La Xbox One vuelve a ser candidata, adiós a la polémica

20 de junio de 2013

xbox one

Ni conexión de 24 horas, ni políticas raras para jugar a juegos de segunda mano. Todo vuelve a su cauce en Microsoft con un post de Don Mattrick (el mismo que se debió llevar unas cuantas bullas por su frasecita del otro día) en el que éste directivo hace honor al famoso “rectificar es de sabios” y da las gracias (supongo que sin demasiada alegría) a los usuarios por ese feedback que han hecho sobre estos temas.

Así pues, se acabó la historia. Esa decisión de volver a la misma filosofía que impera en la 360 actualmente tendrá ciertas consecuencias (el disco físico tendrá que estar metido en la unidad BD para jugar, y no podremos “llevarnos los juegos” con nosotros como era la idea con la idea del DRM original). Y sin embargo, eso son pequeñeces. Por una vez las quejas han tenido su efecto.

Veremos si otros toman ejemplo y rectifican. <coughapplecough>

Lo importante es que hablen de ti, aunque sea mal

18 de junio de 2013

iOS 7 iconos

Llevamos una semana. Solo quedan, aproximadamente, 16 o 18 más en las que es probable que todos y cada uno de los días aparezca algún post sobre un tema que es crucial para la humanidad:

Los iconos de iOS 7

Es increíble lo que algo tan absolutamente chorra puede generar. Debates y más debates sobre su aspecto, su poca consistencia, el probable uso del LSD –del que Jobs aparentemente tanto partido sacó– para diseñarlos, y otras reflexiones más o menos simpáticas que acaban teniendo relevancia cero, como ciertamente también lo tiene este post que solo sirve para que yo me desahogue.

Pero es que estoy muy cansadete de que Apple logre portadas y titulares en todos los medios con estas cosas. No es ni mucho menos la primera vez que temas como éste se aprovechan para mantener a la empresa de Cupertino en el candelero. El caso más flagrante fue, si no recuerdo mal, el del famoso “copiar y pegar”, del que ya hablé en su correspondiente post en 2009. Pero desde luego hay muchos más.

Y es que lo importante para Apple es que hablen de ella, aunque sea mal. No se gastan un céntimo en publi online (esto me duele especialmente, porque vivo de ello), impresa o radio. Sólo invierten (que yo sepa) en alguna que otra campaña en TV y en las mamparas de las paradas de autobús y metro, así que maximizan esfuerzos al máximo.

Por lo menos hay cosas simpáticas que salen a raíz de esto. Y la mejor en este caso, seguro, es el sitio web jonyiveredesignsthings. No tiene desperdicio. Por cierto, lo has conseguido de nuevo, Apple. He hablado de ti, aunque sea mal.

 

Por qué la PS4 podría ser mi próxima consola

14 de junio de 2013

PS4 DualShock 4

Esta semana hemos podido conocer buena parte de los detalles que nos faltaban por conocer de la Xbox One (mi post récord en Xataka) de Microsoft y la PS4 de Sony, y en ambos casos las prestaciones sobre el papel eran muy similares. Aun cuando las diferencias existen en algunos apartados del hardware -por ejemplo, esa memoria GDDR5 en la PS4 de la que veremos si realmente se saca provecho– en esencia nos encontramos ante una nueva generación que sobre todo repite el mantra de sus antecesoras: las consolas no son más que PCs reconvertidas a un formato específico para juegos.

Esto es más verdad que nunca ahora que en ambos casos se hace uso de una APU de AMD (de momento, sin especificar modelos), pero en el caso de la Xbox One la propuesta original está aderezada con dos componentes especiales, Kinect y su funcionamiento como PVR. La obligatoriedad de comprar y usar Kinect es ya de por sí inquietante (no sé vosotros, pero mi Kinect está muerto de risa el 99% del poco tiempo que enciendo la consola), pero esa apuesta por PVR está orientada de momento al mercado de los Estados Unidos, así que esa fantástica oferta de contenidos en lo que a televisión IP se refiere me temo que aquí será algo muy de futuro.

Pero lo más preocupante no será eso. Ni tampoco qué juegos tendremos en una u otra plataforma, porque los anuncios iniciales son solo un juego de despistes: los desarrolladores se volcarán en una u otra plataforma (o en las dos) según despeguen en el mercado. Y el despegue de la Xbox One está viéndose muy comprometido por un hecho fundamental.

Que en Microsoft están siendo gilipollas. 

