Archive for noviembre, 2008
Como ya sabréis mi trabajo (principal) es el de editor de The Inquirer ES, y mi jornada siempre empieza (o acaba) de la misma forma: buscando noticias. Después de tanto tiempo uno le coge el tranquillo y tiene ciertas fuentes especialmente importantes para encontrar lo más novedoso o importante.
Al margen del debate eterno (que es el hecho de que al final, todos los medios tecnológicos nos repetimos, como pasa en los telediarios), es obvio que la mayor fuente de noticias es Estados Unidos. Y hoy era su Día de Acción de Gracias. ¿Qué significa eso?
Que hay muchas menos noticias.
Si alguno de los que me leen se dedican a la actualidad y tienen esa cierta dependencia de los medios americanos, coincidirán conmigo en que los lunes son días difíciles: las noticias tardan en arrancar, porque parece que hasta que EEUU no despierta no lo hace el resto del mundo. Claro que puedes buscar por otro lado (en Australia van unas horas por delante de nosotros, por ejemplo, con lo que su actualidad tecnológica debería servir, pero no lo hace), pero se nota.
Y lo mismo ha ocurrido hoy, un día de esos que mis compañeros (precisamente lo comentaba con uno de ellos, boxeador frustrado
) y yo llamamos “raritos” o “espesitos” porque para encontrar algo interesante que contar la cosa se pone difícil. Ni siquiera en navidades hay ese parón, y es que para los yanquis su Thanksgiving es sagrado. Es tan importante o más que la nochevieja, y desde luego mucho más que la navidad, según me cuentan mis hermanitas (dos de ellas viven al otro lado del charco).
Así que en este tipo de días no hay mucho que hacer, salvo recuperar borradores de noticias que habías aparcado y esperar a que llegue una nota de prensa salvadora. Y eso último es especialmente complicado…
Últimamente me he viciado totalmente con una serie que no conocía demasiado: “How I met your mother” (“Como conocí a vuestra madre”) cuenta la típica historia chico-conoce-chica pero en tono de comedia y que está protagonizada por cinco personajes muy distintos. Me recuerda un poco a Friends, pero la serie tiene su propia personalidad, y la verdad es que los personajes están muy currados, como los guiones.
El protagonista central es Ted, el futuro padre que le cuenta a sus hijos la historia de cómo conoció a su madre, y que es un personaje simpático, buenazo, un poco calzonazos. Pero el mejor de todos es sin duda Barney (Neil Patrick Harris, muy conocido por su papel de Doogie Howser en “Médico Precoz”), que hace de colega salidillo y crápula, y que tiene casi siempre las mejores frases del guión. De hecho, es un poco lo que era Joey en Friends: el personaje al que uno espera ver con una media sonrisa ya preparada.
Yo comencé a verla de casualidad, me bajé la primera temporada por probar y me enganchó. De hecho hace unos días me terminé la primera temporada de una sentada: más de seis horas tragándome episodios (qué gozada, aunque levantarse el día siguiente para currar fue algo más complicado de lo normal). Lo mejor de todo es que ahora mismo van por la cuarta temporada, así que me queda aún un buen rato por disfrutar. Si no la habéis visto, dadle un tiento, a ver qué os parece.
El pasado 19 de noviembre Microsoft puso a disposición de los usuarios la actualización del software interno de la Xbox 360, una actualización tan importante que fue denominada como NXE (New Xbox Experience) y que todo tipo de usuarios y medios llevaban semanas anticipando.
Y por fin llegó el día. No es que haya tenido demasiado tiempo para juguetar con ella, pero desde luego ese día me conecté a Internet con la consola para acceder a la actualización, que fue como una seda. De hecho nada más conectarse a Internet a eso de las 6 y media de la tarde detectó la actualización y me preguntó si quería instalarla. El proceso llevó unos 5 minutos, tras los cuales ya pude acceder al nuevo Dashboard y a características como los avatares, que son simpáticos (pero nada más). Sin embargo, lo más importante para mi era la posibilidad de jugar en la consola sin tener que soportar el ruido que genera la unidad de DVD.
