Archive for mayo, 2008

openSUSE 11.0 Beta 3, primeras impresiones

Había trasteado tímidamente con la segunda beta de openSUSE 11.0 en una máquina virtual bajo Ubuntu, pero ahora que ha aparecido openSUSE 11.0 Beta 3 he decidido que ya era hora de instalarla como dios manda en una partición de disco. En parte gracias a las buenas sensaciones que me había dado la Beta 2, con un KDE 4.muchísimo más currado, estable e integrado, y con un GNOME 2.22 que es sin duda una de las versiones más completas de GNOME hasta la fecha. Por si no habéis leído nada al respecto, openSUSE 11.0 dispone de un enorme número de mejoras que afectan al usuario ya desde el propio proceso de instalación. YaST ha sido ‘portado’ (qué bien suena eso en inglés y qué mal en español) con librerías Qt, de forma que el asistente de instalación ahora tiene un acabado visual realmente chulo.

Pero no sólo ha cambiado su aspecto, también lo ha hecho su funcionamiento. El particionador es más sencillo de lo que recordaba en anteriores versiones -se hacía la picha un lío tratando de simular configuraciones RAID- y, atención chicos: openSUSE copia a Windows Vista. Lo hace al implementar la instalación en forma de imagen ya preestablecida. Es decir, que el DVD de openSUSE contiene una imagen ‘estándar’ del sistema operativo que hace que el proceso de instalación y copia de archivos sea mucho más rápido. A esto contribuye también la elección del algoritmo de compresión LZMA (usado por ejemplo en 7-Zip) que reduce tanto tamaño como tiempos de decompresión, así que, atentos, ¿cuánto creeríais que tarda openSUSE en estar instalada desde que encendéis el PC con el DVD dentro?

15 minutos.

Es realmente impresionante, y eso que me tomé con calma lo de introducir algún dato extra -me di una vuelta por las opciones de software para añadir algún paquete adicional más- y para asegurarme de que el esquema de particiones estaba bien. El sistema configuró todo casi a la perfección, y de hecho la gráfica estaba funcionando a 1920×1200 con el driver nv tradicional para el escritorio 2D, así que con eso ya podía ir tirando. Pero como quería disfrutar de las pijaditas de Compiz me puse a instalar a mano los controladores propietarios de NVIDIA. A saber:

- Me bajé el controlador 173.08 de NVIDIA
- Instalé el paquete kernel-sources (qué lata tener que bajar todo el núcleo cuando en otras distros sólo son necesarios los famosos headers)
- Salí de la sesión y me fui a modo consola pulsando Ctrl+Alt+Retroceso
- Detener el servidor X

init 3

- Copia de seguridad del fichero de configuración xorg.conf por si la cagamos:

cp /etc/X11/xorg.conf /etc/X11/xorg.conf-original

- Ir a donde tienes los drivers y ejecutarlos:

cd /ruta_al_driver/
sh ./NVIDIA-la-version-que-sea.run

- Eso te mostrará un asistente en modo texto (ncurses) que compilará el controlador, y al final te preguntará si quieres que el proceso de instalación modifique el fichero de configuración del servidor X. Por supuesto que sí (cuidado, que por defecto está a “No”) y listo.

- Reiniciamos el servidor X

init 5

- Y nos salta la sesión gráfica, donde ya podremos ir al centro de control para configurar la tarjeta y resolución adecuada desde el menú de inicio de GNOME en openSUSE, o lo que es lo mismo, Equipo->Centro de Control->Hardware->Tarjeta gráfica y monitor.

En openSUSE 11.0 se instala Compiz Fusion 0.7.4 por defecto, aunque la activación de los efectos no está, como Ubuntu, en el asistente de “Apariencia” de GNOME, sino que dispone de su propio icono en el Centro de Control, en el apartado de Visualización y Comportamiento (el mismo que el de Apariencia), y que se denomina, qué originales, Efectos de escritorio. Este lanzador no es más que un atajo a Simple CCSM, una versión light del tradicional CCSM que nos está presente en esta distro. Simple CCSM es mucho más facilito de manejar, porque tiene lo justo para la inmensa mayoría de usuarios, así que creo que es una buena idea integrarlo.

