Fui uno de los frikis que reservaron el Raspberry Pi (RPi) el primer día que se activaron esas reservas en febrero, aunque este pequeño ingenio no me llegó hasta hace más o menos un mes. He dedicado bastante tiempo a tratar de sacarle partido al RPi -probablemente más del que se merecía- con la idea de que podía convertir a este enano en algo que no era. Porque si estáis interesados en comprar uno para experimentar, tenedlo claro: el RPi no es un miniPC. Ni un miniportátil. Ni siquiera un mininetbook. Al menos, no lo es si pretendéis sacar el mismo rendimiento que esos equipos. Porque Raspberry Pi se acerca más a la categoría de juguete que a la de ordenador.

Es cierto que se pueden hacer muchas cosas curiosas con este dispositivo: los foros de soporte -cada vez más animados-, la fantástica documentación del R-Pi Hub de elinux, y los sitios paralelos -como el foro que han creado en StackExchange, o este canal de vídeotutoriales, o este otro, de YouTube- ofrecen ayuda e inspiración para todo tipo de proyectos. Automatización, robótica, Media Centers, juegos, NAS, programación, conexión de periféricos como minipantallas… todo es posible con el RPi, aunque en todos esos casos hay que contemplar a este dispositivo desde la perspectiva adecuada. Que es la de aceptar que su rendimiento no tiene nada que ver con el de un ordenador normal.

Afortunadamente, ese rendimiento puede ser notable para algunas tareas. Yo, por ejemplo, ya tengo claro su uso definitivo: utilizarlo como Media Center a través de XBMC (hay otras alternativas dignas de mención, como OpenELEC o SqueezePlug) . Ya hablé del proyecto Raspbmc que va por muy buen camino (a día de hoy tenemos una Release Candidate 3 muy sólida, y que tiene un asistente de instalación en Windows para tontos). El funcionamiento es genial, la octava temporada de House ya está metida en la SD y preparada para poder verla donde me apetezca (siempre y cuando tenga una tele o proyector con HDMI a mi alcance) pero como en todo, hay inconvenientes. En este caso específico, que no hay manera de compilar e instalar los drivers para mi pequeña llave USB WiFi con chipset RTL8192CU comprada en DealExtreme y que sí funciona con la imagen de Debian para los RPi. No es un gran inconveniente en muchos casos, pero si quisiera ver mis contenidos de vídeo o audio vía WiFi a través de XBMC -una de sus grandes prestaciones- ahora mismo no podría. Tendría que tirar de red Ethernet, y eso no da muchas opciones.

Atrás han quedado -al menos de momento- mis pruebas con Debian o Arch (esta última demasiado áspera en RPi). Las imágenes de Debian, tanto de Squeeze como de Wheezy (esta última tiene unos scripts de postinstalación muy majos, atención a la hora de configurar teclado y timezone), están cada vez mejor elaboradas, pero de nuevo el soporte de hardware nativo (como la citada llave USB WiFi) es nulo y hay que ponerse a compilar e instalar módulos, algo poco adecuado para el usuario de a pie. Podéis disfrutar de un buen soporte multimedia con omxplayer (tutorial), y está bien poder iniciar una sesión LXDE para juguetear un poco, montar carpetas compartidas e incluso un pequeño NAS, configurar TightVNC para conectarnos vía remota, o disfrutar de aplicaciones simpáticas en modo consola, como los navegadores en modo texto (Elinks es probablemente el más completo) o clientes de Twitter como Ttytter.

Tener un servidor web es misión imposible a no ser que queráis tener una pequeña web con páginas estáticas y un servidor tipo Boa (buen tuto aquí) o Monkey HTTP Daemon, y lo de jugar está bien si pretendéis emular algún ordenador de antaño, y sobre todo si queréis recurrir al legendario MAME que sigue siendo un prodigio y que funciona, eso sí, perfectamente según qué ROM en el Raspberry Pi tras la compilación previa (buen tuto aquí, más detalles en el foro). Pero olvidaos de navegar cómodamente o de realizar casi cualquier tarea habitual con suavidad. Todo tarda bastante más de lo que estáis acostumbrados, así que hay que tener paciencia, y sobre todo, no pedirle peras al olmo. Estáis lidiando con un procesador (Broadcom BCM2835 SoC, con un core ARM11 a 700 MHz, comparable a un Pentium II 300 MHz) que es menos potente -excepto por su GPU, una Videocore IV que le da vida a los vídeos 1080p- que el de la mayoría de los smartphones actuales, y eso se nota.

Tenedlo claro. El Raspberry Pi es una maravilla por ese precio de 35 dólares (con los periféricos necesarios, la cosa se acerca a los 70). Pero es una maravilla que tenéis que observar con perspectiva.

(Imagen: Raspberry Pi Wallpaper HD 1080p, de TPBarratt para DeviantArt)