Posts from ‘Incognitosis’

Japón sin parangón

Viaje alucinante el que nos hemos pegado mi flamante esposa (¡pipi!) y yo para celebrar la no menos flamante boda de la que hablaba hace unos días… Las dos semanas saben a poco por la cantidad de cosas que uno puede ver allí, pero también dan pie para una más que posible nueva visita (o visitas) en el futuro, porque una de las sorpresas es que lo de que Japón es un destino caro no tiene que ser cierto ni de lejos.

Japón sin parangón

Y aunque ha habido mucho más aparte del aspecto tecnológico, obviamente como buen friki tenía una curiosidad especial por ese tema y qué tipo de cositas se manejan allí. Y la verdad, no ha habido demasiadas sorpresas en este apartado.

Te falta lo mejor de esta entrada…

Adiós, papi

papá

Siempre estarás con nosotros. Siempre. Te quiero mucho.

Cagaprisas

Este finde he estado de bodorrio (¡churriiiiiis, sois los primeros, pero no seréis los últimos!) en Santiago de Compostela, y además de pasármelo de coña con los amigos (Yakozumas al poder ;) ) y de ponerme feo de pulpito y pimientos de Padrón he podido volver a comprobar que los viajes en avión confirman que hay mucho gilipipas y mucho cagaprisas en esta vida.

Cagaprisas 1

Preguntas que me vienen a la mente:

1. ¿Por qué si te dicen que no enciendas el móvil hasta que se apaguen las luces de aviso hay cagaprisas que los encienden en cuanto las ruedas del avión tocan el suelo de nuevo?

2. ¿Por qué si te dicen que no te quites el cinturón ni te levantes en la misma situación la gente los cagaprisas se pisotean, literalmente, por lograr conquistar el pasillo antes que nadie? Me mola especialmente ver a la gente los cagaprisas de los asientos de enmedio que se levantan y hacen todo tipo de malabarismos para alcanzar las bandejas superiores, para quedarse en una cómoda postura semi-agachada hasta que se abren las puertas.

Respuesta: Porque, como decía, hay mucho cagaprisas. Con lo bien que está uno sentadito hasta que le toca salir ordenadamente…

Incognitosis cumple 4 años

Todos los San Isidro -patrón de Madrid, y fiesta en la capital española para los que no lo sepan- tengo doble motivo de celebración. Primero, por la citada fiesta que le deja a uno tiempo libre para celebrar en la Pradera de San Isidro la fiesta más castiza del mundo ;) , y segundo, porque justo hoy este blog cumple añitos.

incognitosis-4-anos

No sé porqué se me pasó el primer año (no dije nada, como se puede comprobar en el archivo), pero sí que celebré el segundo y tercer aniversario de Incognitosis. Este último año ha sido menos prolífico en posts -lo de hacerse rico y famoso es muy duro ;) – pero aún así sigo estando muy orgulloso de este pequeño espacio en el que me puedo liberar totalmente y que me sigue sorprendiendo que sigáis unos cuantos a diario.

Y la idea es poder seguir siendo políticamente incorrecto -bueno, cuando toca- durante al menos otros 4 años más. Felicidades a mí :D y por supuesto, a todos los que habéis formado o formáis parte de este blog. ¡Gracias!

36 castañas

Ya es el cuarto cumpleaños que celebro por aquí (ver las 33, 34 y 35 castañas que cayeron en el pasado), y como ya dije el año pasado, es curioso tener el blog como una pequeña referencia de cómo andaba mi vida hace ahora justo un año. Este ha sido si cabe mejor que el anterior, pero es que la que se prepara es buena (¡pipi!) así que como ya dije en años anteriores, gracias a todos los que estáis ahí aguantandome. ¡¡Eso ya de por sí es un buen regalito de cumpleaños!!

36-castanas

¡Nos vemos dentro de un año!

Me estoy haciendo mayor

Y no lo digo porque los niños ya me traten de usted o me suelten aquello de:

“¿Señor, me dice la hora?”

Que ya es de por sí bastante hiriente. Los niños son ingenuos e inocentes (más o menos), los pobres, así que hay que aguantar las ganas de decirles, “oye, chavalote…” y pegarles un capón. Pero la cosa se pone especialmente complicada cuando estás comiendo de risas con los primos pequeños -ya universitarios, cuidado- (¡pipi!) y cuando surge el tema de VHS y Betamax te preguntan:

¿Betamax? ¿Qué es eso?

Qué chungo.