Esa característica está muy bien pensada: una vez metes el DVD del juego el sistema te pregunta si quieres copiar el juego al disco duro (por lo visto no en todos se puede, o no todos aprovechan el cambio), y yo hice mis primeras pruebas con el Ninja Gaiden 2, que tardó poco menos de 10 minutos en copiar sus 6,8 Gbytes desde el DVD al disco duro de la consola. ¿Que qué tal iba la cosa? Sigue leyendo
El otro día Apple lanzó su nuevo firmware 2.2 para los iPhone, iPhone 3G e iPod Touch, con algunas pijaditas como el soporte de Google Street View en Google Maps o la opción de activar y desactivar la corrección automática de texto mientras vas escribiendo, algo que en la mayoría de los casos es bastante molesto.
Y ayer apareció QuickPwn 2.2 gracias a los cracks del iPhone Dev Team (tenéis una guía por aquí), la utilidad que permite hacer el jailbreak en iPhones e iPhones 3G y que además también permite liberar el teléfono si tenéis un iPhone 2G. Me temo que para los usuarios de los iPhone 3G la única opción sigue siendo la compra de alguna SIM modificada (tipo TurboSIM), pero esta alternativa tampoco tiene mucho sentido ya que a no ser que hayáis pagado una pasta por un modelo libre en algún país europeo probablemente estéis ligados al contrato de Telefónica/Movistar.
Sea como fuere, el proceso ya está hecho. Yo de hecho ya tenía el iPhone preparadito, y lo único que he hecho ha sido descargar el último iTunes 8.0.2, el último firmware (te pregunta cuando conectas el iPhone), actualizar el firmware y luego, cómo no, ejecutar QuickPwn 2.2 para poder volver a tener cosas como Cydia e Installer. El unlock seguía presente después de la actualización, así que en realidad QuickPwn solo me ha servido para tener de nuevo esas dos fuentes de aplicaciones homebrew.
Como siempre, antes de nada lo de siempre: backup de las cosas que tengáis en el iPhone (contactos, música, fotos, notas, etc.) y luego, a disfrutar de las novedades.
Bueno, me habéis convencido en los 1.000 comentarios
que han llegado al post anterior en el que hablaba del experimento con los feeds RSS parciales. Así que he vuelto a activar los feeds RSS completos porque tenéis vuestra parte de razón, y me ha gustado que lo hayáis debatido con esos argumentos que yo no veía del todo claro.
Yo tengo fuentes con feeds tanto parciales como completos, pero mi visión del lector RSS es distinta a la de muchos de vosotros. Es probable que sea por mi trabajo: mi lector de feeds es Google Reader, y lo utilizo siempre en el modo “Lista” no en el modo “Expandido”. Solo me basta mirar el titular y esas primeras palabras del post para saber si la cosa me interesa o no, y a partir de ahí voy a la fuente original. Siempre acabo visitando la página original, que tiene “el contenido auténtico” (con los comentarios, el diseño propio, algunas pildoritas más, yo qué sé), y aunque parezca una tontería, no me acaba de convencer leer posts en el lector de feeds, pero comprendo que para mucha gente esto es una chorrada.
Así que queridos suscriptores, volvemos a lo de siempre, aunque sí mantengo la publi en los feeds por si algún “paracaidista” (buena definición, Martin) le da a los anuncios que vayan apareciendo vía AdSense. Gracias por las felicitaciones y por vuestros comentarios, como siempre, que me permiten recuperar “el buen camino”
Sé que hay bastante gente que me lee desde el feed, y quería avisaros de que estoy experimentando con un feed parcial además de meter publicidad en esos feeds a través de AdSense, que hace unos días anunció el soporte de este tipo de anuncios gracias a su combinación con Feedburner.
Así que estoy probando a ver qué tal va, y aunque sé que a muchos no os convence demasiado lo de los feeds parciales, durante un tiempo mantendré este tipo de configuración para ver qué tal funciona el experimento. Por supuesto eso puede suponer algunas bajas en las sucripciones, lo entiendo perfectamente, así que toméis la decisión que toméis, siempre seréis bienvenidos a Incognitosis.