Gilipollas con el tema de los juegos usados, gilipollas con esa misteriosa necesidad de tener la consola conectada a Internet, y por supuesto gilipollas con esa obsesión por convertir al jugador en un objeto monitorizable y, en suma, en culpable hasta que se demuestre lo contrario. Hasta hace unos días tenía mis reservas con todo este desastre de comunicación de Microsoft, que sigue sin aclarar del todo muchos de esos términos. Pero aún así mi admiración por la actual plataforma (la Xbox 360 es un maquinón, y Xbox LIVE es sencillamente genial) equilibraba la balanza. Y entonces llegó la frase (y no suelo tirar de negritas por aquí) de Don Mattrick, jefazo de esa élite sobradilla de MS:

We have a product for people who aren’t able to get some form of connectivity. It’s called Xbox 360.

Querido Sr. Mattrick, se merece usted tres palabras que solo habían recaído en otro ilustre hace ya bastante tiempo:

Es usted gilipollas. 

Esa frase, como comentan sabiamente en TechCrunch, podría representar la mayor metedura de pata en el ámbito de la comunicación en la historia de la división de entretenimiento de Microsoft. No sé las consecuencias que podrá tener a largo plazo, pero sí sé que de momento mis opciones de comprar una Xbox One se han visto notablemente reducidas. Y eso, claro está, deja una única opción si en el futuro me planteo renovar mi parque consolero: Srta. PS4, pase usted a escena.

Gigas, el nuevo hosting para Incognitosis y Osphérica

14 de junio de 2013

gigas

Hace unos días que quería hablaros de una novedad importante en Incognitosis y también en Osphérica. Ambos están hospedados ahora en un servidor privado virtual (VPS) de Gigas, una empresa española con la que tuve la oportunidad de contactar en el pasado por temas profesionales y que ahora será parte vital de la infraestructura de este blog y del aún jovencísimo Osphérica.

Es la primera vez desde que empecé mi andadura como blogger que hago uso de un hosting patrocinado. Eso puede levantar suspicacias, por supuesto, pero en este caso, las garantías iban por delante. Estuve probando el hosting de Gigas para proyectos en mi anterior empresa, y hace poco se me ocurrió contactar con ellos para hablar sobre un posible patrocinio. Y lo cierto es que estoy encantado, porque sus responsables pusieron todo de su parte para completar el proceso.

Tampoco es que fuera necesario mucho: el servicio de Cloud VPS de Gigas es fantástico, y hasta usuarios poco experimentados no deberían tener problemas en poner en marcha un VPS que puede estar basado en distintas distros Linux (en mi caso concreto, Debian 6 64 bits, cuya instalación se realiza en apenas 3 minutos), tras lo cual tendrás tu acceso SSH y un sencillo panel de control para evaluar si todo funciona correctamente. A partir de ahí, el control es tuyo (o mío, claro ;) ) y la puesta en marcha de los servicios que quieras ofrecer desde ese hosting es prácticamente ilimitada.

Ya sabéis que en los últimos tiempos había hecho algunos cambios en este sentido. Aunque durante mucho tiempo confié en Dreamhost -sobre todo por precio, lo reconozco- para hospedar Incognitosis, el año pasado decidí aprovechar mi experiencia como sysadmin para juguetear con un servicio más bien espartano, Prgmr, del que por supuesto también me atrajo el coste. La experiencia ha sido buena (quizá demasiado espartana, cierto), lo que me hacía valorar una opción algo más cómoda. Y el patrocinio me permite no preocuparme de los costes -en mi caso tampoco son muy elevados, estos blogs no son (para lo bueno y para lo malo) grandes glotones de recursos-, además de disfrutar de todas las garantías de un equipo con muchas tablas.

Los beneficios ya se han empezado a notar. Si vivís en España, puede que hayáis apreciado una ligera mejora en los tiempos de carga. Eso de tener los centros de datos en nuestro país es especialmente interesante para acelerar esa carga de la página. Además el servidor es más potente y dispone de más margen ante posibles picos de tráfico (a mi efectos Menéame, je), así que durante una buena temporada, y a no ser que de repente este blog se convierta en un Daring Fireball a la española, estoy más que tranquilo con esta propuesta.

Veréis pequeños (y lógicos) cambios en Incognitosis (pie) y en Osphérica (pie y banner en la barra lateral) que dejan claro que esta colaboración funciona en ambos sentidos. Llevo poquitos días y todo ha ido como una seda, pero en los próximos meses probablemente vuelva a hablar de este proveedor: habrá que hacer balance y confirmar que el cambio -seguro que sí- ha sido un éxito y un acierto.

