Archive for agosto, 2011

Linux cumple 20 liberadores años

Tal día como ayer (llego tarde) hace 20 años se publicaba en comp.os.minix un mensaje que representó todo un cambio en el mundo de los sistemas operativos. Linus Torvalds presentaba al mundo un proyecto que comenzaría siendo un hobby y que muy pronto se convirtió en algo mucho más grande. Aquel movimiento pasaría desapercibido salvo por un grupo de frikis que comenzaron a fraguar lo que serían las primeras distribuciones Linux. El resto, como suele decirse, es historia.

Yo conocí Linux a mediados de 1995 gracias a un compañero de la facultad, y no tardé mucho en tratar de instalarlo. Evitaré contar largas historietas de la puta mili aquí, pero baste decir que conseguir que Linux me funcionase con el entorno gráfico de aquel entonces (si no recuerdo mal, fvwm) me costó como 2 meses, porque en aquella época tratar de instalar Linux en un Amiga 1200 no era moco de pavo. Pero lo conseguí, y desde entonces mi vena linuxera me ha dado muchas alegrías.

Buena parte de lo que hago ahora se lo debo probablemente a esos primeros pasos con Linux, y lo mismo le ha ocurrido a millones de personas que ahora disfrutan y trabajan con Linux día tras día. Puede que el balance no sea todo lo bueno que los linuxeros desearíamos -la batalla por el escritorio del usuario final está perdida, creo yo- pero las ideas sobre las que se asientan Linux y el software Open Source nos han permitido disfrutar de algo que el resto de protagonistas del mundo tecnológico tratan de robarnos un día sí y otro también.

Y es que con Linux, como diría William Wallace, nunca nos quitarán la libertad :)

(Créditos de la imagen -algo retocada-: Linux 20, por Momez, en DeviantArt)

Steve Jobs dimite: adiós al mejor CEO de la historia

Exigente. Crítico. Duro. Agresivo. Egomaniaco. Inmisericorde. Tenaz. Cabezota. Ácido. Cascarrabias. Engreído. Cruel. Egoísta. Estricto. Severo. Riguroso. Orgulloso. Secretista. Irónico. Arrogante. Terco. Testarudo. Tozudo. Introvertido. Antipático. Huraño. Gruñón. Malhumorado. Insolente. Tímido. Inflexible. Mandón. Dogmático. Dominante. Irritante. Manipulador.

Visionario. Dinámico. Perfeccionista. Espectacular. Incansable. Inteligente. Ambicioso. Encantador. Honesto. Prudente. Valiente. Leal. Despierto. Ingenioso. Atrevido. Confiado. Culto. Serio. Solitario. Soñador. Decidido. Ordenado. Rebelde. Carismático. Persuasivo. Creativo. Objetivo. Combativo. Instintivo. Exitoso. Voraz. Sabio. Cauto. Curioso. Entusiasta. Fiel. Pragmático. Reservado. Sincero.

¿Loco?

Genio.

La muerte anunciada de los SMS

¿Cuántos SMS enviaste y te enviaron las navidades de 2009/2010 para felicitarte el año? ¿Cuántos en las navidades de 2010/2011? ¿Y cuántas felicitaciones te llegaron vía Facebook/Twitter/Tuenti/servicios de mensajería tipo WhatsApp?

Ahí lo tenéis. Lenta pero inexorablemente. Así está produciéndose la muerte de los mensajes de texto en los móviles, una característica que daba mucha vida a los usuarios al ahorrarles el coste de una llamada, pero que daba aún más vida a las operadoras, que han cobrado precios astronómicos durante años por el envío de unos datos insignificantes.

Son muchas las aplicaciones que permiten librarse de los SMS tanto dentro como fuera de España: GroupMe -recién comprada por Skype, y por lo tanto, por Microsoft-, Google Voice, Disco, Beluga, Kik y la celebérrima -al menos en nuestro país- WhatsApp son solo algunas de las más conocidas, pero las grandes plataformas del mercado ya comienzan a darse cuenta -algunas lo habían hecho- del tirón de la mensajería “corta” en los smartphones.

