Archive for mayo, 2008

¿Qué es Twitter?

30 de mayo de 2008 , a las 20:35 · 2 comentarios ·

Un vídeo sencillamente genial que demuestra que somos una panda de frikis. No sólo eso, los que estamos personal o profesionalmente ligados a la tecnología y nos mantenemos al día de todas estos fenómenos deberíamos recordar de cuando en cuando que la inmensa, inmensa, inmensa mayoría de la gente ni conoce muchas de esas “increíbles tecnologías”, ni les importan. Y viendo un documento como éste te das cuenta que siempre hay que mirar las cosas con perspectiva, y que lo que a nosotros nos parece tan importante, rompedor o mediático, es algo sin demasiado interés para mucha otra gente. Obviamente también sucede a la inversa, pero el fenómeno Twitter es un buen ejemplo de la situación. A ver el vídeo toca.

El vídeo lo he descubierto, cómo no, de blog en blog y tiro porque me toca. Y a veces ese zigzageo da resultados, porque el videoblog de Joan Planas es sencillamente fantástico. De hecho, acaba de ganar el premio NO-GUIÓN del Móvil Film Fest, lo que demuestra que el chico tiene vista. Me he visto ya 4 o 5 de sus vídeos y la serie “Tengo 1 pregunta” es genial. Lástima que el diseño del blog sea tan cuadradote.

Jugar a Linux con el Wiimote, chulis

30 de mayo de 2008 , a las 16:28 · No hay comentarios ·

Me entero vía Google Reader de que está celebrándose el evento LinuxTag 2008 en Berlín, una reunión de usuarios y profesionales de todos los sectores en los que Linux está metido y que además cuenta con un eslógan de lo más cuco:

Where .com meets .org

Entre otras cosas habrá una sección especial dirigida a los jugones en Linux. Aunque este es un sector normalmente poco ruidoso -que sí, que se puede jugar en Linux, ya lo sé- en la feria se darán cita los chicos de linuX-gamers.net, una comunidad específicamente orientada a sacar el máximo partido de Linux como plataforma de juegos y que entre otras cosas harán allí unas cuantas demos. Por ejemplo, cómo jugar con el mando de la Nintendo Wii sin problemas a algún juego simpático de Linux. En el vídeo tenéis el juego “Neverball” siendo controlado con el Wiimote. ¡Mola!

Los que utilizamos Linux y Windows en la misma máquina nos solemos ver en la necesidad de acceder a los datos de las particiones de Windows, algo que es posible gracias al soporte de lectura y escritura de los sistemas de ficheros FAT, FAT32 o NTFS. Los que llevéis poco tiempo en este mundillo probablemente no recordéis que hasta hace bien poquito el soporte de escritura en particiones NTFS era experimental, y que si querías guardar algo en una carpeta de Windows estando en Linux lo tenías crudo. De hecho, durante años una de mis particiones de sistema fue FAT32 sólo para poder tener acceso de escritura a ella desde Linux, aunque todas las demás particiones Windows fueran NTFS.

Ahora todas las distribuciones nos lo ponen fácil y en la mayoría de los casos montan las particiones de Windows automáticamente o a nuestra voluntad para poder leer o escribir datos de/en ellas sin problemas. Sin embargo, ese soporte de Linux no obtuvo respuesta en Windows hasta mucho tiempo después: en Microsoft no parecen nada interesados en poder dar acceso a los usuarios a particiones de Linux, y el propio sistema operativo ni siquiera reconoce los sistemas de ficheros usados habitualmente en Linux, Ext2 y Ext3, de modo que este tipo de particiones aparecen de una forma algo confusa en la herramienta de discos de Windows XP/Vista.