¿Quo vadis, iOS 7?

11 de junio de 2013

ios7-incognitosis-2

Cuántas cositas que contar, y qué poquito tiempo para hacerlo. Ayer hubo sobrecarga de temas importantes. Sobre todos ellos destaca uno muy especial, el de Edward Snowden, responsable de las filtraciones sobre el escándalo de la NSA y el programa PRISM. Pero ya he escrito mucho de eso en Xataka –uno, dos, tres, cuatro posts, y lo que me falta– y se echaba de menos un artículo para poner un poquito firmes a los chicos de Apple.

Y qué mejor que hacerlo sobre iOS 7, esa nueva versión del sistema operativo móvil de Apple que todos esperábamos como agua de mayo. Antonio, por ejemplo, ya ha hablado de ello esta mañana con uno de esos posts en los que va más allá de lo obvio y en los que destaca una de las claves de las tendencias tecnológicas actuales. Su idea de que hoy en día “todo es diseño” es muy cierta, y no solo para Apple, sino también para otras grandes como Microsoft o Sony, que en navidades nos ofrecerán su nueva generación de consolas que, en esencia, no aportan nada nuevo y que tratan de asombrar con detalles de diseño  que distraen la atención de lo verdaderamente importante.

Pero ahí está Apple, maestra de maestras en estas lides, y que sabe vestir como ninguna un lanzamiento para convertirlo en un fenómeno. Hoy Techmeme se levantaba teñida de tonos cupertinescos, como era de esperar, y en el puñado de artículos que he podido leer la impresión ha sido la misma. iOS 7 no convence.

Y no lo hace porque por primera vez en mucho tiempo su capa de diseño flaquea. No es consistente (algo en lo que he insistido y mucho hace un rato en Xataka Móvil) y deja muchos detalles por pulir. En iOS 7 tenemos:

  • Pocos aciertos claros en tema diseño: calendario, iTunes Radio, tipografías.
  • Algunos refritos mal ejecutados: el sobrecargado centro de control, las notificaciones hasta en la sopa.
  • Y, sobre todo, inconsistencias de diseño: degradados, iconos, iconografía en aplicaciones, distintos aspectos para cada aplicación de sistema.

La impresión general que me dan tanto las capturas como los vídeos sobre iOS 7 es de nuevo la de un rediseño inconsistente, que pierde en claridad en ciertos apartados (iconografía) y aplica de forma confusa ideas de éxito de otras plataformas (centro de control). Jony Ive hablaba de simplicidad en uno de esos vídeos rollo a qué huelen las nubes muy de Apple, pero me temo que iOS 7 no destaca precisamente por su simplicidad, salvo en contadas ocasiones como la aplicación del Calendario o un iTunes Radio que es una pequeña delicia.

Curiosamente ambas recuerdan mucho a Google Now. Como el centro de control recuerda a Android (y a MIUI en particular) y la gestión multitarea a webOS.  Me da que en Apple se han liado un poco. Dudo mucho que el Sr. Jobs hubiese estado contento con este esfuerzo, la verdad. Habrá que dar una oportunidad a iOS 7 porque hay detalles muy a tener en cuenta, pero en general ese diseño en el que Apple suele destacar no sobresale en esta edición de la plataforma móvil de los chicos de Cupertino.

Aviso: Por supuesto, este es un artículo especialmente subjetivo porque en temas de diseño se aplica más que nunca el “para gustos los colores”. Pero otros temas como el de la consistencia no entran en esa apreciación.

Adiós a la privacidad

7 de junio de 2013

ojo-espia

“They who can give up essential liberty to obtain a little temporary safety, deserve neither liberty nor safety.” — Benjamin Franklin

Tema de la semana, del mes y del año. Los de siempre vuelven a esgrimir el argumento de siempre -la seguridad nacional- y salen en la tele con toda tranquilidad defendiendo un mundo orwelliano en el que todo lo que hacemos en Internet o con el móvil es susceptible de ser registrado y monitorizado. Así, sin despeinarse.

Bruce Schenier hablaba hace menos de tres meses sobre el tema de la privacidad y entonces concluía su temible relato con una frase especialmente deprimente viniendo de un experto en estos temas:

Welcome to an Internet without privacy, and we’ve ended up here with hardly a fight.