RIM y sus BlackBerry fueron pioneras con su BlackBerry Messenger (BBM), y ahora Apple prepara su iMessage para iOS, Microsoft integrará seguramente GroupMe en su Windows Phone 7, mientras que la estrategia de Google con Android aún no está clara: no hay ningún servicio nativo, así que los usuarios tienen que elegir entre alguna de las muchas alternativas citadas anteriormente.

¿Qué significa todo esto para el futuro de los smartphones?

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Adiós, webOS. Nunca tuviste una oportunidad

No me gusta ahondar en la herida, pero hace mucho que Palm parecía abocada al fracaso. Lo dije hace más de 5 años -fíjate lo que lleva Incognitosis en activo- y volví al tema en abril de 2010, justo después de que Palm hubiese anunciado el lanzamiento de webOS y se supiese que andaban buscando comprador. HP se llevó el gato al agua poco después, pero aquella compra in extremis no me convenció demasiado, algo que, a riesgo de ser cansino, volví a repetir en estas páginas.

Palm tuvo su oportunidad. Su presencia era total en el mundo de las PDAs, pero no supieron -o no quisieron- ver el futuro que le aguardaba al segmento, y que hablaba de una fusión entre el móvil y la PDA que iría más allá muy rápido. Palm actuó tarde y mal a pesar de que su sistema operativo podía haber dado mucho de sí, y acabaron lanzando webOS cuando todos los desarrolladores estaban ya convencidos de que los tiros iban o bien por el camino de Android, o bien por el de iOS. (De Windows Phone 7 aún no hay certidumbres).

Y convencer a los desarrolladores era la clave de que webOS tuviese futuro. Pero no les convencieron.  Scoble lo comentaba esta tarde en Google+: la única forma de que los desarrolladores cambien de plataforma es… pagándoles. Y webOS no daba más beneficios que Android o iOS, así que las cosas han ido de mal en peor tanto para el sistema operativo de Palm/HP como para sus dispositivos hardware, que también llegaron tarde y mal, como comentan en This is my next… La estrategia de HP ha sido un absoluto fracaso plagada de errores estratégicos claros, y lamentablemente hemos asistido a un triste final en el que HP abandona el desarrollo de dispositivos basados en webOS -veremos si lo licencia, y en ese caso, si alguien lo quiere- y queda claro que hoy por hoy competir en el mercado de la movilidad requiere mucha atención a los detalles.

Personalmente me da mucha penita lo que le ha pasado a webOS. La plataforma parecía cuca -nunca he llegado a tocarla- y podría haber tenido su papel en el mercado. Pero HP sigue tan despistada como el resto de fabricantes tradicionales de PCs, que no parecen enterarse de por dónde van los tiros (tablets, movilidad, ultraportátiles, experiencia de usuario brutal).

Y para despedir el post, una petición a HP: ¿Por qué no liberáis webOS bajo licencia GPL y lo hacéis Open Source puro? Puede que eso -si se hace ya de ya- sirviese de algo…

Google adquiere Motorola… por miedo [Actualizada]

Sorpresón del año que nadie había vaticinado y que ha llegado tras una serie de demandas por parte de Microsoft y Apple por la teórica violación de patentes de Android. Google ha contraatacado con algunas iniciativas en los pasados días, pero ninguna tan contundente como gastarse 12.500 millones de dólares (tenía 39.000 millones en caja) para comprarse un fabricante de móviles de primer nivel, Motorola, y con él todas sus patentes (unas 25.000, entre concedidas y pendientes), lo que les permitirá luchar con alguna que otra garantía contra las demandas de los de Redmond o Cupertino.

