Archive for octubre, 2007
Acabo de ver un post vía del.icio.us en el cual el autor explica cómo conectar la Xbox 360 a Internet de forma fácil y barata. La idea no está mal, pero es un poco compleja para los no iniciados: consiste en comprarse un router WiFi barato, un cable Ethernet y bajarse el famoso firmware DD-WRT que aumenta las prestaciones de muchos routers y los convierte en cajas llenas de sorpresas, algo que ya contaron en LifeHacker hace tiempo. Eso evitaría tener que comprar el adaptador Wireless para la Xbox que cuesta una pasta – aunque en eBay se puede encontrar mucho más barato, por ejemplo.
El proceso consiste en instalar ese firmware mágico en la Xbox 360 para luego hacer que el router se convierta básicamente en un punto de acceso inalámbrico, que conectado a la Xbox ofrecería conexión a Internet. Obviamente necesitaréis tener un router WiFi *real*, es decir, el que utilicéis en vuestra casa, para que ese 2º router coja la conexión de ahí.
Yo estuve en la misma situación cuando puse ADSL en casa: quería que el router estuviera en la habitación donde están los ordenadores, y no en el salón, donde está la Xbox 360. De modo que para conectarme a Xbox LIVE tuve que hacer uso de un truquito que seguramente os habrá salvado en más de una ocasión: la conexión compartida a Internet que ofrece Windows. Que yo sepa también se puede hacer desde Linux, pero la verdad es que en Windows XP la cosa se hace fácil. Hay un único requisito: disponer de un portátil con conectividad WiFi, y además, que no estéis usándolo mientras jugáis para otra cosa, claro.
Si cumplís ese requisito, ya sólo es cuestión de conectar el portátil a la Xbox 360 con un cable de red cruzado – cuidado, no vale un cable normal – y activar la conexión compartida a Internet de Windows. En la base de conocimiento de Microsoft lo explican, pero en esencia el proceso es el siguiente:
1. Os vais a Conexiones de red (Inicio->Panel de control->Conexiones de red e Internet->Conexiones de red) en el portátil, y allí tendréis ‘Conexiones de redes inalámbricas’ y ‘Conexión de área local”.
2. Pincháis primero con el izquierdo una vez en la de área local
3. Mantenéis la tecla Ctrl y pincháis en la inalámbrica, de modo que queden las dos seleccionadas.
4. Soltáis el Ctrl y pincháis con el botón derecho del ratón sobre la selección, y elegís la opción “Conexiones de puente”. No tengo la imagen aquí ahora, pero para que os hagáis una idea…

Eso creará una conexión de puente que hará que vuestro portátil se convierta en un punto de acceso inalámbrico, con el que además podéis seguir navegando, claro.
Y listo. A tirar de Xbox LIVE, aunque eso sí, conviene no tener la mulita o BitTorrent muy activos, que si no la conexión en las partidas puede verse perjudicada…
Hoy ha aparecido al fin openSUSE 10.3, la última edición de una distribución de Linux que fue durante mucho tiempo mi favorita y que desde la versión 10.1 perdió parte de mi interés por dos razones: [tag]Ubuntu[/tag] me conquistó, y además [tag]openSUSE[/tag] descuidó algo tan importante como el sistema de actualización de paquetes.
No obstante, habrá que darle una buena oportunidad a [tag]openSUSE 10.3[/tag] porque sus desarrolladores prometen muchas y buenas cosas, de las que he destacado 10 que creo que son las más importantes:
1. KDE 4: Aunque la versión de serie que podremos instalar es la 3.5.7, ya hay una preview (no es la final) de KDE 4 que los usuarios pueden instalar para comprobar el funcionamiento de algunas aplicaciones.
2. GNOME 2.20: El GNOME de siempre, pero más chulo.
3. YaST GTK: El centro de control de openSUSE (y de las SUSE anteriores) siempre había hecho uso de las librerías Qt (propias de KDE) pero ya hay una versión GTK que además es la que funcionará por defecto.
4. 1-Click-Install: la nueva herramienta para instalar de forma fácil todo tipo de herramientas y utilidades, y explican su funcionamiento en detalle aquí.
5. Códecs multimedia: Por primera vez en la historia openSUSE incluye soporte de serie para el códec de compresión MP3, así que podréis escuchar vuestra música en este formato sin problemas. El resto de códecs – como los necesarios para ver DVDs – habrá que seguir instalándolos aparte, pero esto es la historia de nunca acabar en Linux. Aún así, en este enlace de la comunidad openSUSE hay instrucciones para aprovechar la característica ’1-click-Install’ para este propósito.