Pi

Mi

;)

Un millón de páginas vistas

Hoy me toca hablar de The Inquirer, porque tal y como comentaba ayer allí, por primera vez mis chicos y yo hemos superado el millón de páginas vistas en un mes, el de octubre de 2008, lo cual es todo un logro para un blog de actualidad. Y teniendo en cuenta que siento a The Inq como “mi hijito” en la red de redes, es una pasada ver que el trabajo tiene respuesta tan importante sobre todo viniendo de quien saca provecho de ello, de los lectores.

Cuando empecé en The Inquirer ES en Junio de 2006 llevaba 7 años formando parte del laboratorio técnico de PC Actual. El cambio fue duro porque entre otras cosas dejaba a unos compis fantásticos y un ambiente de trabajo que, como he comprobado después, era irrepetible. No es que se cerrara un ciclo, no estaba aburrido de lo que hacía, pero sí me apetecía probar otro campo, el de Internet, donde ya había hecho alguna que otra cosa a nivel personal, como llevar ya un añito con Incognitosis.

Y claro está, levantar The Inquirer ha sido todo un orgullo, sobre todo porque veo que se ha convertido en referencia a pesar de las críticas (siempre las hay), o de ciertas decisiones con las que podía no estar muy de acuerdo. Recuerdo, por ejemplo, que yo ya leía The Inquirer (en su edición inglesa) bastante antes de que me propusieran llevar la versión española. Cuando vi por primera vez el diseño pensé que aquello no funcionaría: precisamente una de las señas de identidad de The Inq UK es su singular formato con 30 noticias apelotonadas en el navegador. Pero la cosa triunfó, quizás porque la gente no conocía tanto la versión inglesa, o quizás porque el formato simplemente era bueno.

Mucho ha llovido en estos dos años y medio, tanto en lo profesional como en lo personal, y creo que la decisión ha sido acertada. Afortunadamente sigo colaborando activamente en PC Actual, con lo cual puedo seguir cacharreando (y me pagan ;) ) y la cosa en The Inquirer funciona (y espero que lo siga haciendo), así que, como se suele decir, miel sobre hojuelas. Valga este post también como homenaje y agradecimiento a todos los que lo leéis y me leéis, y sobre todo, a toda la gente que ha currado conmigo en The Inq (Diana, JJ, Nacho) y lo está haciendo hoy en día (Juan, Jesús).

Eso sí: la única pega que tiene el blog es el nombre: cuando vas a un evento no hay manera de que te encuentren en la lista hasta que deletreas T-h-e-I-n-q-u-i-r-e-r. O eso, o lo pronuncias con inglés de Barajas. Y me niego ;)

¡¡Oe oe oeee!!

Increíble campeonato de España, e increíble final. ¡Qué partidazo de España! Jugones, jugones, jugones.

espana-campeona

¡Nos lo merecíamos! Todos fantásticos, Xavi inconmensurable, el niño Torres dejando atrás a todos los panzer alemanes, y el resto haciendo un partido impresionante. Y curiosamente nadie después del partido, nadie, nadie habló de Raúl, y todos felicitaban a Aragonés, al que muchos quisimos echar a la calle tras el mundial. Así es el fútbol.

Todo el que me conoce un poquito sabe que mi novela de la vida es “La sombra del viento“, de Carlos Ruiz Zafón. Me la leí un par de veces casi de seguido cuando apareció, y la disfruté en cada página las dos veces. Así que tenía muchas esperanzas depositadas en “El juego del ángel”, la nueva entrega de esa serie de cuatro libros que Zafón quiere “ambientar en el mismo universo literario” pero que ni es una precuela ni una secuela de “La sombra del viento”.

el_juego_del_angel1

He tardado más de la cuenta en leérmela, pero eso ha dado igual, porque me ha parecido fantástica. Zafón tiene una forma de escribir genial, muy entretenida, con muchos giros y expresiones que uno hace suyos, y sin resultar pedante ni pesado con el desarrollo de la historia y sin enrollarse con descripciones demasiado exactas. Al igual que sucede con “La sombra del viento”, la historia de amores y desamores queda en segundo plano ante el argumento principal, que gira en torno a los libros. Puede que en ciertos momentos la historia exagere en ese puntito fantástico que le da el autor, pero aún así el resultado es redondo y los personajes salvo contadas excepciones son también impresionantes. Y el mejor de todos, la pequeña Isabella, ante la que seguramente caigáis rendidos como yo hice tras 10 páginas en su compañía.

Si queréis comprar o regalar un libro, no os equivocaréis con “El juego del ángel”. Simplemente prodigioso.