Archive for noviembre, 2005
Nunca fui demasiado aficionado a Slashdot. Y menos aún a Barrapunto. El sistema de publicación del primero fue plagiado más tarde por otras webs en las que nació el concepto de blog comunitario, pero Slashdot es mucho más que eso. Su influencia en los medios y entre los usuarios es inmensa, y estar slashdotted es como ganar un galón. Sin embargo, y aunque muchas de las historias son realmente interesantes y se adelantan al resto de los medios en el tiempo (algo que Wired hace en el papel), otras tantas me resultan totalmente desechables. Evidentemente, el espectro de noticias cubierto por los usuarios de la web es realmente amplio, pero lo cierto es que sucede. Uno de los fundadores, Jeff Bates, no lo desmiente en una reciente entrevista publicada en InformationWeek:
Rob Malda and I have always kind of viewed running Slashdot as, “We run the pub.” We run the menu. We know what we’re going to serve at the bar, but really the real meat of it is people coming in and talking about things, looking at things.
A raíz de ese concepto, ciertamente interesante frente a todo lo que había anteriormente, ha surgido Digg, un portal igualmente comunitario con un sistema en el que los editores son los propios usuarios. Cuanto más interesante sea una historia, más posibilidades tiene de ser publicada mediante un curioso y llamativo sistema de votación. Con una cuenta de usuario no sólo podremos votar, sino que obviamente tendremos una forma de controlar las historias que nosotros o nuestros conocidos votaron, por lo que el concepto de red social se hace aún más patente. Los enlaces marcados quedan almacenados, de forma que también podemos hacer referencia a ellos en nuestros blogs, y, desde luego, en cualquier momento podemos escribir una entrada que, si es interesante, podrá ser vista por el resto de internautas en la página principal. No quedará en el olvido, no obstante, ya que siempre podremos bucear entre las noticias “pendientes de aceptación” que han publicado los usuarios. El único conflicto: aún más morralla que en Slashdot. Con todo y con eso, me quedo con Digg. Una idea brillante.
Hace muy poquito hablé de la reciente entrevista (de las muchas) que concedió recientemente Kevin Mitnick. Al hilo de uno de sus comentarios finales leí hace poco otro dato curioso. Mitnick decía que de poco servía invertir en seguridad si no alertabas a los empleados del peligro potencial de la ingeniería social:
A company can spend hundreds of thousands of dollars on firewalls, intrusion detection systems and encryption and other security technologies, but if an attacker can call one trusted person within the company, and that person complies, and if the attacker gets in, then all that money spent on technology is essentially wasted
La ingeniería social precisamente define este tipo de actividades, en las cuales una persona trata de obtener información privilegiada simplemente convenciendo a la víctima de que es alguien de confianza. Resulta difícil recomendar prácticas para evitar este tipo de acciones, pero al hilo de este peligroso principio de todo hacker (y lamentablemente, de los crackers) me ha parecido interesante recordar que existe una forma más de proteger nuestros datos: encriptándolos.
La encriptación de los datos es una de las formas más sencillas que los modernos sistemas operativos nos proponen acceder a un mecanismo realmente potente. Los sistemas de ficheros encriptados son la última de las avanzadillas que utilizan tanto Windows como Linux, que proponen mecanismos sencillos (o directa o indirectamente a través de pequeñas utilidades) que nos permiten cifrar el contenido de una carpeta y todo lo que haya en ella (incluidos sus subdirectorios) para que sólo nosotros podamos acceder a tales contenidos. Además de la encriptación tendremos un segundo e imprescindible requisito: acceder a nuestra sesión de Windows mediante nuestra contraseña de usuario. Si entramos directamente en el sistema con el inicio automático (algo que también es posible y cada vez más frecuente en Linux) la encriptación servirá de poco, ya que el usuario que esté delante de la pantalla tendrá precisamente nuestros mismos privilegios, al no haber tenido que introducir contraseña alguna. En un artículo de MSDN se habla del sistema de encriptación presente en Windows, que como muchos sabréis se puede activar fácilmente accediendo a las propiedades de la carpeta o fichero a encriptar, pinchando en las opciones avanzadas y activando la casilla adecuada. .