Afortunadamente, existen aplicaciones más que solventes para resolver este problema, de modo que si necesitáis acceder a vuestros datos en Linux desde Windows podréis hacerlo fácilmente con alguna de esas alternativas. En HowToForge publicaron hace unos meses un excelente artículo sobre el tema en el que explicaban paso por paso el procedimiento de uso de cada una de ellas, así que os remito a esos tutoriales para que elijáis la que más rabia os dé, aunque haré una breve descripción de cada una de ellas. Eso sí, añado alguna utilidad más de mi cosecha :)

1. Explore2fs: la aplicación de la empresa Chrysocome es probablemente una de las más veterenas, y nos permite explorar tanto particiones Ext2 como particiones Ext3 (a pesar de su engañoso nombre). En su página web además informan de otra herramienta Virtual Volumes, que persigue el mismo objetivo pero que además da soporte a la lectura de particiones ReiserFS, menos populares últimamente (y no por lo que ha podido ocurrir con su creador, el tristemente famoso Hans Reiser).

2. Linux Reader: otra herramienta que permite explorar unidades Ext2/Ext3 desde Windows como si se tratasen de particiones propias de Windows, y que como en el resto de los casos es completamente gratuita, aún viniendo de una empresa comercial bastante conocida en este sector, DiskInternals.

3. Ext2 para Windows: aún más curioso resulta este pequeño proyecto que permite instalar las librerías necesarias para poder acceder a particiones Ext2 y Ext3 desde Windows de forma nativa, ya que se mostrará en el explorador de archivos como si fueran unidades adicionales de nuestro disco duro.

4. Soporte Ext2/Ext3/XFs/Reiser FS para Windows: la empresa Crossmeta da el do de pecho con esta otra utilidad que ofrece un componente para Windows 2000, 2003, XP  (habrá que ver si pirula en Vista) que permite leer este tipo de particiones desde Windows sin problemas, y también de forma gratuita. Una pequeña maravilla según sus especificaciones.

5. Ext2fsd: Otra utilidad para acceder a particiones Ext2 y Ext3 desde Windows que parece proceder de China pero que dispone de una página también en versión inglesa que revela, entre otras cosas, que acaban de estrenar nueva versión, la 0.46 que se publicó el pasado 24 de mayo.

6. UFSExplorer: la “U” viene de Universal, así que ya podéis imaginaros que esta aplicación comercial (cuidadín) lee prácticamente todos los sistemas de ficheros más extendidos: FAT12, FAT16, FAT32, NTFS, NTFS5, Ext2, Ext3, ReiserFS, XFS, UFS, UFS2, HFS, HFS+, UDF, ISO9660, y NWFS, además de distintos tipos de disco (SATA, PATA), llaves USB, arrays RAID, discos SCSI, en fin, toda la pesca. Si estáis en una de esas situaciones raras, puede que os solucione la vida.

Usadlas con sabiduría ;)

OpenID se hace un hueco tímidamente

28 de mayo de 2008 , a las 11:57 · 4 comentarios ·

Si tuviera que destacar un grupo de tecnologías prometedoras para el futuro de Internet, OpenID se encontraría sin duda entre ellas. Este “servicio de identidades compartidas” promete a todos los usuarios disponer de un único identificador válido para una inmensa red de webs -que obviamente darán soporte a dicha tecnología en sus diseños-, con lo que nos ahorraremos tener que recordar una por una todas las cuentas de usuario con sus respectivas contraseñas. El propio servicio explica en dos frases sus bases:

OpenID elimina la necesidad de tener múltiples nombres de usuarios en diferentes sitios webs, simplificando así tu experiencia online.

Se te da la opción de elegir el Proveedor Open ID que mejor se ajusta a tus necesidades, y lo que es más importante, en el que más confías. Al mismo tiempo, tu OpenID podrá ser siempre el mismo, sin importar el proveedor al que luego te cambies. Y lo mejor de todo, la tecnología OpenID no es propietaria, y es completamente gratuita.

Lo cierto es que podría escribir mucho acerca de OpenID, pero después de leer el fantástico artículo de CodingHorror, uno se queda sin argumentos: su evaluación de este servicio es, como de costumbre, tan profunda como coherente. Existen ciertos peligros que amenazan su implantación masiva, pero su evolución está siendo muy buena tanto en materia de seguridad como de usabilidad, así que yo os animaría a usar este tipo de tecnología.