Lo peor de todo es que Schneier ni siquiera hablaba de la situación actual. Hablaba de esa batalla perdida con Google, o Facebook y de cómo los usuarios estamos dispuestos a sacrificar parte de nuestra privacidad para beneficiarnos de la comodidad de esos servicios.

El problema es que no esperábamos (o al menos, no queríamos esperar) que esos datos estuvieran yendo a parar a manos mucho más poderosas. Una cosa es que Google utilice los registros de mi actividad para recomendarme un libro con anuncios en AdSense, y otra muy distinta que esa información vaya a parar a organismos que con la citada excusa de la seguridad podrían hacer de todo (y probablemente, nada tan inocuo como recomendar un libro) con esos mismos datos.

Y que los responsables del gobierno de Estados Unidos hayan salido en la tele sin despeinarse defendiendo esas actividades como cruciales me parece aún más alucinante. Desde que The Guardian descubrió los registros telefónicos y con la noticia de que ahora esa monitorización se extiende a Internet, lo que está claro es que estamos ante una situación insólita sobre la que espero Obama -que negó que esas medidas fueran a existir en su mandato- tenga algo que decir (Actualización: ya lo ha dicho, y también defiende las medidas. Muy fuerte). Me tendré que plantear ir volviendo a montar mi servidorcito con Owncloud, Diaspora y SquirrelMail. ¿Servirá de algo?

Miedito e indignación.

Shuttleworth y el adiós al ‘bug’ número uno de Ubuntu

6 de junio de 2013

ubuntu-windows-2

Hace unos días Mark Shuttleworth cerraba el primero de los bugs del proyecto. Aquel “error a corregir” no era otro que el hecho de que Microsoft tenía la mayor cuota de mercado en el segmento de los PCs y portátiles, y la idea de Ubuntu era la de tratar de cambiar el panorama y convertir a Linux en protagonista en el escritorio.

Ese panorama nunca cambió. El famoso “año de Linux en el escritorio” era el mensaje de esperanza que algunas personalidades del mundo Linux lanzaban al comienzo de cada año, pero lo cierto es que la cuota de Linux en el escritorio jamás ha sobrepasado el 2% según los estudios (basados en datos de navegadores usados en sesiones de Internet) de NetApplications o de Statcounter GlobalStats.

Por supuesto, hay otras formas de ver las cosas: Android sí se ha convertido en un éxito, y este proyecto con una fuerte base Open Source es el mejor ejemplo de la excelencia a la que puede llegar un desarrollo de este tipo, aunque claro está, detrás haya estado un gigante como Google.

Por estas y otras muchas razones ese cierre del bug número 1 por parte de Mark Shuttleworth ha sido recibido con todo tipo de comentarios. Shuttleworth afirmaba que el panorama ha cambiado y que Android es el mejor ejemplo de ello, e incluso tiraba flores a Microsoft por el soporte de Linux en Azure. Pero ese singular cambio de parecer -Microsoft parecía el enemigo hace años, y ahora es un singular aliado– ha hecho dudar de Shuttleworth, que algunos creen que no quiere hacer más que ir engrandeciendo su ego.

Tuve la ocasión de conocer y entrevistar a Shuttleworth para MuyLinux en el evento LinuxCon en Barcelona noviembre de 2012, y lo cierto es que me pareció una persona amable, educada, y muy coherente. Muy afable, muy cercano, y que en mi opinión no tenía ningún interés en hacerse más famoso o más importante. De hecho, aceptaba las críticas que le planteé (como el debate sobre la publicidad de Amazon en los resultados del Dash) y se mostró en todo momento conciliador y abierto a cambios, aunque creía firmemente en que el camino que había seguido con Ubuntu.

Así pues, que ahora Shuttleworth se muestre ahora menos agresivo con Microsoft y que reconozca que luchar por corregir ese bug ya no tiene tanto sentido no me parece equivocado. Me parece una cambio de parecer coherente sobre todo ahora que su objetivo es mucho más ambicioso, y podría de hecho (hipotéticamente) servir también de demostración de que aquel bug sí que se podía cerrar. Si Ubuntu triunfara en tablets, smartphones, PCs y portátiles, lograría abarcar más cuota de mercado. Centrarse en lo que tú haces y no en lo que hacen los demás es, a mi entender, un acierto, así que una vez más, minipunto y punto para Shuttleworth, Ubuntu y la dirección que ha tomado esta distro.