En fin, que una vez tiene uno los efectitos chorras funcionando ya se siente más cómodo, así que puede toquetear otras cosas. Por ejemplo, cómo no, KDE 4. La integración de KDE 4.0.3 en openSUSE 11.0 Beta 3 es notable, con mucho mejor aspecto que en otros desarrollos algo más toscos, y con una serie de puntos a destacar. El primero, el comportamiento modular de Plasma, el gestor del escritorio, que entre otras cosas permite hacer uso de los Plasmoids, esos pequeños componentes tipo widgets/gadgets de escritorio que normalmente no sirven para mucho más que para enseñar tu ‘desktop’ en foros de friquis linuxeros. Y molan, efectivamente, con alguno que otro realmente curioso, por ejemplo, a la hora de situar lanzadores en el escritorio. Aparte de eso me ha encantado la inclusión de Dolphin, el nuevo explorador de archivos de KDE 4 que toma muchas ideas -creo yo- del Finder de Apple y su Mac OS X 10.5 Leopard. Konqueror pierde algunos puntos (nunca fue una aplicación que me gustase), y sus funciones de navegación dejan algo que desear, sobre todo teniendo en cuenta que en openSUSE 11.0 el navegador por defecto será Firefox 3, ahora incluido en su beta 5.

Precisamente la integración de aplicaciones GTK en KDE 4 es especialmente peculiar: si no tenéis cuidado os aparecerán las aplicaciones con la interfaz GTK sobre Plasma, algo que choca y que queda súper cutre. Afortunadamente, tras leer este post la instalación del paquete gtk-qt-engine (por ejemplo, con un zypper install gtk-qt-engine) resuelve los problemas, ya que luego podréis iros al centro de control de KDE y cambiar las opciones de Apriencia para aplicaciones GTK.

No me quiero enrollar más, pero la verdad es que la distro tiene muy, muy buena pinta. La gestión de paquetes va fantástica (sobre todo usando zypper frente a yum, por ejemplo) y la verdad es que aunque KDE 4 va un poquito tirado en algunas operaciones con Compiz (redimensionar las ventanas tiene cierto inexplicable lag), en GNOME todo va como una seda. Iré probando cositas como GVFS o la nueva herramienta de seguridad PolicyKit y ya iré contando, pero de momento esto promete, y mucho. El 29 de mayo aparece la primera y única Release Candidate, y el 19 de junio, la versión final de openSUSE 11.0. Ahí estaré para probarla, claro está :D

Fedora 9 y NVIDIA se llevan a matar

Hace unos días apareció Fedora 9, la última edición de una distribución Linux que depende en gran medida de Red Hat y que tenía muy buena pinta según sus especificaciones. Así que la descargué y me puse a juguetear con ella durante un par de días. Los desarrolladores de Fedora han utilizado en esta distribución algunos de los componentes más novedosos del mundo Linux, tales como KDE 4.0.3, el kernel 26.25, o la integración del nuevo X.Org 7.4 / X Server 1.5 (bueno, en realidad es X Server 1.4.999 por lo que yo sé), pero precisamente esa integración de tantas características novedosas da problemas.

El más serio reside precisamente en este último componente, que hace que en X.Org dispongamos de algunas ventajas importantes (hotplugging de dispositivos, rotación de pantallas, conexión de dos o más displays, etc.) pero que también hace uso de una serie de módulos que son incompatibles con los actuales controladores propietarios de NVIDIA.

Así pues, no es que mi GeForce 9600 GT dé problemas, es que los da con cualquier usuario de tarjetas de NVIDIA que quiera aprovechar la potencia 3D de estas soluciones y activar cosas como los efectos de escritorio de Compiz Fusion. Podéis iros olvidando, porque a duras penas yo he conseguido que al menos los drivers Open Source “nv” en 2D pirulen a 1920×1200, la resolución nativa de mi TFT de 24”. La distro está muy bien, pero ese problema me ha obligado a desinstalarla hasta que NVIDIA no saque unos controladores en condiciones.

De hecho, lo de tener esta gráfica, relativamente nueva, está siendo un problema a la hora de disfrutar de Linux. El dichoso ventilador no se calma hasta que uno no instala bien los controladores, algo que ya he hecho en Ubuntu 8.04 y que ahora mismo me dispongo a hacer en openSUSE 11.0 Beta 3, que acaba de salir, me he descargado ipso facto y que se ha instalado en unos increíbles 15 minutos.