Desde lo limitado de mi posición, creo que gastar ese dineral con el objetivo primordial de protegerse frente a patentes es un error, y uno que además demuestra lo absurdo del sistema de patentes estadounidenses. Motorola no es ni mucho menos el fabricante más “afín” a Android (Samsung y HTC serían mis opciones en este mercado), pero es cierto que se salvó del desastre hace un par de años cuando anunciaron su apuesta completa por Android. Nokia no quiso saber nada del tema, y aún estamos esperando ver si puede salir del hoyo con Windows Phone 7.

Y esa alianza no creo que refuerce especialmente a Android como plataforma móvil: Android seguirá siendo “Open Source” (atención a las comillas), y es de esperar que Motorola fabrique ahora terminales mucho más preparados para sacar todo el partido de Android -tipo Nexus One o Nexus One S- pero para mi parece claro que Motorola es la que ha ganado mucho (un 61%, según los analistas analizando el precio de las acciones)  con un acuerdo motivado, tócate los cojones, por el miedo a las patentes. Qué asquito de demandas por la maldita propiedad intelectual.

El anuncio oficial de Google, aquí. Y como el post se está alargando con las actualizaciones, corto y podéis seguir leyendo todo tras el “Te falta lo mejor de esta entrada…”

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Menéame y los desastres en la nube

No es que tenga una relación fantástica con Ricardo Galli, de Menéame, pero comparto su frustración por la “increíble  serie de catastróficas desdichas” que provocaron que hace pocos días Menéame estuviese totalmente inaccesible. Una tormenta y un rayo caído en el lugar más inoportuno del mundo -para Menéame, claro- hicieron que los servicios en la nube de Amazon en los que se basa este clon de Digg dejaran de funcionar del todo. La caída de esos servicios fue tan gorda que afectó a PayPal, a Microsoft y a un montón de sitios web más, aunque obviamente el caso más cercano lo tenemos en Menéame.

En un post reciente Galli explica todo lo sucedido en esos días de pesadilla. Parece que no tenía precisamente la suerte de su lado, porque a cada momento surgía un nuevo problema que impedía resolver el tema lo antes posible. El fallo, como él mismo reconocía, era haberse ido de vacaciones 4 miserables días sin el portátil. Y probablemente también tener un sistema que depende de una sola persona, algo que como se ha comprobado puede provocar unos sustos bastante gordos, por impensable que sea que caiga un rayo justo donde cayó aquel de Amazon.

Desde mi “pequeño” papel como sysadmin y CTO en TPNet sé lo que se sufre con estos problemas: de mi depende que todo vaya suave en nuestros sitios web, y cuando algo falla -y algunas veces el puñetero Murphy hace de las suyas- se pasan momentos muy, muy malos. Da igual todo lo que puedas hacer -mira que en Menéame habían contemplado riesgos importantes, pero ni por esas-, porque puede surgir una situación que no habías considerado que podría darse, y que pone a prueba los nervios de uno… y de la gente que depende de él.

Y por supuesto, la reflexión principal es la de la validez de la nube como único recurso para almacenar nuestros datos. A todos aquellos que opinan que la nube es el futuro, que los ordenadores no necesitan disco duro, y que algún día trabajaremos con todos nuestros datos disponible anywhere, anytime, me gustaría decirles que estas cosas, por improbables que parezcan,  no solo pueden pasar. Pasan. Y Menéame pudo recuperarse porque su infraestructura es muy sólida. Pero al usuario final que depende de un servicio que no controla un suceso así puede causarle un disgusto brutal. Así que ya sabéis, evitad el susto ante esos desastres en la nube. Backups en local. Siempre. Y si hacéis uno en un disquito duro externo y lo dejáis en casa de vuestros padres -por ejemplo- mejor que mejor. Nunca se sabe.

Hace un mes exactamente que lograba acceso -tras varios días intentando conseguir una invitación válida- a Google+, el servicio del gigante de Internet que representaba su gran intento a la hora de competir con alternativas como Twitter o Facebook. Y un mes después de estar usándolo con cierta frecuencia ya puedo extraer las primeras conclusiones sólidas sobre mis impresiones sobre esta red social.