(Este post apareció originalmente en Osphérica)

Tanto por leer

4 de junio de 2013

Pérez-Reverte y javipas

No hay manera, no me llegan las horas del día. Llevo una buena temporada sin leer, y eso que tengo en la mesilla (digital) el impresionante “La sonrisa etrusca” que nunca me había leído (I know, I know) y que ni siquiera puedo terminar por falta de tiempo. Ayer me hice el pequeño propósito silencioso de reservar un huequito cada día, pero hoy ya estoy faltando a esa promesa. Sin comerlo ni beberlo se me han ido escapando las horas.

El propósito tuvo su motivación. Me di un paseo por la Feria del Libro con la familia, y disfruté de muchas cosas. Para empezar, del impresionante día en el Retiro (mucho Central Park, mucho Central Park, pero nuestro Retiro y nuestra Casa de Campo son la pera). También disfruté de una buena sesión de fotos a mis peques y a algún que otro momentazo ahora que estoy apuntado a un minicurso (ya colgaré alguna de mis “obras maestras” cuando termine en un par de semanas). Y por último, novedad novedosa, me estrené en ese curioso mundo de la persecución de firmas.

Por allí andaban unos cuantos autores conocidos (vi a Mara Torres y a Manuel Vincent) y a algunos famosos de pega firmando su obra (no creo que pueda calificarse así en el segundo caso), pero yo iba a la caza de Don Arturo. Pérez-Reverte firmaba en dos turnos, pero al primero llegamos tarde y ni siquiera nos lo planteamos, la cola era impresionante. Sin la idea de volver a intentarlo comimos algo al lado de donde firmaba, y a falta de una hora para que volviese el autor de “El tango de la guardia vieja” (que me leí hace 3 o 4 meses)  me animé a hacer cola (aún no había mucha gente) mientras mi familia se tomaba un cafetito extra. Hora y media después estaba estrechando la mano del Sr. Pérez-Reverte. Cordial, amable y educadísimo. Y con una sonrisa sincera, casi de ilusión infantil, que mantuvo mientras firmaba de pie durante horas y horas para todos los que por allí pasamos.

Supongo que a todo el mundo le pasa algo así cuando trata de conseguir una firma de alguien a quien admira profundamente. Qué decirle (¿algo medio ocurrente tipo “escribe usted bien hasta en 140 caracteres”?), cómo comportarse, y, sobre todo, cómo no parecer un gilipipas. Así que no arriesgué mucho. Le di las gracias por muchos buenos momentos “y espero que por muchos más aún por venir”, concluí, y él sonrió y contestó con un simpático (y lógico) “eso espero, eso espero”. No soy para nada del palo del coleccionismo de firmas, y dudo que vuelva a estar hora y media luchando por otra (quizás la del Sr. Ruiz Zafón, aunque no me parece tan cercano como el Sr. Pérez-Reverte), pero me fui de allí sobre todo tranquilo. Con esa sensación de haberme quitado un pequeño peso de encima. El de ese sencillo pero -al menos para mi- importante agradecimiento.

Y claro está, también me quedé con esa pequeña promesa silenciosa que acabo de romper, aunque haya sido por una buena causa. La de escribir este post y la de recordarme a mi mismo y a todos los que me leéis (mi humilde agradecimiento) que hay tanto por leer que supongo que hay que tratar de guardar esos ratitos para disfrutar con un buen libro. Los malos, por cierto -un consejo que acepté muy tarde-, no los terminéis. Hay muchos otros fantásticos que esperan a estar en vuestras manos.

Dedicado a Don Arturo. Por supuesto.

¿Qué más tiene que hacer Google+ para vencer y convencer?

30 de mayo de 2013

Google Plus

Lo avisaba ayer en mi cuenta de Google+, y aquí tenéis el post prometido. Me tocaba hablar de esa nueva interfaz de Google+ que la empres de Mountain View anunció en la keynote inaugural de su evento Google I/O. Allí estaba Vic Gundotra, ese súper jefazo con sonrisa profidén, para hablar de una plataforma que desde hace tiempo es crítica en su empresa. Y sobre todo, para hablar de su rediseño, que cambiaba de forma radical la forma de trabajar y disfrutar con Google+.