Para los que opten por Fedora, os recomiendo que os leáis los posts y foros en los que he podido encontrar información relevante relacionada con el problema con NVIDIA y X.Org. Los drivers 173.08, los más nuevos, no solucionan el tema, así que hasta que a NVIDIA no se le ocurra ofrecer sus nuevos controladores, estamos jodidos apañaos. Los enlaces son a LinuxSagas, al foro NVNews (indispensable para usuario de NVIDIA, y más aún para los que usan estas tarjetas en Linux) y la siempre informativa Phoronix.

Actualización: (7/junio/2008) me enteré hace un par de días vía Phoronix de que acaban de aparecer los nuevos controladores de NVIDIA 173.14.05, tanto para x86 (32 bits) como para x86-64 (64 bits). Se supone que dichos drivers ya incluyen soporte para X.Org 7.4 / X Server 1.5, por lo que debería dejar de haber problemas en Fedora. Yo ya no la tengo instalada, y de momento así seguirá la cosa, pero si vosotros sí la instaláis, podéis probar.

Incognitosis cumple 3 años

Tres añitos en esto de los blogs es ya una edad medio respetable, y la cosa ha ido claramente de menos a más, porque este último año ha sido realmente importante tanto en tráfico como en dedicación. Mi actual situación personal y laboral me ha dejado algo más de tiempo para dedicarle a mi blog, así que mientras esto siga así, espero poder cumplir muchos años más y seguir contando todo lo que se me pase por la cabeza. ¡Felicidades, Incognitosis!

¡Gracias a los que me seguís!

En nuestro país no se lleva mucho eso del ‘compartir es vivir‘. Puede que esa sea la razón de que proyectos españoles como FON tengan tanta cobertura fuera y tan poca repercusión en nuestra querida España, donde lo chulis es ir a nuestra bola y aprovechar todo el ancho de banda de nuestro proveedor de Internet. Que para eso pagamos. En Madrid, donde vivo, encontrar puntos de acceso a redes Wi-Fi es jodidillo difícil, pero hay iniciativas que tratan de construir listas de hotspots Wi-Fi gratuitos y legales. No parece que haya muchas según los posts que he consultado, pero por si acaso, aquí os dejo esos artículos a los que viváis en esta ciudad invivible, pero insustituible:

- ADSLZone
- Abladias
- El País
- Venera 7 (un buen recurso que ha hecho uso de un MashUp con Google Maps)
- MadridMeMata (parecido al anterior, muy curradillo)

Es curioso que no esté el hotspot gratuito de la Plaza Mayor (donde está la oficina de turismo) con el que alguna vez me he conectado desde el iPhone, así que habrá que añadirlo a la lista. Sea como fuere, lo de tirar de estos puntos WiFi es una opción curiosa para muchos internautas, pero un reciente artículo de CNET revela que si te conectas a cierto tipo de redes gratuitas, igual la cagas te metes en un problema.

Las redes ad-hoc de ordenador a ordenador permiten que a través de cosas como ICS un equipo sirva para que accedamos a Internet a través suyo, algo que es perfectamente válido en entornos seguros. Sin embargo, si te encuentras con una conexión de este tipo por ahí, será mejor que no hagas uso de ella, porque corres el riesgo de que el ordenador que actúa como punto de acceso pertenezca a algún hacker o cracker travieso con ganas de meter la mano en tu máquina.

Hay formas de evitar este tipo de redes en la detección de redes inalámbricas de Windows XP y Vista (no lo he hecho en Linux, pero seguro que también hay formas), así que ya sabéis, cuidadín con las redes Ad-Hoc que prometen el oro y el moro.

Ars Technica también copia

Lo de leer cientos de noticias al día -muchas de ellas repeticiones de la misma historia- para tratar de elegir las más relevantes cada día en The Inq tiene sus ventajas. Entre ellas, que te enteras de muchas más cosas -no necesariamente interesantes, claro- y, lamentablemente, que te das cuenta de que como siempre, hay quien se aprovecha del trabajo de otros. Eso pasa en The Inq, que ha ganado bastante popularidad y que sirve a mucha gente para hacer los típicos sblogs (spam blogs) que se nutren de los feeds RSS. Pero no es el caso del que quería hablar, porque el post que hoy aparecía en ParisLemon me revelaba algo que yo no había apreciado tan claramente hasta que no me lo han puesto delante de los ojos:

Hasta los grandes copian.

