Ya sabéis que estoy echándole el ojo a algún portátiles de 13 pulgadas con ciertas características específicas. Por ahora hay dos claros candidatos: el Toshiba Portégé R700/R630 y, desde hace algunos días, el MacBook Air de 13 pulgadas que comencé criticando pero que bien mirado es un ultraligero que además de cuco tiene una pinta fantástica. En estos últimos días también he considerado el HP Envy 14, en el que se sacrifica tamaño a cambio de una resolución brutal de 1.600×900 en su pantalla de 14,5 pulgadas, y claro está, más potencia global.

Pero en estas comparativas presto atención tanto a las especificaciones como el precio, y me ha quedado clara una cosa: Apple ya no es la más cara en muchas de sus soluciones. De hecho en bastantes de sus productos los precios son actualmente muy competitivos, algo que me ha sorprendido mucho y que demuestra que o bien la empresa quiere llegar a más gente, o bien se está dando cuenta de que ser más competitivos en coste sin renunciar al diseño y calidad les puede dar un empujón muy serio en ventas y cuota de mercado.

Para demostrarlo están los datos que ofreció John Gruber -uno de los cibergurús respetadillos desde hace tiempo, y responsable del famoso blog Daring Fireball-. Gruber es maquero de pro y por lo tanto defiende a capa y espada la mayoría de sus aseveraciones sobre todo lo que rodea a Apple, pero en esta ocasión ha dado en el clavo con el punto de inflexión que se ha producido en varios de los desarrollos de la empresa de Cupertino. Veámoslo.

Smartphones: el iPhone contra todos

Para empezar -y siempre respetando los precios en Estados Unidos, para igualar comparativas-, Gruber nos recuerda cómo están las cosas en el terreno de los smartphones. El iPhone 4 cuesta allí 199 dólares si lo coges con un contrato de 2 años con AT&T. Si lo compras libre, tendrás que pagar 599 o 699 dólares, según quieras la versión de 16 o 32 Gbytes.

En el mercado de terminales Android curiosamente los precios son muy similares: los Samsung Galaxy S cuestan unos 600 dólares libres, mientras que los HTC Desire rondan también ese precio. Los Nexus One, si eres desarrollador y los encuentras disponibles, te costarán 529 dólares. La cosa está muy pareja, y hay que reconocer que aunque el Galaxy S, el HTC Desire (como mi Desi) o el Nexus One son terminales fantásticos, el iPhone 4 es hoy por hoy el terminal más avanzado del momento, tanto por su micro por su Retina Display con esa resolución que da mucha envidia sana.

Gruber da otro dato interesante: aunque comprando la versión con contrato acabas gastando más según algunos estudios (como las famosas infografías de BillShrink) hay un factor importante a tener en cuenta:

A carrier that wants the iPhone has one option: negotiate with Apple. A carrier that wants some good Android handsets can play HTC, Samsung, LG, Motorola, and whoever else against each other.

Así es: las opciones para las operadoras que quieran un Android tienen muchas más opciones en su mano para poder luchar por precios reducidos. Pero si quieren distribuir un iPhone, solo pueden negociar con Apple y Jobs. Y por lo que hemos visto, eso no debe ser muy fácil.

Reproductores multimedia: ¿Zuquéeee?

Segundo ejemplo, aún más aplastante: el iPod es desde que se lanzó en 2001 un verdadero cañón en ventas. No había muchos que se le pudieran comparar entonces -yo me pillé un Creative Zen Vision:M y me parecía superior en su época- pero los iPod fueron mejorando hasta que llegamos a los iPod touch, que hoy por hoy no tienen rival. Ni tecnológicamente, ni en precio. Citando a Gruber:

The best example of Apple€™s price advantage, though, is the iPod Touch. I would love to buy a $229 Android device that€™s the equivalent of the iPod Touch €” i.e., something pretty much just like a high-end Android phone but without the phone (and without the contract). Three years and 30 or 40 million iPod Touch sales later, there remains no such Android device.