Eso sí, conviene hacer una copia de las claves utilizadas en caso de que las perdamos (lo que haría irrecuperables los datos encriptados) tal y como explican desde las propias páginas de Microsoft. Para Linux tenemos una buena referencia en la excepcional Linux Journal, en la que disponemos de un artículo en tres partes (primera, segunda y tercera) en la que se nos habla de GPG y de sus prestaciones como sistema de encriptado. Aunque existen numerosas alternativas (estáis invitados a recomendar cualquiera de las que utilicéis) es un buen principio para asegurar un poquito más nuestra privacidad.
No hace mucho comentaba en la entrada sobre Hollywood OS que una de las típicas situaciones que se veían en las películas era la de que el sistema operativo (y en última instancia, el escritorio) de cualquier ordenador se mostrase instantáneamente. O los protas tienen ordenadores con modos de suspensión súper avanzados, o es que los usuarios hollywoodienses no apagan más que el monitor y dejan que el gasto energético siga creciendo exponencialmente.
Ya sugería en aquel momento que la idea no es del todo descabellada, y que de hecho no está muy lejos el día en que los tiempos de carga de los sistemas operativos tradicionales se reduzcan de manera determinante. Algo que acaba de apuntar en su columna editorial de la revista de noviembre Javier Pérez Cortijo, director de PC Actual, y que señalaba también como una de las grandes promesas del futuro más próximo en informática. La razón: Intel acababa de presentar la tecnología Robson en el IDF, que en realidad no sustituye al disco duro tradicional, sino que le ayuda con la presencia de una memoria Flash. El funcionamiento es sencillo: esa memoria, de tamaño adecuado (un giga parece ser la cifra manejada por el momento, aunque se puede llegar sin problemas a los cuatro), se usa para almacenar la información más frecuentemente accedida y evitar así que el disco duro trabaje más de lo estrictamente necesario. Samsung y Microsoft ya presentaron un prototipo hace meses con este objetivo, que permitiría reducir drásticamente el consumo de los portátiles (por citar el ejemplo más claro) y que, entre otras cosas, permitiría tiempos de arranque de los sistemas operativos realmente espectaculares. Un ingeniero de Samsung lo explicaba haciendo referencia al ahorro energético que supone para los nuevos sistemas de almacenamiento:
In the hybrid, the drive rarely spins. In the prototype hybrid being shown off Monday at the Windows Hardware Engineering Conference, the drive spins only about 30 to 45 seconds every half hour.
La memoria Flash (de la que podéis obtener una excelente información en este documento de Intel) tiene tiempos de acceso notables (aunque no tan rápidos como los módulos de memoria tradicionales de nuestros PCs), y su implantación está muy extendida: los reproductores MP3 (como los iPod nano, por ejemplo) la utilizan desde hace tiempo y en este campo ha podido demostrar sus virtudes para el ahorro de energía y el ahorro de costes y complejidad frente a la presencia de las partes mecánicas que se integran en discos duros de pequeño formato. Así pues, Robson se sitúa como una excelente opción para mejorar no sólo la autonomía de nuestros equipos, sino principalmente para reducir los tiempos de carga y operación de muchas de las tareas que realizamos habitualmente con nuestros PCs. Tal y como apuntaban en el artículo de CNET,
Robson will cut the amount of time it takes from when you hit the “on” button to when the PC can operate, the time it takes to go from a sleep state to an active state, and the time it takes to launch an application
Obviamente, habrá áreas en las que no será posible apreciar mejoras, ya que son muy dependientes del sistema de entrada y salida con dispositivos de almacenamiento masivo. Sin embargo, preveo la implantación de estas soluciones más pronto de lo que podría esperarse, y no sería extraño que el año que viene algunos fabricantes comenzaran a incluir dichas opciones en sus máquinas. Y no es que me quiera convertir en Rappel de la informática (Dios me libre), porque en otras plataformas como la de Apple hay referencias muy interesantes que apuntan a una posible utilización de esta tecnología en los futuros portátiles de Cupertino. Unos portátiles que, según los últimos rumores (ya que estamos…) podrían aparecer en el segundo trimestre del 2006.