El descubrimiento de ParisLemon no es sorprendente por esa conclusión -es evidente que los grandes medios son los que más se aprovechan del trabajo casi anónimo de pequeños creadores de contenidos, como los blogs-, sino por el hecho de que el acusado y condenado haya sido Ars Technica, probablemente uno de los portales técnicos que más admiro tanto en formato como en contenido. Esta página se ha consagrado como una de las referencias clave a la hora de hablar tecnología, pero además no han renunciado nunca a mantener el grado técnico que le permite a uno aprender mientras lee. Mientras que en otros portales normalmente las noticias y artículos son refritos de otros medios, en Ars Technica la redacción y contenidos son, por lo general, impecables.Y eso se nota en agregadores de noticias (Digg, Slashdot) y metabuscadores de noticias (Newspond, Techmeme, Mixx), que tienen en Ars a una fuente tradicional de contenidos muy relevantes.

Imagen original de ParisLemon

Es algo de lo que según mi experiencia sólo pueden presumir un puñado de portales tecnológicos -que son los que conozco- y que también tengo en un pedestal, como Tom’s Hardware, AnandTech o XbitLabs. Sin embargo, la acusación de ParisLemon deja claro que Ars Technica actúa en su propio beneficio, que es lo normal, pero además se permite el lujo de no demostrar ese ‘link love‘ o “amor por los enlaces” que cualquier medio online debería tener.

Es fácil explicar lo que ocurrió: MG Siegler, el autor de ParisLemon, escribió un artículo en el prestigioso VentureBeat en el que hablaba del iPhone y de cómo ha ido conquistando a todo el mundo, haciendo una analogía con el mítico tablero del RISK. En realidad su idea provenía de un buen artículo de la revista Fortune en el que también se presentaba un mapa con los países con presencia del iPhone, pero no con esa analogía al juego de mesa. Esa idea no cayó en saco roto, porque Ars Technica la utilizó para su propio artículo al respecto, en el que utilizaron un mapa más bonito, reorganizaron la noticia aprovechando información de varias fuentes, y construyeron un post que hubiera resultado de nuevo impecable… si no fuera por el hecho de que Ars no tuvo la decencia de enlazar a VentureBeat, que sin duda fue la fuente de la idea del tablero de RISK.

Lo más triste es que este comportamiento no es nuevo en Ars Technica, que desde hace tiempo no hace más que autobombo de sí misma (casi no hay enlaces al mundo exterior, pero sí mucho enlace a otros artículos de Ars) y que tal y como explica Siegel sigue un patrón ya muy conocido:

Ars see a news story. They sit back for a few days and let everyone else weigh in. They take the best of those ideas and craft a post out of it. The stories often look well-crafted because of this. Many of them hit the frontpage of Digg.

Lo que hace Ars Technica no es malo en sí mismo. De hecho, afrontar una noticia con la perspectiva de que hayan pasado un par de días ofrece un montón de ventajas, que sobre todo afectan a la cantidad de puntos de vista y detalles que en las primeras horas quizá nadie había considerado. Eso permite reconstruir una noticia, darle un giro insospechado, y mejorarla completándola con todos esos detalles a toro pasado. Sin embargo, en Ars Technica no tienen el detalle de enlazar con aquellos que le sirvieron de inspiración, un pequeño gesto que deberían recuperar a toda costa.

Lo irónico de esto es que Ars Technica (y otros grandes medios) tiene a su alcance una fácil solución para este comportamiento tan poco ético: enlazar. La ética blogger impone esa regla como una de las más importantes, pero parece que hay gente que juega en otra división y que no se rige por este tipo de mandamientos no escritos. Es una pena, porque Ars era sin duda una de mis grandes fuentes de inspiración. Va a ser que Siegel tiene razón:

Ars Technica is bullshit.

El 14 de octubre de 2004 Google lanzó su herramienta Google Desktop, que permitía indexar el contenido de nuestros discos duros para que las búsquedas de datos en ellos fueran prácticamente instantáneas. El concepto de ‘Buscadores de escritorio’ (Desktop Search) había nacido para el gran público, y pronto otras grandes de la informática se pusieron manos a la obra para ofrecer sus propias respuestas en este sentido.