Así es. No hay ningún reproductor Android que se pueda comparar. La única alternativa decente en ese país -aquí no está a la venta- es el Zune HD, precursor de los actuales Windows Phone 7 y que sería un competidor a tener en cuenta si no fuera porque su mercado de aplicaciones es por el momento ridículo. Y en el iPod touch podemos acceder a las 300.000 aplicaciones y juegos de la App Store. Y eso es mucha tela.

iPad vuelve a mostrar el camino

Cuando apareció el iPad de Apple los medios y la prensa ya llevaban meses -e incluso años- hablando de ese hipotético dispositivo. Y sin embargo, nos pareció coger por sorpresa a todos. No solo a los usuarios: también a la industria, que no ha logrado sacar un rival aceptable ni siquiera casi un año después de que Apple lo anunciara por primera vez en enero de 2010.

Es ahora cuando comienzan a aparecer los primeros tablets “decentes” basados en Android, y ninguno de ellos parece ofrecer las prestaciones que ofrece el iPad. Más atractivo, más potente, y, atención: ¡más barato! El iPad de 10 pulgadas cuesta 629 dólares para el modelo con 3G. El Samsung Galaxy Tab con esa conectividad cuesta 599 dólares… y tiene pantalla de 7 pulgadas. No lo he toqueteado, pero si nos quejábamos de que el iPad no era más que un iPod touch de gran formato, no sé cómo llamar al Samsung Galaxy Tab. Pero desde luego, no parece un tablet.

Gruber se explaya con las razones por las cuales Apple es capaz de lograr esa ventaja competitiva, y destaca una bastante: es el principal comprador en volumen de unos componentes caros y preciosos: las memorias Flash. Y eso les permite conseguir mejores precios y, sobre todo, ser los primeros en la cola. Con lo cual los demás tienen que pelearse por las migajas. Pero Gruber hace aún más hincapié en otras dos características que todos conocemos de los productos de Apple:

But there€™s another major factor at play, which I believe is more important than volume pricing. It€™s about design and build quality. Apple€™s competitors in the consumer electronics space are, at least for now, all trying to compete at a high level with regard to design. HTC, Motorola, Samsung €” their Android products are nicely designed and well-built. One can argue that they€™re not as good as Apple€™s products, but they€™re in the same ballpark.

Efectivamente, puede que en el terreno de los smartphones las cosas se estén igualando -por fin, más de 3 años después del lanzamiento del primer iPhone, manda huevos- pero desde luego no parece haber mucho que hacer ni en el terreno de los iPods, ni en el de los tablets. Aunque puede que Android 2.3 Gingerbread cambie las cosas un poco a su favor. Habrá que esperar aún algunos meses, pero está claro que esta primera generación de tablets Android no es demasiado recomendable. Si hoy por hoy tuviera que tirar por uno de los dos caminos, desde luego iría por el del iPad. Y justo después de comprarlo, claro está, haría el jailbreak ;)

Ultraportátiles: llegó el punto de inflexión

Y aquí llegamos al punto final de este artículo, y que precisamente está justificado por todo lo que he dicho anteriormente. A Apple se la calificaba hasta no hace mucho de cobrar mucho más por sus productos de lo que realmente valían, sobre todo en el caso de sus PCs y portátiles. ¿Han cambiado las tornas?

Bueno, parece que así lo han hecho en el terreno de los portátiles y ultraportátiles, que es precisamente el que me interesa más últimamente. Si le echáis un vistazo a la tabla podréis comprobar cuáles son las principales diferencias entre mis dos principales candidatos para sustituir al pobre Koji, que ya no puede con su alma.

Fuente: Elaboración propia.

El procesador del Toshiba es bastante más potente, y también tiene 2 Gbytes más de memoria (que en el MBA saldrían por 100 dólares) y la regrabadora de DVDs, además del puerto Gigabit Ethernet, un puerto VGA y otro HDMI. Eso parece darle ventaja. La batería también parece superior en capacidad, pero tenéis que tener en cuenta que el procesador y el disco duro chupan más, y según algunas pruebas el R700 llega a las 6 horas de autonomía, pero es que en algunas pruebas parece que los MacBook Air de 13 pulgadas pueden llegar a las 11 horas de autonomía.

Pero es que el SSD y la resolución de pantalla tiran mucho más, sobre todo porque su rendimiento directo en nuestra productividad es mucho mayor. Lo que más echo de menos es el puerto Ethernet y el teclado retroiluminado (que el Portégé R700 tampoco tiene), pero viendo estos datos ¿os parece que el MBA sea caro? Yo, desde luego, no.

Las cosas están cambiando en Apple. Y para bien. Cada  vez está más difícil resistirse a la manzanita :(