Tenía yo razón ;) Ayer a última hora aparecía la noticia: Canonical presentaba en sociedad a Ubuntu for Android, una solución destinada a smartphones de alta gama (mínimo CPU dual-core a 1 GHz, salida HDMI) que permitirá a los usuarios de estos terminales convertirlos en su PC de sobremesa, y a los usuarios de móviles seguir usando Android como plataforma en esos dispositivos. O sea, que se toma lo mejor de ambos mundos, con una plataforma esquizofrénica que se comporta de una forma u otra según las necesidades del usuario.

La idea es muy interesante porque no hacen falta requisitos software especiales -más allá de contar con Android 2.3 o superior en el móvil- y porque parte de la información entre Android y Ubuntu se comparte: los contactos, calendario, mensajería y llamadas se podrán controlar con o sin el móvil en el dock, porque la interfaz de Ubuntu for Android precisamente está pensada para ello.

El acercamiento de Canonical a este tema es desde luego muy inteligente: Android es el sistema operativo móvil más popular, y su cuota de mercado no hará sino crecer a medio plazo, así que una alianza para disfrutar de un escritorio de sobremesa cuando lo necesitemos sin renunciar a las bondades de Android cuando usemos el móvil “sin más” es todo un punto a favor de la aceptación de los usuarios, que no tendrán que hacer nada, porque todo funcionará igual. Simplemente, tendrán una opción más. Y por cierto, muy chula. Bien jugado, Mark, aunque con un apunte en contra importante: Canonical controlará la plataforma, y no la cederá a la comunidad como sí ocurre con Ubuntu. Chungo.