Tal y como desvelan en PSPUpdates, el portal imprescindible para todos los fans de esta consola, en una semanita estará disponible una aplicación que probablemente revolucione (otra vez más) el panorama consolero. Se trata de PSP Advance, que será lanzada el 9 de noviembre (fiesta de la Almudena aquí en Madrid, chulis) y que se convertirá, seguro, en una de las herramientas imprescindibles para todos los usuarios de PSP.
Ya existe una versión de prueba, que obviamente me he descargado ipso facto. La primera impresión no es tampoco para tirar cohetes: el acceso a las opciones del menú principal se realiza mediante el joypad analógico (que nunca me ha gustado, y que es causa de que al FIFA 2006 sea un poco paquete), algo incómodo que yo creo que deberían complementar con el digital de toda la vida. La interfaz visual es muy Manga, está algo cargada y puede que a algunos no les convenza, pero supongo que este apartado será totalmente configurable, aunque yo no he visto cómo cambiarlo. Muchas de las opciones aún no están disponibles, pero aún así las que lo hacen todavía se encuentran en una fase que yo no calificaría de demasiado estables: puedo reproducir mis MP3 (con varias visualizaciones de la acualización en pantalla), pero si toco en algunos de los botones (Start, Select, el triángulo, a saber porqué) la consola se queda tonta.
La función para ver las fotos no estará disponible hasta navidades, y la de los vídeos (que eso sí, no necesitarán conversión, habrá que ver el rendimiento final) sí que lo hace, aunque sólo he podido ver un pequeño vídeo de prueba cuya calidad no tiene nada que hacer con la que ofrece la compresión AVC. La novedad más importante en mi opinión es la inclusión, además de esas funciones multimedia, de un navegador propio que permitirá a los usuarios como yo (de la 1.50) navegar por Internet tranquilamente, algo que desde que realicé el downgrade no puedo hacer. O más bien, no quiero, porque los navegadores del Tenchi no mon, WipeOut Pure y el 2ch Browser son para llorar.
En cualquier caso, esperaré a ver las impresiones finales de los que compren (será comercial) esta aplicación para saber si realmente vale la pena o no. Una buena noticia que se añade a otras recientes que no he comentado porque ya saturaban los típicos portales sobre consolas y videojuegos. En primer lugar, que le PSP ya ha vendido más de 10 millones de unidades en todo el mundo (impresionante, no tiene ni un año de vida), pero es que además el número de películas vendidas en formato UMD es de más de 20 millones. Nunca lo hubiera imaginado, porque aunque yo tengo Spiderman 2 (como todo el mundo, supongo) y la calidad es impresionante, no le veo demasiado sentido a comprar una película en un formato tan cerrado y propietario. Pero parece que hay mucha gente que opina lo contrario. Los lanzamientos en hardware y software no se limitan al citado PSP Advance: Sony presentó hace algunas fechas Media Manager, una aplicación para gestionar todos tus medios digitales y así hacer frente al iPod (que también está vendiendo lo suyo en cuanto a vídeos, otra sorpresa). No la he probado (de nuevo, es de pago), pero parece un interesante complemento para aquellos (que son muchos) que utilizan su PSP para algo más que jugar.
Y a punto de entrar en escena están el esperado y deseado disco duro de Datel con batería incorporada, y, sobre todo (creo yo) el PSP2TV, el cacharrito que permitirá conectar nuestra PSP a la tele y ver pelis o jugar a juegos en el televisor tranquila y apaciblemente. Habrá que ver la calidad de la imagen, pero todo apunta a que va a estar muy bien.