6. Repositorios ‘community’: En Novell se han dado cuenta de la importancia que tienen estos repositorios alternativos y ahora los integran con los repositorios ‘oficiales’. Así no tendremos que configurar nada para poder acceder directamente a todo tipo de paquetes preconfigurados.
7. Compiz Fusion: La inclusión de Compiz Fusion de serie es una de las características más esperadas por los usuarios de openSUSE, sobre todo teniendo en cuenta el grado de perfeccionamiento al que se está llegando.
8. Virtualización: Este tecnología sigue ganando adeptos, y aunque Xen sigue siendo un hueso duro de roer para usuarios finales, openSUSE incluye también VirtualBox, una aplicación menos ambiciosa pero igualmente válida, como demuestra este video en el que se guia al usuario para que corra WinXP sobre Ubuntu, pero la idea es idéntica en openSUSE.
9. Mejoras internas: según dicen sus desarrolladores, la nueva edición llega con tiempos de arranque mucho menores – eso espero – y con un tratamiento ligeramente distinto de los discos IDE y SATA. Lo explican mejor en las ‘Release Notes‘.
10. Sistema de paquetes renovado: lo explican claramente aquí, y según sus palabras, el nuevo sistema es “an awful lot faster“, o lo que es lo mismo, la caña de rápido.
No está mal, no está mal
Y eso no es todo: podéis comprobar qué versiones de los paquetes más relevantes se incluyen, aquí tenéis una tabla bastante completa.
Es todo un arte eso de utilizar Photoshop para editar una imagen original de forma que sus protagonistas sean otros, y está claro que Bill Gates ha sido uno de los claros objetivos de los artistas digitales. Os aseguro que hay una inmensa cantidad de imágenes al respecto, así que aquí van unas cuantas:
El resto, pinchando en “Te falta lo mejor de esta entrada”, que si no este post queda demasiado grande…
Digan lo que digan los sitios que apoyan a ultranza el sistema operativo Linux, una de sus debilidades reside en la incompatibilidad hardware de algunos dispositivos. Es una realidad que cada vez está siendo minimizada gracias a los esfuerzos de los desarrolladores independientes, pero esa limitación sigue existiendo. Y uno de los campos más frecuentes en donde se presenta este incómodo obstáculo es en la compatibilidad de tarjetas y chipsets inalámbricos.

Yo tuve durante mucho tiempo mis más y mis menos con este tema, y mi tarjeta inalámbrica PCI del año catapún con chipset RaLink RT2500 funcionaba con algunas distros, pero otras ni se enteraban hasta que no recompilaba el módulo disponible y tiraba del famoso iwconfig. Este proceso no es aconsejable para los usuarios noveles que quieren instalar Linux en su portátil, así que había que buscar alternativas, y lo cierto es que haberlas, haylas.
La primera de ellas es ndiswrapper, un ‘disfraz’ que permite que Linux utilice como controladores los mismos ficheros que se utilizan en Windows. Este wrapper envuelve esos controladores y de alguna forma – que no logro comprender – consigue que mediante ellos Linux sea capaz de acceder a las funcionalidades del dispositivo. No soy un experto en el tema, pero hace poco tuve que utilizar precisamente este procedimiento para utilizar una llave USB con WiFi inalámbrica de SMC en mi equipo Media Center.