En algunos blogs (Alfonso lo implantó hace tiempo) se utiliza para simplificar el proceso de publicación de comentarios, pero la iniciativa ya está comenzando a ser aceptada ampliamente en otros referentes, todos ellos listados en el OpenID Directory, y desde luego, es una idea genial para ahorrarnos mucho tiempo y molestias. Sin embargo, cuidado: aún no es la solución ideal para todos los casos. Lo comenta claramente Atwood en sus conclusiones:

I realize that OpenID is far from an ideal solution. But right now, the one-login-per-website problem is so bad that I am willing to accept these tradeoffs for a partial worse is better solution. There’s absolutely no way I’d put my banking credentials behind an OpenID. But there are also dozens of sites that I don’t need anything remotely approaching banking-grade security for, and I use these sites far more often than my bank.

O lo que es lo mismo, que por ahora usar OpenID es fantástico para sitios “de andar por casa” en los que la privacidad de nuestros datos no es tan relevante: es el caso de agregadores sociales, blogs y servicios web 2.0 que usamos ocasionalmente, y en los que nuestra actividad es más o menos frecuente. Sin embargo, nada de OpenID en bancos y servicios financieros. Por lo menos, de momento.

Nunca me gustó Bluetooth

27 de mayo de 2008 , a las 12:32 · 2 comentarios ·

Lo de escribir en el labo técnico de PC Actual me dio durante años la fantástica posibilidad de analizar productos y tecnologías a las que poca gente tendría acceso hasta semanas o incluso meses después, y uno de aquellos avances tecnológicos lo viví con Bluetooth. Todo sonaba bien en aquel término con ese nombre tan peculiar y tan vikingo que estaba llamado a ser al fin el sustituto del obsoleto puerto de infrarrojos.

Nos vendieron las ventajas interminables de la tecnología antes incluso de poder ponerla a prueba, pero como sucede con otras muchas campañas tecnológicas, una cosa es lo que te dicen los fabricantes, y otra muy distinta la experiencia de usuario. La mía con Bluetooth nunca fue buena: jamás nos entendimos bien. El “emparejamiento” de dispositivos funcionaba cuando quería con los móviles que he ido teniendo y con mis PCs de sobremesa o el portátil, y lo mismo ocurría con esa comunicación entre dispositivos varios. Durante cierto tiempo traté de aprovechar las ventajas de un receptor GPS por Blluetooth que iba bien básicamente cuando los astros se alineaban (además de la triangulación de satélites GPS, claro), y si ya cuento mis historias con Linux podría tirarme aquí horas y horas hablando de mis frustraciones con esta tecnología. Ahora es más sencillo vincular (¡pipi!) dispositivos en Linux, y admito que la tecnología es un complemento válido y esencial en los manos libres del coche (aquí sí que no puedo decir nada), pero seguro que muchos habréis tenido algún que otro problema con este tipo de kits para poder libraros del recetón cuando habláis con el móvil por el coche.

Aun así, parece que la evolución de Bluetooth ha sido aceptable. los nuevos estándares EDR para transferencia rápida de datos solventan el problema de esas transmisiones de fotos desde móviles con cámaras de 2-5 Mpíxeles, y también evitan el cuello de botella cuando usas el móvil como módem 3G. También han mejorado temas de seguridad, aunque por lo que dicen conectarnos por Bluetooth para recabar información sensible no es muy recomendable, porque los métodos para interceptar este tipo de comunicaciones están al alcance de cualquiera. Sea como fuere, estos son apartados que no he probado personalmente y que, sinceramente, me asusta probar. Si alguno tiene experiencia con este tipo de cosas, me gustaría que lo incluyese en los comentarios. De momento, está claro que Bluetooth y yo no nos queremos, y estas relaciones de amor-odio nunca han funcionado muy bien. Menos aún hablando de tecnología.

Cómo hackear Vista con BackTrack

26 de mayo de 2008 , a las 09:35 · 15 comentarios ·

Hace unos meses hablé de una distribución Linux de seguridad llamada BackTrack, que es una verdadera joya a la hora de trastear con este tipo de temas desde tu máquina y que también permite otras muchas cosas, tal y como acaba de demostrar un ingenioso hacker. En Slashdot acaba de aparecer la noticia de este nuevo método de hacking que en unos minutos nos dará privilegios de administrador en Windows Vista.