Parece que los usuarios de las nuevas consolas portátiles de Sony también podrán disfrutar de todo tipo de aplicaciones y servicios homebrew gracias al nuevo método que ha sido publicado en MaxConsole y que se basa, cómo no, en el uso de una batería de servicio. Ya comenté en anteriores guías que comprar una de estas baterías es el método más seguro para acceder a esta posibilidad.
Lo que han hecho es combinar la nueva batería de servicio de Datel con una tarjeta Memory Stick Pro Duo en el que se encuentra el software llamado “Little Blue Tool” para poder realizar el desbloqueo de la consola tanto en las nuevas PSP 3000 como en sus antecesoras, las PSP 2000 que ya habían sido pirateadas con las baterías de servicio convencionales.
Esta batería aparecerá el próximo 28 de noviembre a la venta por 19,99 libras (unos 24 euros) en el mercado británico, y espero que en Informática y Telecomunicaciones también la pongan a disposición de los usuarios.
Estoy publicando poco, algo que se debe al volumen de trabajo que tengo últimamente pero a lo que además se ha añadido el hecho de que estoy sin Internet en casa. Al menos oficialmente, claro. El 4 de noviembre pedí el alta en Orange aprovechando la oferta de 6 Mbps más llamadas, aunque mantengo la línea de voz con Telefónica.
Suponía que habría algún que otro problema, y ya ha surgido: ayer me cortaron la línea ADSL sin aviso (la verdad es que yo tampoco avisé de que me quería dar de baja de mi ex-línea de 10 Mbps/320 Kbps, así que estamos empate) y cuando llamé a Orange para saber cómo iba el proceso de mi alta me dijeron que el tiempo máximo de proceso de nuevas altas es de un mes. ¡Un mes!
Eso me deja hasta el 4 de diciembre (como máximo, según ese comentario) bastante tirado, así que ahora en casa estoy tirando del módem de Simyo y cómo no, de las redes Wi-Fi me rodean. Ya había previsto este tipo de situación, pero no esperaba que se alargase mucho, y ahora me expongo a estar varios días un poco colgado, y nunca mejor dicho.
Así pues, mi particular odisea con los proveedores de ADSL ha comenzado. No sé cómo terminará la cosa, pero ya os iré contando, porque esto, lamentablemente, promete.
Seguro que muchos conoceréis el servicio ShipIt de Ubuntu, una idea genial que te permite tener los CDs oficiales de la distribución por un coste cero, ya que te los envían a tu casita directa y gratuitamente. Es una forma curiosa de coleccionar las distintas versiones de esta distribución, y aunque a mí se me ha escapado alguna edición, ya pedí esos CDs en un par de ocasiones más.
Pues bien, hoy ha llegado el sobre con el CD de Ubuntu 8.10 que había pedido hace aproximadamente un mes. La distribución oficial apareció el 30 de octubre, así que aunque hay que esperar algo más de medio mes a partir de esa fecha, es una pequeña chulada contar con uno de estos CDs oficiales.
Obviamente ya había instalado la distribución, aunque no había hablado sobre el tema. De momento no he jugueteado mucho con ella, pero los cambios más importantes no me han afectado demasiado, aunque sí tenía ganas de probar Network Manager 0.7, que teóricamente coge redes 3G sin problemas. Me ha pasado lo que me pasó cuando lo probé por mi cuenta: que funciona parcialmente.
Aún así, estoy más contento con esta edición que con la anterior, pero en realidad yo ya había instalado en julio Ubuntu 8.04.1, que era una revisión importante de Hardy Heron, de modo que tampoco he visto demasiados apartados importantes.
Curioso, no obstante, el mensaje de la parte posterior del CD (sólo pedi uno, no hay que ser avaricioso) en el que pone “Ubuntu is Software Libre”, ya que la palabra “libre” está utilizándose cada vez más en inglés para tratar de hacer entender ese concepto del Free Software. Ya sabéis. “Free as in free speech, not as in free beer“.
















