El domingo tuve que enviar un SMS. Hacía literalmente meses que no lo hacía. Y la razón, claro, es Whatsapp, una de esas aplicaciones que llegó en el momento justo. Probablemente no sea la mejor, y desde luego no fue la primera. Pero por alguna razón (¿boca-boca, o como dicen ahora, boca-oreja?) se convirtió en todo un exitazo. Uno que ha tenido un efecto colateral muy importante: las operadoras se están quedando (aunque aún resisten) sin su particular gallina de los huevos de oro.

Y atención, porque eso no es lo más grave. Lo que ha ocurrido con los SMS -y se veía venir- pasará también con las conversaciones de voz. A la telefonía VoIP le ha costado mucho comenzar a triunfar entre los usuarios de PCs y portátiles, pero su llegada al mundo de la movilidad es inevitable. Soluciones como Skype y sus competidoras (Viber, Google Talk, Facetime) comienzan a triunfar como antes lo hizo Whatsapp, y lo más probable es que al igual que Whatsapp desbancó a los SMS, Skype (u otra de las alternativas, quizás una más aún por llegar) hará lo mismo con las conversaciones y los planes de voz. Eso tendrá una consecuencia directa.

Adiós, smartphones. Hola, “non-phone smartphones”.

Nos lo narra desde el futuro un redactor de Forbes en un original artículo en el que relata (desde el año 2017) cómo los smartphones dejaron de tener sentido cuando la telefonía de voz tradicional también dejó de tenerlo. En 2012 cada vez más gente usaba (recordad, está narrándolo todo desde el futuro) servicios VoIP, lo que hizo que las operadoras ofrecieran planes de datos -algo así como tarifas planas similares a las que disfrutamos con las conexiones ADSL- cada vez más ventajosos que permitían aprovechar en todo momento las redes de datos para navegar por Internet, descargar el correo, publicar mensajes en Facebook o Twitter… y por supuesto, para hablar con otras personas. A través de servcios VoIP, claro.

Ese esplendoroso futuro hará que muy pronto olvidemos a nuestros queridos smartphones, que serán sustituidos por otros dispositivos. Entre ellos, los tablets y los citados “non-phone smartphones”, de los cuales tenemos un excelente ejemplo en el actual iPod touch. Ahí tendrán que ponerse las pilas los fabricantes tradicionales, porque aunque Apple, Microsoft e incluso Amazon parecen preparadas para ese salto, otras podrían aferrarse demasiado a un negocio que podría condenarlas. Esa transición tendrá otro efecto según ese redactor llegado del futuro. Un efecto que hemos empezado a ver en nuestro país: adiós a los subsidios para los terminales, que tendrán que ser adquiridos pagando el precio completo.

Lo que no nos cuenta del futuro el redactor de Forbes -y creo que ahí ha cometido un error notable- es en apuntar que esos mismos “non-phone smartphones” serán también el futuro de la propia informática móvil. Ya lo dije entonces, y lo repito ahora.

Tu próximo PC podría ser tu smartphone.

Ya me contaréis en 2017. Yo lo veo claro como el agua.