La idea es simple: sustituir la consola de “emergencia” (Utilman.exe) que está accesible en Windows Vista por una consola normal (cmd.exe) con privilegios de administrador. Simplemente basta con cambiar uno por otro, reiniciar el equipo con Vista, y una vez en la pantalla de Login pulsar las teclas Windows+U para que se abra esa consola, lo que demostrará que tenemos poder absoluto sobre la máquina desde ese momento.

En realidad, y aunque el truco se realiza desde Backtrack, esa serie de comandos es perfectamente posible desde cualquier distribución Linux, tanto en formato de LiveCD como si la tienes almacenada en una llave de memoria USB o en un disco duro externo. Qué miedito.

Screencasts en Linux

22 de mayo de 2008 , a las 13:48 · 5 comentarios ·

Hace casi un año que tenía guardado un borrador para un post en el que hablar de las aplicaciones que permiten realizar screencast en Linux, o lo que es lo mismo: grabar todo lo que haces en tu sistema operativo como si pusieses una cámara de vídeo delante. La idea es genial a la hora de mostrar el funcionamiento de ciertas aplicaciones o características, y hace ya mucho tiempo que los screencasts se han convertido en un complemento muy válido para cursos de formación on-line y para todo tipo de artículos didácticos en la red de redes.

He rescatado aquel borrador hoy tras ver un análisis de cinco aplicaciones para realizar screencasts en Linux en un blog que sigo de cerca en Google Reader, y lo cierto es que está tan bien hecho que simplemente adaptaré el texto para aprovechar ese excelente trabajo del autor original. Las aplicaciones de grabación destacadas en dicho artículo son las siguientes:

Istanbul

Porbablemente una de las más conocidas y solventes, Istanbul es muy fácil de utilizar, y ofrece un pequeño applet en la barra de tareas desde el que podremos iniciar y parar la grabación. Hay un pequeño inconveniente: la salida del programa es un fichero de vídeo que usa el contenedor Ogg, poco útil para pasarle el vídeo a tus amigos y conocidos, pero que tiene la característica fundamental de ser libre.

Lo bueno es que si tenéis instalado mencoder y lame podréis convertir fácilmente ese fichero a otro formato con el comando adecuado. Por ejemplo, para convertir un fichero out.ogg tradicional en otro AVI con sonido mp3 a tamaño 320×200 tendríais que poner:

mencoder out.ogg -o compiz-fusion-revolution.avi -vf scale=320:200 -ovc lavc -oac mp3lame

Wink

Según indica el post original, Wink es la utilidad que da más control a la hora de grabar screencasts en Linux, y de hecho no graba vídeo, sino que graba fotogramas: Wink toma ‘fotos’ de tu escritorio a la velocidad que le indiques, de modo que puedes modificar fotograma por fotograma del vídeo resultante final si así lo deseas. Es bueno poder establecer la tasa de frames, ya que los vídeos en Internet no necesitan una tasa muy alta. No obstante, podemos sacar vídeos de más calidad para ciertos escenarios (por ejemplo, para grabar Compiz Fusion en acción, o algún juego o video dentro del escritorio) si así lo deseamos.

El autor explica que Wink no funciona de serie en Ubuntu 8.04 y otras distros de última hornada por la dependencia de la librería /usr/lib/libexpat.so.1. El truco está en renombrarla a a libexpat.so.0, pero acordaos de volver a renombrarla tras grabar el vídeo porque si no podríais tener problemas con otros binarios que hagan uso de esa librería.

