
1. KDE 4: Aunque la versión de serie que podremos instalar es la 3.5.7, ya hay una preview (no es la final) de KDE 4 que los usuarios pueden instalar para comprobar el funcionamiento de algunas aplicaciones.
2. GNOME 2.20: El GNOME de siempre, pero más chulo.
3. YaST GTK: El centro de control de openSUSE (y de las SUSE anteriores) siempre había hecho uso de las librerías Qt (propias de KDE) pero ya hay una versión GTK que además es la que funcionará por defecto.
4. 1-Click-Install: la nueva herramienta para instalar de forma fácil todo tipo de herramientas y utilidades, y explican su funcionamiento en detalle aquí.
5. Códecs multimedia: Por primera vez en la historia openSUSE incluye soporte de serie para el códec de compresión MP3, así que podréis escuchar vuestra música en este formato sin problemas. El resto de códecs – como los necesarios para ver DVDs – habrá que seguir instalándolos aparte, pero esto es la historia de nunca acabar en Linux. Aún así, en este enlace de la comunidad openSUSE hay instrucciones para aprovechar la característica ’1-click-Install’ para este propósito.

6. Repositorios ‘community’: En Novell se han dado cuenta de la importancia que tienen estos repositorios alternativos y ahora los integran con los repositorios ‘oficiales’. Así no tendremos que configurar nada para poder acceder directamente a todo tipo de paquetes preconfigurados.
7. Compiz Fusion: La inclusión de Compiz Fusion de serie es una de las características más esperadas por los usuarios de openSUSE, sobre todo teniendo en cuenta el grado de perfeccionamiento al que se está llegando.
8. Virtualización: Este tecnología sigue ganando adeptos, y aunque Xen sigue siendo un hueso duro de roer para usuarios finales, openSUSE incluye también VirtualBox, una aplicación menos ambiciosa pero igualmente válida, como demuestra este video en el que se guia al usuario para que corra WinXP sobre Ubuntu, pero la idea es idéntica en openSUSE.
9. Mejoras internas: según dicen sus desarrolladores, la nueva edición llega con tiempos de arranque mucho menores – eso espero – y con un tratamiento ligeramente distinto de los discos IDE y SATA. Lo explican mejor en las ‘Release Notes‘.
10. Sistema de paquetes renovado: lo explican claramente aquí, y según sus palabras, el nuevo sistema es “an awful lot faster“, o lo que es lo mismo, la caña de rápido.
No está mal, no está mal
Y eso no es todo: podéis comprobar qué versiones de los paquetes más relevantes se incluyen, aquí tenéis una tabla bastante completa.













