La funcionalidad de búsqueda en el escritorio pronto se convirtió en una prioridad para los desarrolladores de Windows, Mac OS X y Linux. En todos ellos había implementadas herramientas de búsqueda, pero dichas aplicaciones trabajaban con un motor en tiempo real que analizaba los datos en el momento en que realizábamos la petición de búsqueda: no había indexación de contenidos, así que el programa tenía que recorrer toda la ruta de búsqueda para poder ofrecer los resultados correspondientes.

Pronto se comprobó que la eficacia de estas soluciones era muy interesante: Microsoft desarrolló su Windows Desktop Search muy rápido, y en mayo de 2005 lo integró con la llamada MSN Search Toolbar. Apple haría lo propio al crear Spotlight, una herramienta que presentó con la versión 10.4 de su maravilloso Mac OS X el 29 de abril de 2005: fue la primera en integrarla de serie en el sistema operativo, y su brillante funcionamiento fue referencia para el resto de desarrolladores a partir de entonces. Beagle fue la herramienta que trataría de competir con esas propuestas en el caso de Linux. El más famoso de los proyectos desarrollador bajo la plataforma Mono (el .NET de Linux) se presentó por primera vez el 28 de junio de 2004 – y por lo tanto fue en realidad una de las primeras en aparecer en público, como podéis comprobar en las release notes – pero su integración con las distribuciones Linux no se produjo hasta más tarde. Luego llegaría Tracker, otra herramienta -programada en C, no en Mono- que proporcionaba otra aproximación al problema y que se ha convertido en todo un éxito en detrimento de Beagle.

Todas ellas se basan en el mismo concepto: la indexación del contenido de nuestros discos duros -o más bien, de las particiones/carpetas que les indiquemos a estas herramientas- para generar una base de datos en la cual poder luego rebuscar con gran facilidad. A partir de ahí cada solución propone su propia tecnología a la hora de tratar conceptos como los metadatos, la construcción del índice y la generación de resultados, pero lo cierto es que todas ellas funcionan bastante bien y suponen una ayuda imprescindible para un gran número de usuarios, que evitan así tener que estar esperando varios segundos -a veces minutos- para que las herramientas de búsqueda ‘convencionales’ encuentren lo que uno busca.

Sin embargo, dichas herramientas también tienen un impacto notable en el rendimiento de los equipos: los recursos consumidos son relevantes, sobre todo al principio, cuando se indexan los contenidos. Pero ese consumo no baja demasiado, ya que la actualización de estos datos conlleva una indexación más o menos continua que se intenta realizar en background.

Lo que ocurre en mi caso es que aunque agradezco la opción de operar con dichas herramientas, nunca las utilizo: su uso de recursos me parece importante, y además, quizá manía mía, no aguanto el ruidito que hace el disco duro contínuamente cuando se está realizando la indexación. No es exagerado, pero siempre lo noto y acabo desactivando las opciones de indexación (o indización, como dicen en Microsoft). Obviamente las ventajas aportadas son muy interesantes para alguien que tenga que buscar documentos de todo tipo frecuentemente, pero si alguien es un poquito organizado -confieso que soy también algo maniático a la hora de trabajar y siempre coloco cada cosa en su sitio- también suele saber dónde buscar, lo que hace que esas ventajas se difuminen. Así pues, ¿vale la pena utilizar buscadores de escritorio?

La anterior encuesta tuvo bastante éxito -gracias por participar- y me dejó claro el hecho de que: 1) no soy un máquina diseñando; y 2) es muy probable que vuelva temporalmente al diseño anterior de Incognitosis para afinar ese lavado de cara un poco más. Así que como esto de las encuestas nos mola, pues aquí va otra, a ver qué tal funciona esta vez.