Xvidcap

Esta pequeña utilidad también presenta una interfaz mínima una vez ejecutada desde la cual podremos ver los botones para iniciar y parar la grabación. Al comenzar podremos seleccionar el área que queremos grabar (puede que sólo queramos grabar una ventana), pero por lo que dice el autor, si elegimos la captura a tamaño completo nos encontraremos con serios problemas de rendimiento en nuestra máquina. Habrá que comprobarlo.

vnc2swf

Recuerdo haber probado esta utilidad hace mucho tiempo, pero me pasó como al autor del post original: no me gustó demasiado. La idea de esta herramienta es la de combinar la utilidad vncserver para generar una especie de acceso remoto-local a nuestro propio escritorio que poder capturar y luego convertir a un vídeo swf. Para comenzar a grabar tendremos que tener iniciado el servidor vnc, tras lo cual ya podremos ejecutar el comando:

vnc2swf -o test.swf -N -S localhost:0

Lo que hará que aparezca la pequeña interfaz de esta utilidad para comenzar a grabar el escritorio. El autor original no se explaya mucho más, y la verdad, no vale la pena, porque vnc2swf está por debajo de las demás alternativas.

RecordMyDesktop

Esta es una de las grandes protagonistas de este segmento, y de hecho está ganándole la partida a Istanbul gracias a su buen comportamiento y prestaciones. Yo ya la he utilizado en bastantes ocasiones, y en Ubuntu es famosa por su versión GTK (también hay un KRecordMyDesktop para KDE), que se puede descargar fácilmente tanto desde su página oficial como de los repositorios disponibles con el comando:

sudo apt-get install recordmydesktop gtk-recordmydesktop

Tras el cual podremos ejecutarla y comprobar que es una especie de versión mejorada de Istanbul, con numerosas opciones que permiten controlar de forma muy fina todos los parámetros de grabación.

Otras alternativas

Obviamente, estas cinco aplicaciones no son las únicas que permiten grabar screencasts bajo Linux, y hay artículos independientes para estas aplicaciones, como los buenos tutos que publicaron en TuxPepino sobre Beryl-vidcap, RecordMyDesktop e Istanbul. También hay una buena referencia a RecordMyDesktop en HacheMuda, y seguro que conocéis más buenos tutos, de modo que si es así, os invito a comentar. Pero como decía hay otras aplicaciones que pueden ser interesantes, y que simplemente incluyo para completar la lista:

Byzanz: un applet para poder grabar tu escritorio fácilmente.

Yukon: que parece indicado especialmente a la hora de capturar vídeos de juegos OpenGL.

ttyrec: que está dirigido a capturar consolas tty, y no pantallas gráficas, pero que puede ser muy curioso para cursos de consola en Linux.

pyvnc2swf: muy similar a la citada, pero basada en Python.

vncrec: otra que hace uso de un servidor vnc en local para ofrecer captura de screencasts.

xvidcap: algo antigua, pero que puede ser útil en ciertos casos.

camstudio: una aplicación más orientada a terrenos comerciales pero que parece interesante, y que tiene blog propio.

demorecorder: una aplicación que sí que es comercial :( pero que igual puede solventar tus necesidades.

Y para terminar, un screencast sobre screencasts ;) que publicaron en Linux Journal, y que da algunas pistas interesantes…

Hace unas semanas contaba cómo me había hecho con una Canon EOS 400D en EE.UU. gracias a la visita de una de mis hermanas que vive allí. Es obvio que comprar tecnología así es fantástico, sobre todo porque los precios americanos son normalmente más bajos que los europeos, y más que nada, por el cambio euro-dólar que nos beneficia de forma impresionante desde hace meses. Sin embargo, no tiene porqué ocurrir lo mismo cuando uno compra on-line, y yo acabo de sufrirlo en mis carnes.

En aquel post ya hablaba del “pisapapeles” de Canon que viene de serie con la cámara para que vayas apañándote, pero muy pronto me di cuenta de que la Canon pierde buena parte de su magia con ese objetivo, así que me lancé a la busca y captura de un Sigma 18-200 F/3.5-6.3 DC OS, un tele medio con estabilizador óptico y que me habían recomendado tanto los que comentaron aquel post (¡gracias!) como amigos y compañeros que pilotan de esto más que yo. Lo vi en eBay por 479 dólares (poco más de 300 euros, gastos de envío incluidos) hace exactamente 3 semanas, y fue uno de los mejores precios que encontré allí. Aquí la diferencia era notable, porque en la tienda más barata se superaban con creces los 400 euros, y en muchos casos el precio llegaba a los 499.

