Es bueno estar en casa. Claro que me he venido con una impresión increíble del Summit. No daba mucho por este ciclo de conferencias, pero he aprendido un montón de cosas, he conocido y hablado con gente muy interesante y he tenido la oportunidad de escuchar dos de las mejores (si no las mejores) keynotes de mi vida. Lo más gracioso es que ninguna de las dos era eminentemente técnica, sino más bien “discursos sociales”. En el primero de ellos Negroponte desveló todos los secretos del proyecto OLPC (One Laptop Per Child), una iniciativa en la que intervienen activamente AMD y Red Hat. Había oído hablar de esta idea, que básicamente pretende dotar a los chicos de todo el mundo (con especial atención a los menos favorecidos) con un portátil de bajo coste (100 dólares) y características muy peculiares. El hardware es limitado, pero más que suficiente para la educación, mercado al que va destinado. Con Linux de base (Fedora Core 5, que supongo que irá capado), soporte WiFi y sin disco duro (la memoria Flash incluida, de 512 Mbytes, es el medio de almacenamiento), pero con varios puertos USB, este dispositivo tiene una característica muy peculiar: su mecanismo de alimentación. El famoso crank (manivela) que se veía en los primeros prototipos existirá, pero será utilizado de forma distinta. El motivo es el de cargar el portátil mediante energía cinética (el movimiento de nuestro brazo), ya que en muchos países se usará en localizaciones donde no habrá red eléctrica. Negroponte se mostró no sólo inspirador, sino totalmente convencido del futuro de la idea. Para él el cuándo no era importante. Simplemente, el proyecto iba a estar ahí, y es que para finales del 2007 se preve que haya del orden de 100 millones de unidades preparadas para su distribución, aunque algo antes ya habrá OLPCs en varios países. Negroponte habló de una anécdota muy curiosa, según la cual habló con un directivo de una empresa de TFTs (la que incluye el OLPC es realmente peculiar, con un modo de baja energía de una concepción prodigiosa). Cuando le habló del proyecto, le explicó que las pantallas no debían ser de la máxima calidad y que podían tener algún defecto, porque se trataba de ahorrar costes, a lo que el directivo dijo que no era su idea de mantener la reputación de su afamada empresa. Negroponte le dijo “Es una lástima, porque necesitamos 100 millones de unidades al año”. El directivo, obviamente, cambió de parecer ;-) . Y yo mientras, refrescándome con las botellitas de agua que había por doquier y que tenían una etiqueta más que peculiar:

La otra conferencia, aún más impactante, fue la que ofreció Eben Moglen. Este abogado y profesor de Derecho en la Universidad de Columbia es el máximo responsable (o uno de los máximos) de la aparición de GPL 3. La conocida licencia que se originaba por parte del grupo GNU (del cual Stallman es máximo representante) hace dos décadas sigue su carrera imparable hacia la protección de la libertad del software. Con una especial atención a las patentes, el nuevo texto fue solo uno de los puntos que rozó Moglen en la superficie. No es normal que alguien hable durante 30 minutos sin ninguna ayuda audiovisual, sin parar, con una claridad de ideas y una dialéctica simplemente excepcional. A mí se me pusieron los pelos de punta en un par de ocasiones, y eso que soy un tío bastante insensible a las típicas keynotes, pero como me diría un directivo de HP con el que hablé algo después “había olvidado el poder de las palabras, o que un discurso podía emocionar y hacer a miles de personas revolucionarse”. Ese era el tipo de discurso. La foto no es muy buena, pero ahí está el campeón de Moglen en directo.

Evidentemente, ha habido mucho más en el Summit, pero no me quiero extender. Baste decir que obviamente todos nos mostrábamos interesados por la adquisición de JBoss (cerrada hoy, el día de la bestia :-) ), y que hubo, al menos para mí, un tema estrella sobre el resto: la virtualización. Creo que fui a todas las sesiones sobre el tema (unas 10, aproximadamente) y pude conocer de primera mano los avances que Xen, XenSource, Intel, AMD (estas dos últimas por separado, claro) y la propia Red Hat están logrando entre todas. Preparaos, porque VMware está en cierto peligro, y eso a la empresa le viene de perlas. De momento yo ya me instalé por fin mi primera máquina virtual bajo Linux, gracias a un Hands-On-Labs que los chicos de Red Hat impartieron a partir de Fedora y de Xen 3.0.1. Fue una Fedora dentro de otra, en realidad, pero esa limitación (la de instalar solo SSOO GNU/Linux) tiene los días contados, y pronto (creo que para después del verano) será posible instalar otros SSOO (por ejemplo, Windows) bajo el nuevo Xen, siempre y cuando contemos con un microprocesador con tecnología AMDV (Pacifica) o Intel VT (Vanderpool). ¡La cosa promete!