Lisa Hughes para AdAge. Y cito:

“Nobody will deny that Flipboard is a beautiful product, but the question is, is it too beautiful?” the executive said. “What people want out of a magazine is exactly what they’re delivering. So if people feel like they’re getting that already, even if it’s not the same depth of content that would be in a print or monthly publication, then are they less likely to want to find it in the magazine itself?”

El párrafo es parte de un revelador artículo en AdAge en el que nos cuentan como The New Yorker y Wired (ambas parte de Condé Nast) van a reducir muy mucho su integración con Flipboard, esa fantástica aplicación para iOS y (desde hace poco) Android que permite acceder a una interfaz visual de lectura muy molona y que se nutre de los RSS y los contenidos a medida que le proporcionan las editoriales. ¿Cuál es el problema?

Que Flipboard es un mero intermediario.

Para los que no trabajáis en medios, eso no significa mucho: vosotros sólo queréis acceder al contenido, y lo ideal es poder hacerlo desde distintos medios: la web original, el RSS completo, el contenido compartido en Facebook o Google+, a través de extensiones como Readability, Read It Later o Instapaper, o -la última moda- a través de lectores RSS de última generación como Flipboard o Google Currents. El problema es que los que publicamos trabajamos muy duro para tratar de ofrecer la mejor experiencia de usuario -o más bien, la que nosotros creemos que es la mejor experiencia de usuario- y a menudo no nos gusta que nos lean fuera de aquel rinconcito que construimos a tal efecto.

El debate es el mismo que cuando surgieron las críticas al feed corto o parcial y al feed completo. En Incognitosis, por ejemplo, el feed parcial ha sido la norma durante todo el tiempo, salvo un pequeño lapso en el que activé el feed completo a petición de muchos de vosotros. Entiendo de nuevo que prefiráis leer desde donde os apetezca, y lo respeto. Pero si trato de pulir esa experiencia -por ejemplo, con el reciente rediseño, aunque a algunos no os termine de convencer- es para ofrecer los contenidos de la forma que a mí me gusta presentarlos. No a través del feed RSS completo, ni a través de Flipboard o de cualquier otra herramienta. Me gusta que me leaís aquí. Sencilla y llanamente.

Y lo mismo han pensado en The New Yorker y en Wired (esta última, indispensable en mi kiosko online, y sí, la leo en su propia web, nunca vía RSS o Flipboard/Currents). Las dudas que genera Flipboard son justificadas: ellos han hecho un gran trabajo a la hora de presentar el contenido, pero a partir de ahí todo el trabajo -mucho más duro, me temo- es del redactor de contenidos, que se trabaja sus artículos para que luego otros los lean desde medios para los que no estaba pensados y que quedan fuera de su control. ¿Mentalidad Apple? Puede. ¿Egoísmo? Seguro.

Pero yo, como estas revistas, opino como Lisa Hughes, VP de la editorial que publica The New Yorker. A la que vuelvo a citar para cerrar esta entrada:

“We’ll still be there and you’ll still be able to read some content,” Ms. Hughes said. “You’ll just click through if you want to read the full length.”