No tuve que compilar nada y los drivers funcionan sin problemas, pero no es una solución ‘aceptable’ desde el punto de vista de la filosofía del código abierto, en la cual todos los componentes deberían tener asociado su código fuente. Esto no es así en muchos casos, pero esos locos de la programación han logrado desentrañar los misterios de muchos dispositivos aplicando los principios de la ingeniería inversa. Y esos esfuerzos dan su resultado. Recientemente localicé un proyecto llamado WiFix que trata de facilitar la tarea de aprovechar sus chips inalámbricos a todos los usuarios de Linux.
Para ello WiFix ofrece un programa que detecta el tipo de chipset que tenemos en nuestra máquina, y nos guía a la hora de conseguir los fuentes para compilar el código de esos controladores libres, generar los módulos necesarios e incluirlos en la secuencia de arranque del sistema para que la tarjeta siempre se active en nuestras sesiones. Lo interesante es que además permite que cualquier usuario ayude a ir mejorando su versatilidad. Para ello si usamos ndiswrapper para esta tarea podremos ejecutar un comando específico (ndiswrapper -l) que realiza un listado de los controladores Windows implicados en este tipo de dispositivos.
Este esfuerzo tan notable de un programador independiente me recuerda que recientemente apareció una noticia igualmente prometedora para el mundo Linux: Novell ya tiene a una persona coordinando todos los esfuerzos de la empresa por escribir controladores de dispositivos. Si un fabricante está interesado en dar a sus productos soporte para Linux, tan sólo tiene que ponerse en contacto con Novell y ellos le ofrecerán un controlador libre y además, gratuitamente (free, y free). Una idea magnífica que ha tenido tan buena aceptación que su responsable ha pasado a dedicar todo su tiempo a esta tarea. Esa noticia se une también a la intención de AMD de liberar las especificaciones de sus GPUs para el desarrollo de controladores libres. Un paso adelante por parte de AMD/ATI, admirable, y que los chicos de NVIDIA deberían imitar.
El pasado evento musical de Apple me dio una sorpresa inesperada: una canción utilizada para anuncio de los nuevos iPod nano (en el enlace tenéis el vídeo de la presentación, con el anuncio del que hablo en el minuto 24:20) que tenía un ritmillo muy curioso y con el que no acabé de quedarme.
Sin embargo hoy el destino ha vuelto a hacer de las suyas y me ha vuelto a redescubrir aquella canción, que se llama “One, Two, Three, Four” y que está interpretada por Feist. Mola como canta la chica, algo sesentera, pero chulis.
De vez en cuando me mola meter un post con vídeos, algo que el bueno de Netam y yo calificaríamos de “usar tácticas cucas”
Hace poco tuve que escribir un tema sobre el estado actual de AmigaOS, el sistema operativo de los ordenadores Amiga que tantas alegrías dio a sus usuarios y que ahora está en plena decadencia, como la plataforma en sí. En el artículo no podía evitarlo: el tono era tan deprimente como el de este post, porque por mucho que quiera, debo admitir que el Amiga está muy cerca de morir como plataforma.
A pesar de llevar años desconectado de la máquina como tal, siempre he tratado de seguir la actualidad del sistema operativo y de las propuestas hardware que han surgido tímidamente, pero todo ha sido en vano. Seguir al Amiga es incluso peor que seguir al Atlético de Madrid – que por cierto, ahora está fuerte
– porque este ordenador lleva años sin dar alegrías, y sólo ofreciendo promesas que nunca se cumplen.

Hace unas semanas estuve planeando traducir íntegramente la serie de tres artículos que publicaron en Ars Technica sobre la historia del Amiga, una serie de textos realmente ‘mágicos’ que me llevaron a recordar esos buenos y viejos tiempos. Os recomiendo su lectura – eso sí, en inglés, porque cuentan muchas curiosidades interesantes:
A history of the Amiga, part 1: Genesis
A history of the Amiga, part 2: The birth of Amiga
A history of the Amiga, part 3: The first prototype
Sin embargo, el análisis de la situación actual es muy distinta, y aquellas glorias pasadas son sólo eso, glorias pasadas que dudo mucho que jamás vuelvan a retornar. Los responsables de la firma nunca supieron o quisieron apostar por la plataforma, y el constante cambio de manos de la marca, los derechos y la tecnología han hecho que el Amiga acabe convirtiéndose en una pantomima.
De esto último me ha convencido el último artículo de OSNews, un diario digital que sigo frecuentemente y en el cual han realizado durante todos estos años un seguimiento de esta plataforma errática. Sin embargo, en el último post el autor ha reconocido lo evidente: el Amiga es una máquina que puede que no esté muerta del todo, pero su estado es ‘peor que comatoso’. No puedo estar más de acuerdo con las apreciaciones finales del autor:
However, slowly, but surely, the realisation starts to dawn on me that the Amiga platform will never crawl out of the valley it currently resides in. Beating upon beating it takes; false promises, lawsuits, delays, you name it. I would not want to classify the Amiga as dead (I mean, there are still those Three Men And A Cow who own an AmigaOne with OS4), but to say that it is in coma is almost too positive.
No obstante, aún es posible rescatar esos recuerdos a través de al menos dos métodos. El primero, cómo no, recurrir a UAE (Unix Amiga Emulator) en alguna de sus formas. De hecho, yo lo hice recientemente y me instalé la versión para PSP de este emulado y me jugué un par de partidas al Alien Breed II. Buf.
La segunda, tal y como apuntan en OSnews, reside en descargar e instalar AROS, un sistema operativo que se basa en AmigaOS 3.1 y que recupera parte del encanto de aquella legendaria plataforma. Lo bueno es que esta propuesta funciona bajo plataformas x85 – ya no es necesario hardware PPC ni otras combinaciones extrañas – así que puede que le eche un vistazo a través de VMware o cualquier otra solución de virtualización.



