No me extenderé demasiado (uy, en esto me he equivocado): aunque hace unos días me planteaba hacer un largo análisis de cada detalle de la red social, ya se ha escrito demasiado sobre Google+, tanto sobre sus principales componentes como sobre su utilidad y prestaciones reales con respecto a sus competidores. En Error500 Antonio Ortiz ya hizo una aproximación más “filosófica” sobre el servicio con algunos puntos interesantes, pero en realidad de cada análisis y reflexión sobre Google+ se pueden sacar ideas curiosas. En Ars Technica, por ejemplo, acaban de publicar otro análisis que tampoco nos descubre nada, pero que da en el clavo con algo que para mi es el gran acierto de G+:

After one month with Google+, it’s clear to me that this—sending updates to certain groups of people and not to others—is the main appeal of the service.

Ahí están. Tan redonditos ellos. Los famosos círculitos de Google+ son casi perfectos. Faltan reglas de exclusión y quizás una jerarquía de círculos/subcírculos, pero en esencia el concepto es tan sencillo de entender y usar que ya solo por eso la gente que acceda a Google+ probablemente acabe, como mínimo, no descartándolo. Lo malo es que si Facebook y Twitter son listos no tardarán en implementar un mecanismo similar que, creo yo, le hace especialmente falta al segundo.

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Probando 500px, el nuevo Flickr para fotógrafos

Hace tiempo que oigo hablar de 500px, un nuevo sitio web que está poniéndose muy de moda entre los aficionados e incluso profesionales de la fotografía. Teniendo en cuenta que Flickr parecía la referencia en este segmento, lo que está logrando 500px a través de la viralidad de Internet es interesante. Sobre todo porque lo que ofrece 500px es algo que Flickr podría ofrecer con un poquito de esfuerzo.

¿Qué aporta 500px? Pues básicamente, una forma cómoda y sobre todo visualmente muy superior a Flickr de organizar nuestras fotos. Los portfolios con diseños exclusivos son el gran reclamo de un sitio web que tiene un diseño muy, muy limpito (de los que me gustan) y que muestra las fotos de una forma muy atractiva. Flickr se ha quedado atrás, simplemente.

La cuenta básica de 500px es, sinceramente, una basura. Te dejan subir 20 fotos a la semana, y puedes crear un único portfolio, así que está claro que quieren atraer a los usuarios de pago, que deberán abonar 50 dólares al año (el doble que en Flickr) para disfrutar de número ilimitado de portfolios, de subidas de fotos y de ancho de banda, además de alguna cosillas curiosas más como la utilización de un dominio que hayamos registrado o el acceso a las estadísticas internas.

¿Es suficiente?

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Diaspora, la desconocida prima hermana de Google+

Hace unos días que he vuelto a tratar de sacarle algo de partido a Diaspora (o Diaspora*), una red social descentralizada y en la que cada usuario puede crearse su propio “nodo social” o “pod”. El desarrollo del proyecto está un poco ensombrecido por la aparición de Google+, pero es que cualquiera que haya usado una y otra seguro que coincide conmigo en que Diaspora y Google+ parecen primas hermanas.

Esto no es algo accidental, ni tampoco peligroso para ninguna de ellas: los desarrolladores de Diaspora han utilizado código de Google como base de algunos de sus componentes. Por ejemplo, WebFinger, una versión “moderna” del legendario comando finger -que yo usé en los terminales VAX-VMS de la facul hace mil años, qué tiempos- y que permite encontrar a otros usuarios de la red social a través del protocolo HTTP.

De hecho, incluso el aspecto de Diaspora y de Google+ es muy parecido. Un diseño limpito, claro, muy à la Google, y en el que coinciden la disposición de elementos como la posición de cajas de comentarios y comentarios, enlaces de “Me gusta” y “Compartir”, o secciones con los llamados “Aspectos”, que no son más que los círculos de Google+.

¿Por qué tantas coincidencias?

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