Eso hizo que me lanzara a la aventura, y nunca mejor dicho, porque ha sido todo complicado: el vendedor no se ha portado demasiado bien a pesar de su buena reputación (esas cosas pasan), y en aduanas me retuvieron el paquete gestionado por FedEx hasta que me llamé para pedir la recogida definitiva, previo aviso de lo que me tocaba pagar por aduanas y cargos de gestión varios. Nada menos que 78 euros (el IVA de la cámara principal responsable, claro), que han provocado que el objetivo me salga, más o menos, por 380 euros, y que hayan tardado estas tres semanas para que llegase a mis manos tras unos cuantos mails incómodos  y llamadas intermedias.

Y justo antes de escribir el post me encuentro con que el precio del objetivo ha bajado en muchas tiendas (por ejemplo, en la que recomendaba un lector llamado Chalez en su comentario) como Asha-es, donde resulta que ahora cuesta 359,90 euros más gastos de envío. Se ha juntado un poco la casualidad, la mala suerte, y más que probablemente la salida de algún modelo nuevo de Sigma que ha provocado el abaratamiento de este (aunque de eso no estoy seguro), pero lo que está claro es que a veces lo de intentar ahorrarse unos euros puede salirle mal a uno. Eso me pasa por avispillas.

Eso sí, el objetivo es una pasada ;) Para que os hagáis una idea, incluyo un par de fotos con el zoom al máximo en ambos casos. Primero la del pisapapeles, y luego la del Sigma. ¡Ya casi puedo aspirar a ser paparazzi!

iSlsk: Soulseek en el iPhone, vaya invento

20 de mayo de 2008 , a las 11:48 · 3 comentarios ·

Hace tiempo que no publicaba nada sobre el iPhone, pero tampoco he trasteado con él mucho últimamente. El otro día leí algo acerca de un cliente P2P basado en SoulSeek que permitía la descarga de música directamente al iPhone, pero no le presté mucha atención, hasta que vi el vídeo de funcionamiento ayer y me puse a probarlo. La pequeña utilidad se llama iSlsk (por cierto, su creador es un usuario argentino) y está disponible para descarga desde el Installer del iPhone, y una vez en ejecución uno se da cuenta nuevamente de que este cacharrín es sencillamente increíble.

El cliente de Soulseek para iPhone funciona perfectamente: tras la conexión inicial -si no tienes cuenta en Soulseek, metes usuario y contraseña nuevos y ya estarás dentro- puedes ponerte a buscar canciones compartidos por los usuarios de esta red, y en los resultados te indica el tipo de conexión que tienen con una cifra en Kbps (cuanto más, más rápido bajarán las canciones), y al pulsar sobre cualquiera de ellas comenzará el proceso de descarga, que almacenará la canción en un directorio específico creado por Soulseek.

Lo mejor de todo es que cuando esa descarga finaliza puedes importar esa canción en iTunes, de modo que desde el propio iPhone la incorporas a tu biblioteca musical sin más. En este apartado sí que es verdad que surgieron problemas, ya que pueden aparecer un par de mensajes que impiden la correcta importación de música:

Your Firewire GUID couldn’t be recognized and therefore music importing will not be available.
Your itunes database mount point couldn’t be recognized and therefore music importing will not be available.

A mí me salió el segundo mensaje, pero hay solución al canto con un poco de tejemaneje con WinSCP y putty. La guía completa para solucionar el problema está aquí.

Sólo me queda añadir que cuando hayáis terminado de seguir esos pasos tendréis que apagar por completo el iPhone y luego volverlo a encender, para ejecutar de nuevo iSlsk con los cambios aplicados, y a partir de ahí, a tirar millas. Sencillamente, genial.

