No soy muy fan de las redes sociales: Facebook me da bastante alergia, y tengo a LinkedIn olvidada.  Twitter -que no considero una red social- es para mi imprescindible desde hace años, pero su faceta social es muy poco útil para mi. La gran esperanza era en mi caso Google+: soy un ávido consumidor de los servicios de Google, y esta “capa social” -ellos mismos evitan calificarla de “red”- prometía resolver todos los problemas existentes en sus competidoras.

Y desde luego, los ingenieros de Google han dado unos cuantos pasos muy relevantes en el terreno de potenciar esa faceta social de Internet. Las quedadas (Hangouts) son para mi la prestación más destacada de Google+, sobre todo con la inclusión de elementos como el de compartir el escritorio o emitir en directo cualquier quedada al resto del mundo, pudiendo así crear de la nada un pequeño canal de televisión propio desde cualquier ordenador conectado a Internet.

Otros muchos apartados han ido puliéndose: la gestión de fotos está muy bien resuelta, y la integración de los juegos sociales y de nuevas ideas como los eventos es relevante, pero por alguna razón Google se niega a ofrecer una de las características más importantes al servicio: una API completa de lectura/escritura. Por ahora los desarrolladores disponen de una API de solo lectura que servicios de terceras partes “roben” datos de Google+, pero nunca que escriban en esa capa social. Esa API es lo que impide que podamos por ejemplo automatizar la publicación de posts en Google+ desde WordPress. Si alguien quiere que todo lo que escribe en WordPress salga en su cuenta o página de Google+, tendrá que hacerlo a mano. Eso solo un ejemplo, pero deja claro la desventaja con las APIs de Facebook y Twitter, que ofrecen mucha más potencia.

Obviamente, la decisión de Google tiene su lógica: los responsables del servicio -con Vic Gundotra a la cabeza- han afirmado que no quieren que Google+ se convierta en otro Twitter en el que los medios lo usen como un canal más de redifusión de sus contenidos, algo que según Google generaría demasiado ruido.

El problema es que el ruido hoy en día es inevitable. Para eso estamos nosotros: para intentar filtrarlo. Estoy bastante seguro de que si Google ofreciera esa capacidad en Google+ abandonaría Twitter con bastante probabilidad, pero puede que mi perfil no sea el que Google quiere. Puede que quieran seguir controlando lo que se publica en Google+, y que dicha publicación no sea masiva ni indiscriminada. No estoy de acuerdo con esa decisión, desde luego, pero la respeto.

El problema es que esa decisión ha hecho que mi uso de Google+ sea cada vez menos frecuente. Y me temo que esto mismo le ha ocurrido a muchísimos otros, que querrían usar Google+ como alternativa a Facebook o Twitter en esos apartados, pero que no pueden. ¿Os ha pasado algo similar? ¿ Comenzasteis a usar Google+ con ilusión para luego dejarlo un poco abandonado ? ¿Por qué?