Ese rediseño me parece, sencillamente, acojonante. Podéis dejar de leer ya. Todo lo que viene a continuación es una perorata alrededor de esa frase. Atrás quedan los primeros tiempos en los que Google+ se parecía sospechosamente demasiado a Diaspora -de hecho, compartieron mucho en sus comienzos-, con una nueva concepción que sí, toma prestadas claramente ideas de otros diseños y que sí, puede resultar algo confusa inicialmente.

Y sin embargo, su estructura y realización es brillante, con un esquema responsive que recuerda mucho a las tres columnas de Mashable y que tiene esa ventaja crítica de esta aproximación al diseño: da igual que uno lo vea en un monitor de 24” como el mío, o en un smartphone (por cierto, la aplicación móvil para Android e iOS es igualmente prodigiosa) con resolución qHD en su pantalla. Google+ se verá de coña. No me convenció al principio que se minimizara tanto el campo que permite “Compartir lo que es nuevo” (“Share what’s new…“), pero aquí la necesidad de respetar las columnas era la clave, y lo cierto es que la cosa se olvida cuando uno pincha en ese pequeño campo. Al iniciar el proceso para compartir algo, esa caja ocupa buena parte del margen superior para dejar que nos expresemos con total libertad.

Los detalles están por todas partes. El diseño plano con iconos coloridos y claramente identificables, la integración de Hangouts, el menú lateral desplegable al pasar el ratón por encima de la palabra Home, o ese scroll infinito que nos permite pasar horas y horas perdidos entre las actualizaciones de nuestras fuentes.

Y sin embargo, no acabo de usar Google+ con la frecuencia que esta maravilla de servicio se merece. No sé muy bien porqué. Quizás la simplicidad de Twitter siga siendo demasiado atrayente. O quizás sea simplemente el hecho de que para mi Twiter cubre mis necesidades, a pesar de Google+ me ofrezca mucho más. Cosas como su gestión de fotos, o, sobre todo, sus Hangouts, una característica enorme en sí misma que por sí sola merecería un post.

Lo que creo tener muy claro es que Google+ es un proyecto enorme en el que una vez más se cumple aquello que me recordaban en Twitter. El producto no es Google+. El producto eres tú. Pero qué forma tan bonita y bien hecha de ser producto. Risto Mejide estaría orgulloso.

WordPress cumple unos prodigiosos 10 años

28 de mayo de 2013

WordPress 10 aniversario

Mis disculpas a todos los que habéis intentado acceder al blog durante las últimas 12-15 horas. Mi servidor de hosting actual, Prgmr, muy de friquis, me ha hecho la puñeta con una migración de sus servidores que debía ser trivial pero que por un error al establecer la afinidad de la CPU hacía que tanto mi hosting como unos cuantos más hayan estado inaccesibles buena parte del día. Bastante lamentable, aunque ya tenía pensado un cambio al respecto que llegará dentro de muy poquito y del que hablaré en los próximos días.

Eso me ha estropeado la felicitación a WordPress por esos 10 años de vida. Este  CMS que ha sido el pilar fundamental de Incognitosis desde su creación y  comencé a usarlo en su versión 1.5.1 un par de años después de que apareciera aquella primera y mágica versión. WordPress es uno de esos proyectos Open Source que demuestran la validez de este modelo, de cómo se puede ganar dinero con un producto que al fin y al cabo es libre y gratuito, y que es desde hace mucho un motor no solo de creatividad, sino también de empleo indirecto.

La magnitud de WordPress es 10 años después impresionante. Decenas de millones de blogs hacen uso tanto del servicio hospedado (WordPress.com) como de ese CMS puro (WordPress.org) que uno descarga y monta en su servidorcito (o servidorazo), y su capacidad hace tiempo que ha traspasado las fronteras del “CMS para blogs” para ir mucho más allá y convertirse en una plataforma válida (que no perfecta, cierto es) para prácticamente cualquier tipo de sitio web, desde un sencillo portfolio a una revista pasando por una tienda online. Parece mentira lo que ha costado quitarle a WordPress esa etiqueta de CMS casi de juguete, pero hoy en día se ven cosas asombrosas hechas con el sistema creado por un Matt Mullenweg que, además, tiene toda la pinta de ser uno de esos dictadores benevolentes rollo Linus Torvalds (sin su mala leche) que tanto bien hacen a la comunidad Open Source.

Así que no puedo más que decir: felicidades. Felicidades por esos 10 años y por crecer sin errar el camino, algo muy, muy difícil en proyectos de esta magnitud. Que cumplas otros 100 más.

Por cierto, no os perdáis la felicitación del creador a su creación. Fantástica.