Blu-ray ganó una batalla, pero no la guerra

19 de mayo de 2008 , a las 16:34 · 15 comentarios ·

Hace unas semanas aparecía en The New York Times un artículo revelador titulado “Blu-ray: Do Consumers Care?“, en el que el redactor -un tal Eric Taub- dejaba traslucir las dudas de los consumidores estadounidenses con respecto a este formato de alta definición. Y dejaba claro que a pesar de que Blu-ray ha ganado la batalla de los formatos de alta definición, aún le queda mucho camino por recorrer para situarse donde ahora está el DVD:

The ultimate success of Blu-ray depends not on how quickly consumers will be able to download movies from the Internet, eliminating the need for DVD discs, but on a much more basic factor: whether most people can even see the difference between a high-definition DVD image and a standard definition one.

O sea, que no importa demasiado que los discos BD ya sean la única alternativa viable para la industria: lo que importa es que los consumidores lo aceptemos como formato estándar, algo muy difícil para muchos teniendo en cuenta que los DVDs siguen siendo igual de populares… o incluso más que antes. Muchos usuarios no aprecian las diferencias y prestaciones del nuevo formato, o más bien, no las valoran, algo que a mí me resulta increíble teniendo en cuenta que la calidad de la imagen es claramente superior. Ya en un post de hace semanas presenté la diferencia entre la definición estándar (SD) y la alta definición (HD) comparándolas con imágenes de un capítulo de Lost, pero en aquel post y en los comentarios de su meneo había gente que afirmaba que lo de ver arrugas o gotas de sudor en los primeros planos y más definición en paisajes no era demasiado relevante. No lo entiendo. ¿La calidad de imagen no es relevante?


 

(Dejad el ratón encima de la imagen unos instantes para comprobar la diferencia)

Es evidente que la migración al formato BD va a ser muy, muy lenta: mientras que el DVD lo tuvo fácil por prestaciones (e impulso de la industria) frente al obsoleto -ya entonces- formato VHS, el BD se enfrenta a un estándar muy aceptado y popular, solvente, y que para la mayoría de la gente “está bien“. Incluso el genial Berto de Buenafuente (con su eterna cara de recién levantado, como leí en algún lado) lo comentaba en uno de sus monólogos, razonando que a él le daba igual lo del Blu-ray, porque lo que no iba a hacer era comprarse las películas que le gustan otra vez, pero ahora en alta definición. El monólogo fue genial en forma, pero no en fondo, porque no estoy de acuerdo con la conclúsión, o al menos, no en parte: puede que yo no me comprara las pelis que ya me gustaban otra vez, pero desde luego sí empezaría a comprarme las nuevas en este formato.

Y es que, chicos (y chicas, si alguna me lee), así no avanza el mundo. Hay que evolucionar y mejorar, y BD representa esa evolución. La calidad de imagen y alguna que otra mejora en tema de sonido y de interactividad -mucho se habla de BD-Live, pero a mí me parece otro invento marketiniano que no servirá “pa ná”- son demasiado importantes, y tarde o temprano hasta los más escépticos acabarán dándose cuenta y diciendo del DVD aquello que ahora decimos del VHS:

¿Cómo podíamos ver películas con esa calidad?

Pero es que además de al conformismo del mercado se une otra circunstancia esencial: la descarga de películas. Mientras que un DVD se puede ripear y convertir a DivX/XviD y otros formatos con una calidad respetable (además sonido AC3 5.1) en apenas 700 Mbytes o como mucho, 1,4 Gbytes, las pelis en alta definición son otro cantar, y aunque ya están apareciendo por ahí copias ripeadas de varios lanzamientos, las descargas no son moco de pavo, y a menudo ocupan un DVD convencional, si no más. Los beneficios son muchos y las conexiones de banda ancha están preparadas, pero de nuevo… ¿y los usuarios?

Lo cierto es que esta “guerra” de formatos de vídeo me recuerda a otra que tenemos también muy cercana: la del formato MP3, cuya existencia es una especia de blasfemia para los audiófilos, pero que para la inmensa mayoría de humanos es un formato perfecto para nuestras necesidades. Mucho se ha hablado de sus sucesores, pero ahí sigue, impasible, omnipresente. ¿Pasará lo mismo con el formato Blu-ray Disc? Iba a poner encuestita, pero no quiero abusar de vuestra atención, sobre todo a los que habéis llegado hasta aquí. Si es que me enrollo más que las persianas, qué horror ;)