¿Usas las búsquedas de escritorio? (puedes activar hasta dos casillas)

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En Sun creen que España está en África

Es curioso los gazapos que se encuentra uno en los lugares más curiosos. Estaba instalando OpenSolaris 2008.05 en una máquina virtual mediante KVM en Ubuntu Hardy Heron, cuando me encuentro con las preferencias regionales. Atentos a la imagen (especialmente a la zona de los menús desplegables), porque es para nota:

Al pinchar en las ciudades españolas disponibles, el sistema geográfico del asistente de OpenSolaris ofrece un dato increíble: ahora resulta que España está en África, no en Europa. De hecho, si despliegas el menú de la Región y seleccionas Europa, no hay forma de encontrar Madrid, por ejemplo. Pero sí que está en la región africana, por supuesto. Buena metedura de pata, sí señor.Pero aún hay más:

Lo curioso del caso es que una vez instalado el sistema operativo, si uno se va a Sistema->Administración->Hora y fecha, se encuentra con que si queremos cambiar la zona horaria, el programa esta vez sí saca el aprobado en Geografía. Menos mal.

Pregunta existencial para hoy, que además me ha permitido investigar un poco sobre el tema de cómo insertar una encuesta en WordPress. Parece que hay unas cuantas maneras, pero el plugin WP-Poll (la versión 2.30 beta 2 es la que por ahora funciona para WP 2.5) es una de las más famosillas.

Y como hace unos días que cambié el diseño, (la imagen es del antiguo, para que os aclaréis) seguro que ya le habéis podido dar un buen repaso y valorar, así que puede que del resultado de esta encuesta dependa que vuelva al antiguo ;)

¿Prefieres el nuevo diseño de Incognitosis, o el antiguo?

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Ya sabéis, un simple clic a la opción que queráis y así este será un post constructivo para todos…

Acelera tus descargas con BitTorrent

Vaya puente de actividad frenética. Como habréis notado, ausencia total de posts en los cinco primeros días de este florido mes, aunque haya sido en contra de mi voluntad -y no porque estuviese triste por el bajón de las estadísticas-. Sea como fuere, hoy quería hablar de Azureus. Existe un pequeño desarrollo llamado Ono que acaba de aparecer en forma de plugin Java para Azureus (paquetito JAR al canto, y no vale hacer bromas con Chiquito de la Calzada). Es curioso que el nombre coincida con la conocida operadora de cable española, pero fuera de esa coincidencia, nada tiene que ver una cosa con la otra.

Descarga de un capítulo de The Office sin Ono activado: 11m29s

Se supone que Ono mejora los tiempos de respuesta conectándonos a seeds y peers que están “cerca de nosotros” (en el sentido de cercanía en redes de datos, no en el sentido tradicional) para que los pings y el tráfico de datos sea mucho más fluido. Yo lo he instalado en dos patadas, que es lo que deberéis hacer vosotros si queréis comprobar si el truco os funciona, aunque ya os adelanto que a mí apenas se me ha notado. Para instalarlo tendréis que descargarlo (enlace directo a la versión 1.7.1), abrir Azureus, e instalarlo desde el menú Herramientas->Complementos->Asistente de Instalación. El asistente os dará la opción de instalar desde fichero, cargáis el archivito ¡JARL! JAR recién descargado, y listo, ya lo tendréis disponible.

El caso es que la actividad de Ono no es que se note, al menos en mis pruebas preliminares.

Nada, que no hace lo que tiene que hacer

Me he descargado para probar (je) un episodio de The Office que salió hace unos días, primero antes de haber descargado este complemento, y luego habiéndolo descargado e instalado. Ha tardado menos la segunda vez, pero no creo que haya sido por Ono: simplemente, creo que había ciertos ‘residuos‘ de la descarga anterior que la han acelerado, porque ni la ventanita de información de Ono -que muestra los llamados CDN a los que nos conecta el complemento para acelerar el tema- ni el log de este complemento indicaban ninguna actividad patente.

Descarga de un capítulo de The Office con Ono activado: 9m35s

Si alguien sabe si hay que tocar algo más que me lo diga, porque a mí esto me suena a invento. Sus desarrolladores afirman que las descargas se aceleran de media un 207% – vaya tela, más del triple de la velocidad normal – pero a mí no me parece que haya sido así. Igual he cogido un fichero muy pequeño (350 Mbytes no me parece pequeño, pero bueno), pero en cualquier caso, ya está instalado, así que si de repente noto un aumento crítico, ya lo contaré. El problema es que ya no tiro tanto de Azureus, como conté en mi reciente guía acerca de Rapidshare. Pero nunca está de más tenerlo como alternativa para algunas cosas, desde luego, al igual que a nuestra querida mulita.